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martes, 9 de septiembre de 2014

Europa no ve a los hombres.

Tras la reciente celebración de las elecciones europeas resulta cuando menos sorprendente el conjunto de declaraciones y opiniones defendidas por los candidatos de los diferentes partidos presentados a las mismas en las que el tema de la mujer ha sido troncal y el del hombre apenas ha sido abordado, desde el punto de vista de solucionar las desigualdades sufridas por ambos sexos.

Ejemplifica esta situación el que uno de los sucesos que con más fuerza se han remarcado y lamentado tanto por las fuerzas políticas como los medios de comunicación haya sido la polémica opinión del Sr. Arias Cañete, afirmando casi con estas mismas palabras que: debatir con una mujer es complicado porque mostrar superioridad intelectual parece machista”, declaraciones que han sido consideradas como un gesto de sexismo desmerecedor de la mujer, y por las que el propio Arias Cañete llegó a pedir disculpas posteriormente.

Pero contrastando fuertemente con la situación anterior apenas se ha señalado, y muchísimo menos aún considerándolo a modo de una gravísima discriminación sexual sufrida atávicamente por el sexo masculino, el terrible accidente laboral que ha provocado la muerte de más de 300 hombres que trabajaban como mineros en Turquía y que ha sucedido en plena campaña a las elecciones europeas. Este accidente ha sido retransmitido y valorado muchísimo menos que las declaraciones machistas y erróneas del Sr. Cañete, a pesar de que estas declaraciones pueden como mucho representar una ofensa que incomode a un mayor o menor número de personas y el accidente es una tragedia que ha arrebatado la vida a más de 300 varones y se suma como otro eslabón más a la larga cadena de la discriminación laboral contra los hombres, resultante de la tendencia misándrica de vincular en las sociedades lo masculino al riesgo, incluyendo el mundo del trabajo, al reservar preferentemente para los hombres aquellas situaciones que puedan resultar altamente perjudiciales.

Efectivamente, según la OIT los accidentes laborales junto con las enfermedades profesionales, ocasionan cada año más de dos millones de muertes a nivel mundial.


De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en nuestro país entre los años 1.997 y 2.012 las muertes de hombres en el puesto de trabajo se han mantenido en una media de unas mil anuales hasta el año 2.003 aproximadamente. De este año en adelante se ha producido un lento descenso en las mismas hasta llegar al 2.008, año de comienzo de la crisis económica que ha destruido empleo en sectores fundamentalmente masculinos, sobre todo en el de la construcción que es uno de los que más accidentes laborales ocasionan, llegando a 431 fallecimientos en el 2.012.

Pero si comparamos estas cifras con la cantidad de muertes en el trabajo sufridas por mujeres para ese mismo periodo observamos la gran desigualdad contra el sexo masculino que son los accidentes laborales. Como media más del 95% de las muertes laborales han sido sufridas por hombres. Igualmente entre los accidentados graves el porcentaje masculino es muy superior al femenino, manteniéndose cercano al 90%.

Link a la base de datos del INE referida a accidentes laborales leves, graves y mortales sufridos por hombres y mujeres en su puesto de trabajo para el periodo de 1.997 a 2.012.


Tablas obtenidas a partir de los datos del INE:

Accidentes laborales en hombres, moderados, leves y graves, desde 1.997 al 2.012:

Hombres
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Leves
563838
623467
713674
756955
759734
753283
686411
683614
701462
714808
714973
603868
448642
408811
364128
285017
Graves
9453
9748
10500
10287
10754
10548
9969
9298
8311
7695
7753
6146
4522
4266
3810
3187
Mortales
1030
1045
1078
1102
1003
1070
981
931
909
913
792
782
598
546
527
431

Accidentes laborales en mujeres, moderados, leves y graves, desde 1.997 al 2.012:

Mujeres
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Leves
101727
117988
142612
163201
173750
171918
176177
176690
179220
187254
200601
193389
162984
155208
143509
119330
Graves
1062
1118
1271
1353
1332
1338
1147
1154
944
857
828
746
660
669
586
551
Mortales
28
30
26
34
27
31
39
37
26
34
34
28
34
23
24
21


Gráficas comparativas para los accidentes laborales sufridos por ambos sexos entre 1.997 y 2.012.

Accidentes leves:

Accidentes graves:

Accidentes mortales:


Número de accidentes laborales totales sufridos por ambos sexos en el periodo 1.997 a 2.012 divididos por grado de lesividad (leves, graves, mortales):



Cómputo total de los accidentes leves, graves y mortales comparados por sexo para el periodo de 1.997 a 2.012.


Es decir, traduciendo los gráficos de barras a datos numéricos y porcentajes concluimos que del 1.997 al 2.012 se produjeron en nuestro país un total de 12.348.243 accidentes laborales leves, con 9.782.685 casos sufridos por hombres, o un 79,22% del total, y 2.565.558 casos sufridos por mujeres, o un 20,77% del total.

Hubo 141.863 accidentes graves, de los cuales 126.247 casos fueron sufridos por hombres, un 88,99% del total, y 15.616 casos sufridos por mujeres, el 11% restante.

Los accidentes mortales ascendieron durante este periodo a 14.214 casos. De estas muertes la inmensa mayoría fueron sufridas por hombres, con 13.738 fallecidos, o un 96,65% del total. Las mujeres sufrieron en estos quince años 476 muertes laborales o un 3,34% del total.

Haciendo un cálculo global de toda la accidentabilidad laboral leve, grave y mortal sufrida en el periodo de 1.995 a 2.012 el número de accidentes laborales llegó a 12.504.320. Los hombres sufrieron 9.922.670 de estos accidentes, o un 79,35% del total, y las mujeres 2.581.650 casos, o un 20,64%*.

Refiriéndonos al ejemplo concreto de Turquía, país donde se produjó este grave accidente minero, los datos de la OIT tomados desde el 2.009 al 2.012 nos indican que los fallecimientos en el puesto de trabajo fueron de 1.147 hombres y 24 mujeres para el 2.009, 1.431 hombres y 23 mujeres para el 2.010, 1.678 hombres y 32 mujeres para el 2.011 y 736 hombres y 9 mujeres en el 2.012.

Es decir, hubo en Turquía un total de 5.080 muertes laborales para el periodo de cuatro años que va del 2.009 al 2.012, de las cuales 4.992 fueron sufridas por hombres, el 98,26% del total, y 88 por mujeres, un 1,73% del total.

Cualquiera que desee verificar estos datos sobre accidentes laborales mortales sufridos en Turquía u observar la relación de muertes y accidentes laborales sufridas por los dos sexos en diferentes países del mundo puede hacerlo en el siguiente link a las estadísticas de la OIT**.


Entrando en la categoría de lesiones profesionales y a continuación eligiendo la categoría deseada de las que se ofrecen.

El caso concreto de los accidentes laborales mortales se encuentra en la base de datos referida a los casos de lesiones profesionales fatales según sexo y actividad económica. Para obtener la información separada por sexos debe entrarse en la casilla “personalizar” a continuación elegir en la de “sexo” total, hombres y mujeres y por último elegir “aplicar los filtros”.

Pero esta información no es ningún conocimiento nuevo, desde hace muchos años se sabe ya de la grave desproporción en accidentabilidad laboral sufrida por los hombres, a la que hace referencia el siguiente artículo escrito por Ignacio Arechaga en el año 2.000:


o el hecho de que las profesiones más arriesgadas de todas sean fundamentalmente realizadas por hombres.


Pero desde nuestro gobierno, partidos políticos, sindicatos o instituciones no se ha hecho ningún reconocimiento público del claro ejemplo de discriminación sexual que estos accidentes representan, aunque sólo fuese porque esta terrible tragedia sucedida en Turquía pone directamente el dedo en la llaga sobre esta cuestión, pero eso sí, sólo desde el punto de vista de cualquier persona igualitaria dispuesta a valorar objetivamente lo que estos sucesos implican en el reconocimiento de las discriminaciones de género masculinas, no desde una posición femicéntrica, interesada exclusivamente en focalizar la atención en lo que discrimina a las mujeres e ignorar u ocultar cuanto más mejor todo lo que resulten ejemplos y pruebas inequívocas de graves discriminaciones antivarón.

Especialmente sangrantes dentro de este contexto resultaron las declaraciones del muy hembrista señor Willy Meyer, candidato por Izquierda Plural, dentro de sus discursos de campaña, remarcando con gran parcialidad la mayor presencia masculina en los puestos directivos de las empresas del Ibex-35 como prueba de discriminación contra las mujeres. Sin embargo en ningún momento señaló como discriminación contra los hombres la presencia muy superior de víctimas masculinas dentro de la lacra de la siniestralidad laboral, ni siquiera después de que se produjera el accidente minero en Turquía y este ya fuese suficientemente conocido.

Tampoco le motivó a hacer esta necesaria interpretación el hecho de representar a un partido de la izquierda, supuestamente los que tienen una mayor tendencia a denunciar y corregir cualquier ejemplo de desigualdad. Lo limitado de su enfoque en materia de discriminación sexual o su exclusivo interés por la agenda hembrista le hacían totalmente insensible ante el sufrimiento de los hombres considerados como grupo sexual, pero no así frente a las discriminaciones del grupo sexual de las mujeres, ya que en este caso sí estaba y siempre está dispuesto a reivindicar desde una perspectiva de género.

Desafortunadamente no es el único ejemplo de sensibilidad parcial y claramente preferente a favor del sexo femenino en materia de igualdad. La hembrista Sra. Valenciano lo es tanto o más que la mayoría de nuestros y nuestras dirigentes políticos, ya que ella, hablando todo el tiempo de los derechos de las mujeres y haciendo constante gala de su enorme autoestima hinchada por el hecho de haber nacido mujer en una época tan fuertemente feminista como la nuestra***, no hizo ningún inciso en su programa para referirse a la discriminación antivarón que implican la mayoría de los accidentes laborales.

No lo supo ver o no le intereso verlo, pese a que desde hace ya muchos años, incluido todo el tiempo que la Sra. Valenciano lleva metida en política, ésta haya sido una discriminación mayoritariamente masculina. Pero ella sólo denuncia y trata de resolver las discriminaciones femeninas. Como por ejemplo las lingüísticas, ya que en el año 2010 la Fundación Mujeres presidida en aquella época por ella realizó la “Guía para una comunicación incluyente” destinada a evitar el lenguaje discriminatorio con las mujeres. Sin embargo jamás ha hecho una guía, ni ella ni ningún cargo político de nuestro país, o ninguna fundación que estos presidan, sobre el tema de los accidentes laborales sufridos por hombres. Esto demuestra que para la mayoría de nuestros dirigentes y considerado desde el punto de vista de la igualdad de sexos, los aspectos del lenguaje que ofenden, molestan o discriminan a las mujeres tienen más importancia que la vida y la salud de los hombres muertos o heridos por accidentes graves en el trabajo.

No me creo en lo más mínimo que si la situación fuese la contraria y las mujeres fuesen las principales víctimas de la accidentabilidad laboral, las asociaciones feministas que actualmente marcan el concepto de igualdad en este país, junto con las fuerzas políticas que las respaldan y apoyan, tuviesen la misma actitud ante un problema grave sufrido por el sexo femenino.

No lo harían porque son fundamentalmente femicéntricas. Tienen una sensibilidad marcadamente superior ante la discriminación de las mujeres que la de los hombres, lo cual conduce a una situación de privilegio femenino. Así, si la situación se diese la vuelta, la noticia se consideraría como una enésima prueba del desprecio que la sociedad tiene hacia las mujeres al reservarlas para los trabajos de mayor riesgo y esfuerzo físico, casi como si fuesen animales de carga o seres humanos de una menor categoría como personas, y los ayuntamientos guardarían minutos de silencio por las mujeres víctimas de muerte o accidente laboral grave.

Habría manifestaciones y campañas de sensibilización ciudadana y existiría un lazo para condenar pública y simbólicamente la muerte de mujeres en el puesto de trabajo. Todo ello se retransmitiría más que ampliamente a través de los medios de comunicación y veríamos la imagen dramatizada de mujeres famosas ficticiamente muertas en accidente laboral, con los monos azules, las graves heridas y hematomas sufridos, la apariencia pálida de los cadáveres caídos en diferentes escenarios de trabajo potencialmente peligrosos. Todo ello para concienciar a la sociedad y combatir una grave lacra que afectaría a las mujeres.

Incluso podrían crearse leyes específicas para proteger a las mujeres en este contexto, con la justificación de que ellas son víctimas de una grave discriminación, y los sindicatos serían los primeros en respaldar con firmeza esta medida. Es decir, leyes que diesen una protección especial para el sexo femenino en el ámbito laboral si ellas sufriesen una mayor discriminación por accidentes laborales que los hombres. ¿Porqué afirmo esto con tanta seguridad? Porque la disposición adicional novena de la Ley de Igualdad, referida a las modificaciones de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud y creada por un Gobierno y unas asociaciones feministas radicales, defiende en su punto dos: “La promoción y protección de la salud laboral, con especial consideración a los riesgos y necesidades específicos de las trabajadoras.»” priorizando la atención a la salud laboral de las mujeres.

Incluso si desde el punto de vista de la salud laboral los hombres son los más discriminados, la sociedad hembrista en la que vivimos crea leyes para defender más aún, en este caso privilegiar más aún, a las mujeres, y salvaguardar su integridad, no a los hombres como debería ser en este tema si pretendemos ser justos con la situación objetiva que les toca a ambos sexos. Evidentemente para el actual caballo ganador que es el hembrismo politizado, también llamado de un modo más habitual y académico feminismo de género, los hombres somos bastante menos significativos que las mujeres****.

Hasta los mismos Willy Meyer, Elena Valenciano y Arias Cañete, habrían reivindicado con indignación que ya basta de que las mujeres mueran en el puesto de trabajo, que esta tragedia debe terminarse, que hay que poner fin a esta horrible discriminación. Pero no han hecho lo mismo cuando el accidente laboral ha sido sufrido por los hombres, como ha sucedido y acostumbra a suceder en la realidad. Han dado una importancia menor al tema y se han olvidado de hacer igualdad. Como hacen siempre que toca comprender, señalar y resolver discriminaciones masculinas.

Y esta tendencia a la parcialidad es en parte fruto de la preigualitaria ideología feminista, interesada en su mayor parte en proteger y potenciar a un sexo, y muy escasamente interesada en ayudar al otro. Efectivamente, si se reconociesen las discriminaciones masculinas los dogmas hembristas que nos definen a los hombres como privilegiados y opresores se demostrarían falsos e incompletos en buena medida, y de esta manera una importante parte de la línea de acción feminista, de hecho la más influyente en la actualidad, quedaría fuertemente deslegitimada. Y esto es algo que el hembrismo no desea. Pero en contraste muchas feministas igualitarias, y también muchas mujeres y muchos hombres razonables que si pueden entender la igualdad desde el sentido común y la justicia, junto con los hombres incipientemente mentalizados de la necesidad de desarrollar un movimiento social propio para defender sus derechos, en esencia un “masculinismo”, comprenden cada día con más fuerza lo necesario que es este cambio de mentalidad.

Pero a la vez, la indiferencia social ante las discriminaciones masculinas es resultado de que los hombres nunca hayamos tenido la ocasión de comprender la necesidad de unión y apoyo dentro de nuestro colectivo. Por educación y rol los hombres en general han aprendido a socializarse desde el punto de vista de tareas, ideologías o políticas parciales que les obligaban frecuentemente a enfrentarse entre sí, a veces hasta extremos de una gran violencia y odio. Y este modo de instrumentalizar a los hombres de un modo preferente en los conflictos entre diferentes intereses políticos o comunitarios les ha absorbido, alienado, fuera de sus propios intereses como hombres o su visión unitaria como grupo sexual independiente, de manera que nunca hemos llegado a plantearnos ni entender siquiera la necesidad de organizarnos para enfrentar nuestras discriminaciones comunes y a favor de la potenciación holística de la masculinidad.

No es que los hombres no estemos discriminados, es sencillamente que aspectos específicos de la discriminación masculina han dificultado enormemente la posibilidad de la unión masculina. A partir de ahí ni siquiera hemos podido desarrollar una conciencia común. Ni los hombres más inteligentes, ni los más poderosos, ni los más capaces, ni los más sencillos, se han planteado trabajar en esta línea, ni podido aprender a formar una alianza o hermandad masculina que luchase solidariamente contra nuestras discriminaciones. Por contraste muchos hombres sí han podido entender las discriminaciones femeninas y aceptado lo necesario de su erradicación participando activamente en este proceso.

Esta situación general no ha sido vivida por las mujeres, es una discriminación que ellas no han sufrido. Ni de lejos han sido educadas por la sociedad para competir entre ellas hasta los extremos que se ha enseñado a los hombres, y como resultado han podido unificarse antes en su propio movimiento social, el feminismo, lo cual ha potenciado su lucha a favor de sus derechos antes de que los hombres empecemos la nuestra.

La siguiente reflexión tiene de hecho un fuerte sentido masculinista, es más que oportuna en la situación mencionada, pero no la escucharemos de boca de ninguno de nuestros dirigentes.

Hace cien años en esta misma Europa cuyas elecciones parlamentarias acabamos de celebrar, los hombres cosificados, explotados y manipulados por diferentes corrientes políticas y sociales nos matábamos salvajemente en las trincheras cumpliendo el papel que nuestro discriminatorio rol de la época nos imponía.

Hoy en día, en una Europa afortunadamente más unida y pacífica que la de aquellos días, donde las guerras no son ni tan frecuentes ni tan extendidas, somos los grandes segundones comparados con las mujeres, ya que las cuestiones que a ellas las afectan son analizadas, comprendidas y tenidas en cuenta para buscarlas una solución por parte de quienes nos gobiernan, y usan los recursos de todas y todos para erradicar dichas discriminaciones femeninas. Por contraste las discriminaciones sexuales que nos tocan vivir a los hombres, incluidas las más graves como el terrible accidente minero de Turquía, son pasadas por alto, y ni aún siendo claramente justo se nos da el grado de apoyo que merecemos para resolverlas en igual proporción que las mujeres.

Al menos desde el punto de vista de la accidentabilidad laboral y las políticas igualitarias los hombres somos los grandes discriminados en la actual Europa. Pero también podría suceder que si considerásemos la medida real de la discriminación que se nos causa estemos tanto o más discriminados que las mujeres europeas. Este es un debate que aún no se ha resuelto objetivamente, como resultado de la tendenciosidad y visión focalizada de una de las partes, la que defiende los intereses del sexo femenino, y la falta de organización, respaldo y concienciación de la otra, la que debe y deberá defender cada vez con más fuerza y dedicación los derechos de los hombres.

De hecho si juntamos los datos de la OIT sobre accidentabilidad laboral con los de la UNODC o los de la Conferencia de Ginebra*****, referidos a la carga de la violencia armada y la criminalidad, los hombres tenemos muchas más posibilidades que las mujeres de sufrir violencia o muerte violenta incluso fuera de períodos de guerra, sin que esto le importe a nadie, ya que con no remarcar desde una perspectiva de género, o añadiéndoles el matiz del grupo sexual al que afectan, nuestros problemas desaparecen como si no existieran de cara a las políticas de igualdad. Una vez ocultos a la opinión pública nadie se ocupa de resolverlos con el interés específico y la gran cantidad de recursos****** con los que sí se abordan las discriminaciones sufridas por las mujeres.

Ni tan siquiera la mayor parte de los hombres entienden su fuerte necesidad de liberación y participación directa en la lucha por la igualdad, en la que somos los grandes excluidos, los injustamente culpabilizados y los explotados inescrupulosamente al apoyar con nuestro esfuerzo e impuestos a un modelo hembrista negativo en su valoración del sexo masculino y prácticamente cien por cien insolidario e insensible con los daños que la sociedad nos causa.

Vivimos serias discriminaciones que apenas nos han sido explicadas y recibiremos nuevos perjuicios hasta que creemos nuestro propio movimiento social, el cual nos impulse adelante y dote del poder que necesitamos para luchar más unidos que nunca por nuestros derechos, dispuestos a no dejarnos utilizar, discriminar ni mentir, hasta liberarnos y potenciarnos como sexo, de forma similar a lo que se favorece que suceda con las mujeres desde hace décadas*******.

Y una discriminación que se suma en contra nuestra es toda la resistencia y obstaculización que se está ejerciendo para que esto suceda, a pesar de ser algo más que legítimo. Esa será otra deuda histórica que siempre tendremos derecho a reivindicar.


Notas:

* Un argumento hembrista utilizado como crítica injusta contra los hombres trabajadores es el que dice que estos usan más bajas laborales que las mujeres, sin aclarar adecuadamente los motivos. La célebre presentadora Julia Otero incide en esta cuestión en su breve artículo titulado: “La mujer el emigrante del mundo”


Afirmando que:

A muchos empresarios que contratan mujeres a condición de que renuncien a la maternidad hay que darles por escrito algunas cifras elocuentes: el absentismo laboral de los hombres es de 1,4 horas al mes; el de las mujeres, el 1,1. Las bajas maternales cuestan a la Seguridad Social 88.000 millones anuales; las bajas por enfermedad, casi 500.000.”

Y:

Si es escandaloso que las mujeres cobren de promedio el 27% menos a igual trabajo, lo es más que las titulaciones universitarias reciban la mitad de los honorarios que sus iguales masculinos.”

Si queremos dar cifras elocuentes recordemos la enorme desproporción que existe entre los accidentes laborales femeninos y masculinos, lo cual justifica de sobra el mayor absentismo laboral masculino respecto al femenino y el mayor coste de las bajas normales respecto a la baja por maternidad. Para empezar si los hombres no sufriesen la mayoría de los daños derivados del trabajo no tendrían que generar más gastos en bajas.

En efecto, teniendo en cuenta que este artículo se escribió en 1.997 ó 1.998, esa es la referencia más exacta a su fecha de publicación dada en la página de la autora, los datos del INE referidos a accidentes laborales para estos años indican que:

Hombres

1.997
1.998
Accidentes leves
563.838
623.467
Accidentes graves
9.453
9.748
Accidentes mortales
1.030
1.045

Mujeres
1.997
1.998
Accidentes leves
101.727
117.988
Accidentes graves
1.062
1.118
Accidentes mortales
28
30

Comparando las cifras es más que evidente quién llevó la peor parte. Más aún considerando la enorme desproporción existente en contra del sexo masculino sorprende que los hombres sólo tuviesen una media de 1,4 horas mensuales de absentismo laboral mientras que las mujeres generaron 1,1 horas mensuales, cuando según las cifras de accidentabilidad laboral total para estos dos años los hombres sufrieron 1.208.581 accidentes y las mujeres 221.953.

Es decir, de los 1.430.534 accidentes laborales sufridos en 1.997 y 1.998 los hombres alcanzaron el 84,48% del total y las mujeres el 15,51% restante. Queda así demostrado una vez más como al aclarar adecuadamente verdades a medias o mentiras usadas para desmerecernos a los hombres, obtenemos con facilidad nuevos argumentos masculinistas que prueban discriminaciones antivarón o méritos no reconocidos al sexo masculino.

Efectivamente, si a pesar de sufrir una muy superior accidentabilidad laboral, en este caso hasta cinco veces superior, los hombres apenas tuvieron media hora más al mes de absentismo laboral que las mujeres esto dice mucho a favor de los hombres como trabajadores, contrariamente a lo que la hembrista señora Julia Otero quiso darnos a entender originalmente.

Respecto a las pretendidas diferencias salariales basadas en el sexo de la persona a las que también se alude en este artículo expliquemos una vez más que no existe sesgo en el sueldo asociado al sexo de la persona. El Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la legislación laboral, controlan que éstas discriminaciones anticonstitucionales, fragantemente contrarias al artículo catorce, no existan. Los criterios que dan éstas diferencias salariales entre los dos sexos tienen que ver con la peligrosidad laboral, el número de horas extras trabajadas, la categoría profesional, los convenios de cada sector, la nocturnidad, y otros factores laborales que se asocian más a menudo con trabajadores masculinos, pero no es el sexo de varón el que cotiza al alza y cualquier mujer que reúna éstas características cobrará más que un hombre que no lo haga.

Conviene aclararlo una vez más para evitar tergiversaciones que impidan el dar una información veraz y dificulten la lucha por la igualdad.

También en este artículo se hace referencia a cifras de muertes de mujeres a manos de sus parejas, razón por la que debemos recordar también las siguientes cifras referidas al binomio violencia de género-ley integral que contradicen palmariamente muchos de los datos y posicionamientos oficiales con los que se manipula a la opinión pública cotidianamente, en lo referido al tema de la violencia sufrida en el seno de la pareja por los dos sexos.

Según el documento del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género El Observatorio informa: Balance de siete años de la creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM) desde junio del 2005 a junio del 2012, recibieron 963.471 denuncias por presuntos delitos de violencia de género y 71.142 denuncias por presuntas faltas, en total 1.034.613 denuncias de violencia de género. Y tal como indica el documento del CGPJ: “Datos Estadísticos Judiciales en Aplicación de la L.O. 1/2004 resumen de los 7 años” en su tabla número once: “Sentencias penales dictadas en los órganos jurisdiccionales especializados en violencia sobre la mujer” las 1.034.613 denuncias produjeron 328.045 sentencias, 207.997 condenatorias (20,10%) y 120.048 absolutorias (11,6%), emitidas por Juzgados de Violencia sobre la Mujer, Juzgados de lo Penal y Audiencias Provinciales, quedando 706.568 casos (68,29%) que no llegaron siquiera a juzgarse. Sumando los casos en los que los imputados quedaron libres llegamos al elevadísimo 79,89%, es decir, un total de 826.616 exculpaciones que representan un amplísimo margen para las denuncias falsas o injustas realizadas al amparo de la discriminatoria LICVG. Resultado que torna virtualmente inverosímil el mito del 0,01% de denuncias falsas defendido por el CGPJ.

Es muy importante remarcar también que de los 656.212 casos valorados por lesiones y malos tratos en los juzgados por supuesta violencia de género entre junio del 2005 y junio del 2012, la inmensa mayoría, 520.839 casos, se correspondían con denuncias en base al artículo 153 del Código Penal, es decir, casos de menoscabo psíquico o lesiones no definidas como delitos, salvo en el ámbito de la violencia de género, o bien golpear o maltratar sin causar lesión. Básicamente acciones de un valor muy leve, agresiones apenas significativas, que como mucho llegarían a tipificarse como faltas de ser cometidas por mujeres, si es que se diese valor al testimonio del hombre denunciante, ya que como se indica no es necesario que las agresiones físicas lleguen siquiera a causar lesión para instruir un caso por violencia de género en base a este artículo.

No olvidemos tampoco como la señora Julia Otero –la misma que mencionaba en su artículo lo necesario de dar cifras elocuentes- criticó injustamente a la en su día jueza decana de Barcelona, María Sanahuja, de levantar sospechas y no estar de parte de las mujeres en una entrevista de radio, por haber advertido esta jueza públicamente sobre el aumento de las denuncias falsas y otros abusos surgidos al amparo de la Ley Integral. Pero las cifras anteriores tomadas de los datos oficiales demuestran que la señora Sanahuja no sólo no sembraba sospechas, sino que estaba mucho mejor orientada e informada sobre esta cuestión que la propia Julia Otero.

En resumen, esta nota se ha convertido en un análisis crítico que ha demostrado discutibles o erróneos muchos de los argumentos difundidos en el artículo “La mujer el emigrante del mundo”. Convendría que cualquier mensaje hembrista fuese analizado en profundidad para señalar sus defectos o distorsiones. Lamentablemente aún no es suficiente el número de personas que se implican en combatir al ultrafeminismo y resulta imposible contestar con detalle a todo el conjunto de verdades a medias, mentiras, o dogmas no corroborados con los que nos bombardean cotidianamente los medios haciendo propaganda de esta ideología. Y sería muy positivo que un número creciente de hombres participase en el proceso de desbaratar intelectualmente la gran cantidad de absurdeces o ideas equivocadas que configuran la mayor parte del pensamiento hembrista, ya que ellos son las principales víctimas de los abusos nacidos de dichas interpretaciones.

** Debe señalarse que la recopilación de datos de la OIT referida a España no coincide con los datos del INE en algunos casos.

*** Para las personas no igualitarias que en buena medida copan el pensamiento políticamente correcto dentro del bloque occidental en el que se incluye Europa, pertenecer al sexo femenino se considera mejor que pertenecer al masculino.

En efecto, hay numerosas pruebas de que en nuestra sociedad occidental como resultado de la línea feminista radical antivarón y el proceso de empoderamiento femenino, diseñado para aumentar en exclusiva la autoestima y ambición social de las mujeres mientras se intenta dañar el amor propio de los hombres para convencernos de que valemos menos y en consecuencia defendamos peor nuestros derechos y consigamos menos en la competencia por las mejores posiciones sociales, existe una clara misandria cultural, o educación para fomentar el odio y desprecio hacia lo masculino.

Podemos añadir varios ejemplos de esta tendencia protagonizados por hembristas de ambos sexos. Algunos de ellos tendrían que haber dado lugar a una campaña de repulsa aún mayor de la que provocó el comentario del Sr. Arias Cañete, si considerásemos imparcialmente el fuerte e inaceptable sexismo que demuestran.

El blog “Tendencias Feminazis” es un espacio de lucha por la igualdad y crítica del desprecio social contra los hombres más que recomendable para documentarse en profundidad sobre estas cuestiones. De este blog recogemos un episodio protagonizado por la muy hembrista señora Cristina Almeida la cual, en el colmo del privilegio y la hipocresía, es considerada por nuestra injusta clase política como un ejemplo de luchadora por la igualdad. En el artículo de este blog titulado “Perlas feminazis” escrito por el bloguero, divulgador y defensor de los derechos de los hombres Alephgaia, se explican los hechos:

En la Cadena Ser. En una conversación telefónica emitida en el programa "La Ventana" de la Cadena Ser presentado por Genma Nierga. Intervenían una invitada embarazada y Cristina Almeida al teléfono.
GM. Y qué vas a tener ¿niño o niña?
Invit. Va a ser niño.
C.A. ¡¡oh....!!
Cristina Almeida es ignorada, mientras Genma y la invitada continúan conversando. Bajo esta conversación Almeida continuaba diciendo: "¡oh, qué pena, va a ser un niño!" Y así durante varias veces hasta que la presentadora le pregunta. "¿Por qué dices qué pena, Cristina?.
Ella le responde contundente:
C.A. " porque el futuro es de las niñas, y por eso digo que es una pena que sea un niño."


El artículo feminista radical titulado “El sexo valioso”, escrito por Remedios Morales, probablemente un pseudónimo antes que el nombre auténtico del autor o autora, en el que se expresa claramente que las labores de peligro, riesgo y perjuicio grave deben ser preferentemente realizadas y sufridas por hombres, ya que las mujeres tienen más valía como seres humanos.

Como afirma Remedios Morales en el comienzo de este artículo:

Nobles copulantes: Una cosa es que las mujeres hagan trabajos duros o peligrosos y otra cosa es que sea conveniente que los hagan. Lo digo porque, de existir un principio biológico respecto a la división del trabajo, debería obedecer a la consideración de que las mujeres constituyen el sexo valioso, que no el sexo débil, y la supervivencia de un grupo humano depende de que no corran más riesgos que los justitos.”

Es decir para la o el hembrista repugnante que firma como Remedios Morales las discriminaciones sexuales del estilo al mayor ratio de accidentes laborales sufridos por hombres se justificarían y deberían aceptarse como parte del correcto statu quo social ya que los hombres valemos menos, en una parte posterior de su artículo llegará a calificarnos como el sexo barato, que las mujeres. En consecuencia el modelo social debería imponernos de un modo más o menos directo estos riesgos y nosotros mismos aceptarlos y padecerlos en nuestra piel evitando que los sufran las mujeres.

En esencia, para la persona llena de racismo sexual autora de este artículo la tragedia de los más de trescientos hombres muertos asfixiados dentro la mina mientras corrían hacia la salida desesperados por salvar sus vidas, es más aceptable precisamente por su condición masculina y eso atenúa la gravedad de esta desgracia a sus ojos. No solamente esto, trata además de convencernos para que los demás pensemos de este mismo modo.

Pero por desgracia las cosas ya son así y esto es lo que se ha hecho con los hombres desde que el mundo es mundo. Remedios Morales y quienes defienden su forma de pensar saben de sobra que la sociedad ya da preferentemente estas cargas a los hombres, y no menciona para nada que se trate de una discriminación sexual. Con el trasfondo de privilegios matriarcales, discriminaciones de rol antivarón y manipulaciones y mentiras hembristas más recientes, se siguen reservando para los hombres las cargas peligrosas que les ocasionan tanto daño, mientras se les evitan a las mujeres, que en general no necesitan jugarse la vida o la salud en el trabajo tan a menudo.

Link al mencionado artículo:


Como en general no me agrada difundir misandria sin darle una respuesta adecuada adjunto el link a un texto de réplica que escribí, presente en el ya mencionado blog “Tendencias Feminazis” e invito a los hombres a que cada vez seamos más solidarios y nos apoyemos más los unos a los otros. Así podremos defendernos de cualquier forma de misandria y hacer justicia con el grave daño que han tenido que sufrir en sus vidas muchos desafortunados hombres concretos.


Robin Morgan, influyente pensadora y escritora feminista radical estadounidense y editora de la revista Ms. Magazine:

Yo siento que el odio hacia el hombre es un acto honorable y políticamente viable, que el oprimido tiene derecho al odio de clase contra la clase que lo oprime"

Y también suya:

Matad a vuestros padres, no a vuestras madres”

Quienes lean esta nota con una sensibilidad igualitaria recordarán múltiples ejemplos de lo dicho.

**** Queda hacer aquí alusión a todos los hombres muertos prematuramente por enfermedades graves provocadas por sus empleos, mucho más difíciles de rastrear y detectar, ya que en general estos casos no llaman tanto la atención de las instituciones y se desarrollan en el anonimato del medio familiar u hospitalario. Pero la mayor parte de personas muertas o seriamente dañadas por enfermedades surgidas de una inadecuada o nula protección de la salud en el puesto de trabajo, o la directa aplicación de procedimientos laborales nocivos, han sido hombres también, sobre todo en épocas pasadas en las que el interés por la seguridad laboral era muy escaso.

Así el dogma hembrista radical que afirma que en cualquier sociedad el hombre más discriminado ha podido tener a una mujer aún más discriminada bajo su mando, podría darse la vuelta diciendo que en cualquier sociedad la mujer más discriminada también ha podido disponer de un hombre todavía más discriminado, el cual ha trabajado en unas condiciones penosísimas arriesgando su vida, exponiendo su salud, y a veces encontrando la muerte por accidente o una lenta enfermedad, fruto de la labor que realizaba para llevar un sueldo a su hogar, esposa e hijos.

Los muertos invisibles podrían ser los hombres que han perdido la vida por enfermedades como la silicosis, los trabajadores del amianto, los de las fábricas de pinturas con plomo o metales pesados, los chóferes de vehículos obligados a realizar muchas horas seguidas de trayecto, además de un mayor número de casos que los expertos en enfermedades laborales y sindicatos deberían ser los primeros en denunciar como discriminaciones laborales masculinas, sino fuese porque carecen de la visión igualitaria más elemental. Tampoco entre las clases altas y los trabajadores de corbata y traje caro han faltado los hombres sometidos a un considerable grado de estrés y sobreexplotación, que han muerto de un modo anticipado debido al deterioro continuo que está situación les ha causado año tras año, mientras proveían a su unidad familiar de una elevada calidad de vida que ellos mismos apenas disfrutaban por estar demasiado absorbidos por sus empleos y responsabilidades. Y en no pocas ocasiones éste ha sido el modelo de “buena boda” o “buen partido” que guía a determinadas mujeres a la hora de elegir un compañero.

Callando lo mucho que han sufrido los hombres, en esta área específica muchísimo más que las mujeres, se hace una magnífica propaganda hembrista. De esta manera la mayoría de los varones podemos continuar siendo discriminados y tachados de privilegiados sin serlo, las mujeres reciben cada vez más ayuda y ventajas, mientras el conjunto de la sociedad permanece ignorante de en qué consiste el verdadero sexismo.
***** Según la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito) en su primer Estudio Global sobre el Homicidio, publicado en el año 2011, estableciendo una media mundial los hombres se enfrentan a un riesgo mucho mayor de muerte violenta (11,9 por 100.000) que las mujeres (2,6 por 100.000).
Otro estudio de carácter internacional realizado por la Secretaría de la Declaración de Ginebra en el año 2011, el informe sobre “La Carga Global de la Violencia Armada”, da valores mundiales de violencia mucho más elevados para los hombres que para las mujeres, con un 87% de hombres víctimas de muerte violenta  frente a un considerablemente inferior 13% de víctimas de sexo femenino.
****** Como indica la Asociación Projusticia en su nota del 16 de agosto de 2014 titulada Las feministas instituirán el delito de opinión y el de pensamiento “machista”:
Hay que empezar por fiscalizar el destino de las ingentes sumas de dinero público empleado durante estos años. Sólo el Plan Estratégico de Igualdad de oportunidades 2008-2011 estaba dotado con 3.690.249.738 euros. Esto es, sólo esta partida presupuestaria es el equivalente a 5,8 veces el presupuesto del Ministerio de Trabajo.
El Tribunal de Cuentas y la Fiscalía anticorrupción deben hacer su trabajo.”
Esta ingente cantidad de dinero público ha sido dada, no lo olvidemos, en una época de fortísima crisis económica y en la que se han producido importantes recortes en áreas claves del Estado de Bienestar.
¿Cuánto de ese dinero estuvo destinado a resolver las discriminaciones masculinas, si las feministas de género sencillamente ni las ven ni las reconocen?
******* Como prueba de la insensibilidad nacional e internacional ante las discriminaciones sexuales masculinas debemos remarcar que aunque hasta la fecha la ONU ha celebrado cuatro conferencias internacionales centradas en la situación de las mujeres; la de México (1.975), la de Copenhague (1.980), la de Nairobi (1.985), y la de Pekín (1.995); todavía no ha celebrado ni una sola dedicada a la situación de los hombres.

Gustavo Revilla 


lunes, 25 de agosto de 2014

Violencia intergénero.

¿Cómo anunciamos un cuaderno de notas...? Pues claro, con violencia. Cualquier excusa es buena para utilizar una buena escena de violencia. En este caso violencia intergénero. Pero que nadie se escandalice; como no, él pierde una vez más frente a ella.
Esta violencia sí que es tolerable. Al contrario resulta impensable. Inadmisible. Denunciable.
Todo comienza con el atrevimiento de una sonrisa... todo acaba, sospechamos, que con la cabeza abierta de él. Y con una expresión triunfal por parte de ella: "el poder está en mis manos". Una vez más nos imponemos...


martes, 17 de junio de 2014

Necesitamos tu firma en Change.org

En Detroit se está organizando una charla-conferencia a favor de los derechos de los hombres y de crítica con los abusos del hembrismo. Sucede que las feministas de género de EEUU han pedido abiertamente que está charla sea prohibida y suspendida, no sólo eso, sino que además diferentes responsables de la misma han recibido amenazas, incluso de muerte, por seguir adelante con su proyecto. Para lograr apoyo han presentado una campaña de recogida de firmas en Change org. Os la paso por si deseáis firmar. Yo ya la he firmado y os animo a que hagáis lo mismo, para evitar que este ejemplo de violencia feminazi censure las voces que les plantan cara. Un saludo y hasta la próxima.




sábado, 31 de mayo de 2014

Campaña en Gran Bretaña contra la violencia hacia los hombres.

Cuando la víctima de la violencia doméstica es un hombre.

'ViolenceIsViolence' es la campaña del momento en Reino Unido. Su objetivo es dar visibilidad a las víctimas masculinas del maltrato, y por supuesto ha desatado la polémica alrededor.



El 40% de las víctimas de violencia doméstica en Gran Bretaña son hombres. O al menos esas son las cifras que aporta el Ministerio del Interior y el Servicio Criminal Británico, que contradicen la imagen que tenemos de esta lacra en las relaciones íntimas, según la cual en la mayoría de los casos hablamos de violencia de género, donde la principal víctima son las mujeres. Con independencia del método utilizado para elaborar estas estadísticas (que desconocemos), la asociación Man Kind Initiative ha lanzado una campaña para denunciar que el mayor problema de los hombres maltratados es la percepción social sobre su situación. Como resultado han obtenido un spot que ya suma más de dos millones de visionados.
El vídeo consiste en una cámara oculta que está difundiéndose bajo el hashtag #ViolenceIsViolence, y plantea varias preguntas. Por ejemplo, ¿estamos preparados para rechazar la violencia con independencia del sexo del agresor? ¿Y cómo reaccionamos ante la agresiones en la vía pública según quién sea el agresor? Sin embargo, hay otra cuestión que se deriva de campañas como esta: visibilizar la violencia hacia los hombres, ¿implica perder de vista que los maltratos en las relaciones familiares y amorosas afectan de forma masiva a las mujeres? Violencia de género no es violencia en general.


domingo, 25 de mayo de 2014

Petición de ayuda

"Como mujer me siento avergonzada con las leyes en España respecto al maltrato, en mi familia estamos padeciendo la maldad de una mujer q con una denuncia falsa a hundido en la miseria a mi hermano, no tiene derecho a nada, pero si tiene deberes, como la manutención de las hijas psicológicamente esta destrozado y no se q puedo hacer x el. Si alguien me puede informar a donde me podría dirigir lo agradecería ya q no puedo perder a mi hermano."

Anónima, estoy consultando en varios lugares para ver si te podemos ofrecer la mejor respuesta a tu petición. En unos días será publicada aquí mismo. Mientras tanto, esta petición queda abierta a cualquiera que la lea y desee ayudarte.
Gracias.


Respuesta de Gustavo Revilla.

Qué hacer en caso de ser víctima de una denuncia falsa o desproporcionada por violencia de género.

En primer lugar y ante el caso que se nos plantea puede descargarse de Internet y leer atentamente los consejos presentes en el “Manual del hombre denunciado e indefenso ante la ley de Violencia de género”. 

Este texto es un compendio de consejos recopilados por personas que llevan muchos años viviendo situaciones de abuso legal nacidas de la hembrista Ley Integral contra la Violencia de Género, a las que debemos agradecer que después de lo mal que lo han pasado hayan decidido ayudar a los demás compartiendo desde su dolorosa y difícil experiencia lo que consideran las mejores opciones para poder defenderse legalmente de una denuncia falsa o de consecuencias desproporcinadas ante acciones menores que de haber sido cometidas por mujeres no pasarían de ser meras faltas. Es una ayuda práctica y directa, dada en forma de manual que se distribuye gratuitamente, se encuentra presente en esta dirección.

http://www.ahoma.org/index.php/news/30-manual-del-hombre-denunciado-e-indefenso-ante-la-ley-de-violencia-de-genero

Hay también varios grupos de Facebook en los que se puede encontrar ayuda en relación con este tema, pero además apoyo emocional y compañía en medio de una situación que puede considerarse límite.

El grupo Federgen está formado por múltiples víctimas de los abusos de las leyes de género. Es una asociación que a nivel de toda España trata de unir a las víctimas de estas injusticias y luchar contra ellas aplicando el conocido lema “la unión hace la fuerza”

En Facebook se puede entrar al grupo (abriendo previamente una cuenta de Facebook) y exponer el caso ante los demás participantes para recibir consejos, apoyo, etc, de una forma pronta y amplia.

https://www.facebook.com/groups/156847774468221/

Si no se tiene una cuenta abierta en Facebook también se les puede localizar en Internet y contactar con ellos en esta dirección:

http://federgen.org/

En su página se incluyen datos de contacto como email o teléfono para diferentes asociaciones integradas en Federgen y distribuidas por diferentes partes de España, de manera que pueda pedirse ayuda a grupos más próximos, haciendo más cómoda la relación con los integrantes de este grupo y las personas que se interesan por su trabajo o deseen asociarse con ellos.

Otro grupo muy veterano en la defensa de los derechos de los hombres frente a leyes injustas es Projusticia. Pero en este caso es necesario pagar 80 euros anuales como cuota para recibir sus servicios. De cualquier modo es posible contactar con ellos en esta página y así aclarar mejor como ayudarían en cada caso: 

En Facebook:

https://www.facebook.com/asociacion.projusticia?fref=ts

En Internet:

http://www.projusticia.es/

El grupo de Facebook Asociación Feministas por la Igualdad, también se destaca por la facilidad con la que se puede exponer el caso por el simple mecanismo de hacer comentarios en el grupo. En poco tiempo puede producirse un gran número de participaciones y respuestas enviadas por muchas personas que han vivido una situación parecida, y por lo tanto pueden ser las personas más adecuadas a la hora de aconsejar qué hacer y dónde acudir.

https://www.facebook.com/groups/feministasporlaigualdad/?fref=ts

Pienso que todo esto puede ser de bastante ayuda, además de resultar gratuito o barato, en suma asequible y sobre todo defensor de los derechos de las víctimas de las leyes misándricas y hembristas fruto del sexista feminismo de género.

Un cordial saludo y hasta la próxima.

martes, 8 de abril de 2014

Lo que no verás en los medios nacionales...

Detenida por pegar a un médico y a una enfermera.

(...)La arrestada, que iba acompañada de varios menores, reaccionó de forma violenta porque se negaron a darle una receta de un fármaco.

Diario Sur
30. 07.2013
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 La policía arresta a una mujer acusada de agredir a su madre en silla de ruedas 

(...) Los hechos denunciados tuvieron lugar el pasado 22 de julio en plena vía pública; concretamente, en la avenida de La Rosaleda, donde, al parecer, la mujer propinó varios golpes en la cara a su madre, según fuentes de la Policía Local. (...)

Diario Sur
 23. 08. 2013
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Golpes y arañazos 

(...) una mujer de 24 años fue detenida por un incidente con un turronero. Supuestamente, la arrestada cogió una muñeca de un puesto de turrones del recinto ferial. Cuando el feriante intentó evitar que se llevara el juguete, ésta respondió propinándole varios golpes y arañazos en la cara.

Diario Sur
28.08.2013
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Detenida por apuñalar a su novio, herido grave.

La policía Nacional ha detenido a una mujer por apuñalar a su novio durante una discusión mantenida en el interior de un piso ubicado en el Polígono Sur de la capital hispalense. (...) La víctima fue trasladada inmediatamente en ambulancia al Hospital, donde ingresó en estado grave a consecuencia de la puñalada recibida. 

Diario Sur 
16.09.2013 
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Arrestan a la menor que acosaba a otra con una navaja y le imponen una orden de alejamiento 

La adolescente fue arrestada ayer, junto con otras dos amigas que presuntamente le acompañaron en las agresiones, (...)
(...) 
(...) La menor cambió dos veces de centro escolar, pero el supuesto acoso se trasladó a la calle. La primera denuncia de los padres, en 2011, fue archivada porque la denunciada era menor de catorce años y por tanto legalmente no imputable. El pasado 23 de septiembre, cuando Magia salía de clase en su nuevo instituto, fue abordada por la citada menor que, acompañada de varios niños, la tiraron al suelo y le propinaron patadas por todo el cuerpo. (...) La agresión se volvió a repetir supuestamente el miércoles de la semana pasada. (...) se produjo con una navaja. (...) se la llevaron entre todos a una zona apartada. (...) le propinó varios arañazos con el arma blanca en el cuello y en las piernas. (...)
 (...) la agresión con navaja se repitió cuatro días después. (...) cuando se dirigía con su perro a casa de su abuela. (...) la tiraron al suelo y la chica cogió a su mascota, de raza chihuahua, y sacó un mechero con la intención de quemarle el rabo. Luego sacó una navaja para apuñalarlo, lo que intentó evitar su dueña resultando herida en el brazo. Tras ello la presunta agresora le quemó un mechón de pelo, le quitó dinero del bolso y la funda del móvil. 

Diario Sur 
30.10.2013
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Detienen a una joven que simuló su rapto para perjudicar a su exnovio 

Presentó una denuncia falsa, asegurando que dos personas la ataron a un árbol para agredirla, con el objetivo de incriminar a su expareja. 

Diario Sur 
25_11_2013 
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Un universitario denuncia discriminación por edad y sexo en un programa de prácticas

 El alumno registra una reclamación por restringir a los hombres la edad para solicitar plaza en esta iniciativa de la Junta y a las mujeres (...) 
(...) no pueden optar al programa "mujeres y jóvenes menores de 30 años", evitando el término 'hombre' pero refiriéndose a este sexo. Esta restricción de edad a los varones ha empujado a Madrona a denunciar "para que todo el mundo se entere de esta injusticia". Por eso, ayer mismo tramitó por Registro General de la UMA una reclamación a la rectora manifestando la "total discriminación por ser hombre mayor de 30 años y no poder hacer prácticas de titulado en 2014 y la pasividad de la Universidad de Málaga por permitirlas". 

20.12.2013 
Diario Sur 
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La fiscalía acusa a una joven de quemar la vivienda en la que estaba su novio después de haber mantenido una discusión con él. 

Diario Sur 
05.02.2014 
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Prisión para la detenida por matar a su marido
(...) ingreso en prisión provisional de la mujer de 53 años detenida después de apuñalar mortalmente a su marido en Gójar . (...) 

Crimen que vuelve a excusarse en la prensa de la siguiente forma:

(...) esta mujer sufría un trastorno mental grave y que en la última semana venía padeciendo episodios de crisis esquizofrénica agudos. Este periódico no ha logrado confirmar si se estaba medicando o no de esta patología, aunque a tenor de los hechos no parece que lo estuviera haciendo. 
(...) 

 Diario Sur
15.03.2014

aleph:
 Incluso el periódico se interesó por si esta mujer se estaba medicando, buscando una justificación lógica por el asesinato de este hombre. La cuestión es, ¿cuántos hombres han asesinado a sus parejas en las mismas circunstancias o similares sin que ningún medio haya llegado a señalar de este modo? Una muerte no puede ser excusada en modo alguno, alegan, y lo suscribo. Pero no es posible excusa alguna solo cuando la víctima es una mujer. De este modo se refuerza la idea de que "el hombre asesina porque esa es su tendencia natural".


Ford Fiesta: eres un idiota.


Es fácil encontrar una excusa para dejar en mal lugar a un hombre en un spot publicitario. En realidad no hace falta excusa alguna. "Por tu culpa..." entre gestos estúpidos de reconciliación rechazado con malos modos por ella. Comportamiento infantiloide de él, etc... como quien no quiere la cosa. Con la "vaselina" del humor entra todo: "eres un idiota". 

martes, 1 de abril de 2014

Extendiendo la cultura feminazi.


Humillar a unos bellos chicos atándolos a la cama. Maltratarlos, abofetearlos; subrepticiamente utilizarlos como esclavos sexuales, objetos a dominar... !qué mejor manera de promocionar en una cantante -siempre mujer- su nueva tendencia artística¡. Al más puro estilo cultura sado exportada desde los Estados Unidos con artistas como Madonna como pionera o Lady Gaga como continuadora de la saga. Tal como hicieran Britney Spears cuando quiso pasar de niña a mujer intérprete de música para jovencitas y jovencitos que necesitan adoptar una figura a quien seguir para imitar en sus ideas y comportamientos. Tal como lo hiciera Hannah Montana para liberarse de aquella imagen de niña Disney y así poderse mutar a Miley Cyrus, mujer moderna, sabedora de lo que quiere, liberada, digna de ser seguida igualmente por millones de fans a quienes mostrar la nueva filosofía del comportamiento femenino; siempre intentado modelar el comportamiento femenino para ser aplicado al masculino. Tal como lo hiciera Beyonce, dominadora de fieras, dominadora por tanto de hombres. O aquella forma absolutamente radical y patética que utilizara Paulina Rubio en el que postraba a los hombres a sus pies a base de látigo, o inmovilizara a otro sobre una mesa de billar para disparar las bolas contra las de él con todo su furor para poder así reparar y vengar el oscuro comportamiento milenario de los hombres. Realmente patético y extremo. Una práctica moral y políticamente irrealizable si se cambiara el rol de los sexos.  
A esta cultura de la violencia, de la humillación, del menosprecio, de la utilización de los hombres como objetos sexuales a quienes dirigir todas las ancestrales frustraciones, también se ha sumado en España, Edurne. Una chica que pretende eliminar de su imagen artística esa faceta de niña dulce casi sumisa; para ello qué mejor que crear un montaje de vídeo, para promocionar hasta la saciedad, donde aparezcan hombres dominados por ella, violentados, humillados, ninguneados... donde la violencia es el principal ingrediente, no en vano se titula "painkiller" en libre traducción "dolor-asesina" aunque la auténtica traducción sea "analgésico" -gracias anónimo por la corrección-. Toda una declaración de intenciones.
Esta es la cultura que las neofeministas del mundo artístico han decidido seguir para promocionar su trabajo. Cuando el mercado comienza a fallar, cuando la competencia es extrema, cuando hay que volver a destacar de cualquier forma, estas superestrellas de la cultura pop más vanguardistas echan mano del feminazismo, de la visualización ametrallante de mujeres modernas y fuertes sometiendo a hombres tan estúpidos como cualquier otro objeto bello e inútil. En un mundo repleto de violencia del que se vale un feminismo tendente a la revancha, a la idea de "somos superiores a ellos", se sincretizan todos los ingredientes para "parir" estas aberraciones artísticas donde el ser humano es despreciado por el ser humano. En estos vídeos, se niegue o no, se fomenta la violencia. Fomentan la hipócritamente perseguida "violencia de género", eso que el feminismo solo concibe en una sola dirección, y que debido a esta postura tendenciosa, si creen perfectamente adecuado si se utilizan a los hombres como víctimas propiciatorias a sacrificar ante la nueva era feminazi disfrazada de feminismo victimista. Y se puede utilizar con casi total confianza. Se va formalizando lentamente en nuestro inconsciente la idea de someter a lo masculino, provocar violencia, fomentar la violencia con cierta seguridad a sabiendas de que si él responde con las mismas armas, todo el peso del Estado, todo el peso de la ley caerá sobre él para castigarlo por la osadía de rebelarse contra el nuevo paradigma. La única salida que a los hombres les queda es unirse a la nueva tendencia, entenderla, asumirla, fomentarla también y así demostrarán que están libres de ese machismo trasnochado violento, primitivo que desprecia y somete a la mujer. Muchos de ellos ya lo sienten así y componen sus canciones con letras aceptables y aceptadas por el nuevo sofisma impuesto, por la nueva tendencia: "por tí seré un payaso sin pintura" que escribiera y cantara con toda pasión Antonio Orozco a cualquier mujer. Otro signo de los tiempos.



lunes, 24 de marzo de 2014

16 años en prisión por el asesinato de su novia que falleció de muerte natural

David Villafañe fue condenado a 17 años de prisión por el asesinato de su novia en 1995. El caso ha estado envuelto en polémica desde sus inicios cuando la primera autopsia concluyó que la joven falleció de muerte natural porque sufría una miocarditis. Toxicología confirmó que no había sustancias tóxicas en su cuerpo y detectaron un problema en el corazón de la víctima. Una segunda autopsia determinó que murió sofocada. David, sin embargo, fue condenado por homicidio. Sus abogados se han querellado contra el Tribunal Supremo, después de que dos nuevos informes forenses determinaran que la joven falleció de muerte natural.

jueves, 6 de marzo de 2014

62 millones de mujeres europeas víctimas de violencia.

Encuesta realizada a 40.000 mujeres en países de la Unión Europea. Extrapolando los resultados al resto de la población el resultado es un tremendo 62 millones de victimas de violencia (violencia de género), es decir de género masculino como verdugo y género femenino como víctima. El único modo en que se contempla este tipo de casuística. El maltrato contrario no existe para esta ni para ninguna estadística.
62 millones de mujeres víctima de violencia de género.
9 millones de violaciones.
106 millones de mujeres acosadas sexualmente.
¿Cuáles han sido los criterios para la realización de esta encuesta?
Recuerdo que aquí en España ya se realizó una encuesta con la misma finalidad: conocer cual era el número de mujeres maltratadas. Recuerdo que uno de las cuestiones a contestar en esa macroencuesta para conocer si había sido víctima de violencia era: "¿has sido insultada alguna vez o menospreciada?" Claro, cualquier mujer puede recordar cómo alguna vez su pareja -no importa el tono o la intención- le dijo: "anda que eres tonta¡" Eso claro, cuenta entonces como insulto. Eso claro, cuenta como vejación. ¿Preguntan en la encuesta si el insulto proviene de sus respectivas parejas masculinas o deja en "el aire" esa cuestión pudiendo provenir el insulto de cualquier otro hombre, o incluso de una mujer...?
Pero para nuestro subconsciente, cuando nos llega la noticia de 62 millones de mujeres maltratadas nos no imaginamos el insulto, nos imaginamos una mujer tirada en el suelo tras recibir una brutal paliza, con el ojo amoratado, sangrando por la boca, con el pelo desmarañado y llorando desconsoladamente. Para nuestro subconsciente, así son todas las mujeres violentadas.
Con esos mismo criterios me gustaría que la Unión Europea igualmente realizara una encuesta dirigida a los hombres: "¿Has sido insultado en alguna ocasión o menospreciado?" Los resultados os sorprendería. Con total seguridad. Las cifras de maltrato de hombres por parte de mujeres sería mucho más elevada de lo que puedas imaginar. Ya digo, con los mismo criterios aplicados a la encuesta realizada a las mujeres. Se trata de violencia psicológica, que según el estudio se da más incluso que la violencia física pero que resulta ser más peligrosa porque no deja secuelas evidentes. Para esta y cualquier otra encuesta, la violencia psicológica solo la ejerce el hombre sobre la mujer, en ningún caso al revés, aunque yo personalmente haya visto muchos más casos de este tipo de violencia surgida de la mujer y ejercida sobre el hombre, realizada públicamente, sin ningún tipo de pudor. Repito, muchas más veces. No sé si vosotros habéis sido también testigo de este tipo de humillaciones públicas. Para saberlo a veces solo hay que hacer un poco de memoria.
En resumidas cuentas, las cifras resultan escalofriantes. Las cifras son aberrantes. Y si además se indica en este estudio realizado a propuesta de España para la Unión Europea que solo el 14% de los casos más graves son denunciados, tenemos que además la cifras sean más elevadas. Sea como fuere las 62 millones de mujeres víctimas de violencia por parte del hombre se traduce en un tercio de la población femenina. Una de cada tres mujeres ha sido víctimas de violencia ejercida por el hombre. ¡Una de cada tres!.
Extrapolando esa cifra en tu entorno más inmediato: ¿a cuántas mujeres conoces tú personalmente en tu entorno? Hago referencia a tu familia, a tus amigas, a tus compañeras de trabajo.... diez, quince, vente, más...? pues según esta encuesta, ten la absoluta seguridad de que si conoces, vamos a poner por caso a quince mujeres, cinco de ellas han recibido o recibe maltrato físico o psicológico por parte de su pareja masculina.
Extrapolando esta cifra hacia el colectivo masculino: según esta encuesta puedes estar seguro de que uno de cada tres hombres que conoces, o no conoces... de esos que se te cruzan por la calle a diario: este no, este no, este sí; este no, este no, este sí; este no, este no, este sí... son maltratadores. Quizá tú no lo sepas pero seguramente hayas sido un maltratador de tu pareja o lo seas en este momento. Uno de cada tres hombre es un maltratador. Cualquier mujer podrá hacer ese ejercicio estadístico espontáneo. Camina por la calle y ve pasar ante ella un hombre: este no, otro hombre, este no, otro hombre, este sí, puede que incluso a la tercera vez, se cruce contigo.
Uno de cada dos hombres, la mitad de la población europea masculina, se le puede considerar como acosador sexual. Y si nueve millones de mujeres han sido violadas ¿extrapolando esta cifra, cuántos hombres resultan ser violadores? ¿quizás un millón de hombres europeos son violadores?
Enhorabuena a las-los inspiradores de la encuesta porque continúan fíjando con fuertes bases la idea generada por el feminismo radical de que "el hombre es violento por naturaleza"-se entiende, el varón, no el hombre genérico- Que la violencia está absolutamente extendida. Que hay que actuar para erradicar esta epidemia de violencia ejercida hacia la mujer. Que es urgente reprimir a los responsables de esta epidemia. Que es necesario reprimir a los hombres como responsables absolutos. Las feminazis consiguen así lo que quieren y al Sistema le viene de perlas, siempre dispuesto a reprimir de algún u otro modo a la ciudadanía para autoprotegerse de ataques que suponga un peligro para su supervivencia.
Atención porque cualquier feminista radical o no que pueda leer esto, inmediatamente generará una opinión de absoluto rechazo y asco. Así ha sido programada. Argumentará que soy, o somos, unos reaccionarios, extremistas de derechas que no creen en los derechos de las mujeres, que niega la existencia de la violencia hacia las mujeres, que las despreciamos, que no creemos en la igualdad de género... etc. etc. Nada más lejos. No niego la existencia de la violencia contra la mujer porque existe. Quizá lo más aberrante sea la cifra en sí. Y sobre todo defiendo que el hombre es también víctima de violencia, en menor cuantía en lo que se refiere a violencia física, pero igual o incluso más en cuanto a violencia psicológica, esa misma que los expertos denominan más peligrosa porque pasa desapercibida.
Con toda seguridad este escrito sea calificado por el feminismo radical de abominable, repleto de ideas que deben ser erradicadas. Que lo publicado en la encuesta es sacrosanto, la verdad absoluta, que no puede ser cuestionado bajo ningún concepto. Que quien así lo haga debe ser sometido a escarnio público. Que decir lo contrario es propio de gente que no creen en los derechos de la mujer y que quieren que ésta continúe esclavizada. Que, por tanto, hay que perseguir a tipos que escriben cosas como estas porque va en contra de la dignidad de la mujer y del ser humano en general. Que si no comulgas con sus ideas eres un "terrorista" ideológico y por tanto un ser muy peligroso.... pero, esta es la otra parte de la manipulación.




jueves, 20 de febrero de 2014

El Observatorio de la Publicidad no Sexista recibió el pasado año el mayor número de quejas desde su creación

La consejera de la Presidencia e Igualdad, Susana Díaz, ha presentado el informe anual 2012 del Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista, organismo dependiente del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) que, durante el pasado año, recibió el mayor número de quejas por anuncios sexistas interpuestas por la ciudadanía desde su creación en 2003. Según el informe, durante 2012 se registró un total de 431 actuaciones, lo que supone un 5,3% más que en 2011. De estas actuaciones, el 86,31% de ellas se refirieron a quejas y el 13,69% restante a buenas prácticas.

(...)

En el 87,63% de los casos, las personas que se dirigieron al Observatorio en 2012 lo hicieron centrando sus quejas en contenidos publicitarios. Sólo se recibieron 46 quejas que guardan relación con contenidos no publicitarios (reportajes en revistas de moda, programas  televisivos, Internet, etc)

Televisión, medio más denunciado

La televisión, otro año más, volvió a liderar el ranking de los soportes más denunciados, con el 54,83% de las quejas. Las publicaciones, revistas y libros se mantuvieron en segundo lugar (con el 17,74%), aunque con siete puntos porcentuales menos respecto a 2011. En este punto, Díaz ha valorado que se haya “duplicado respecto al año anterior el número de quejas procedentes de publicidad vista en Internet, hasta llegar al 12,63% de las quejas”.

(...)

Respecto al perfil del denunciante, el 82,93% de las personas que interpusieron una queja son de sexo femenino, frente a un 16,09% que son de sexo masculino. La consejera ha destacado la tendencia ascendente de quejas procedentes del sexo masculino que, en 2012, fueron una de cada seis.


http://www.juntadeandalucia.es/institutodelamujer/index.php/noticias/1468-el-observatorio-de-la-publicidad-no-sexista-recibio-el-pasado-ano-el-mayor-numero-de-quejas-desde-su-creacion

He repasado el informe Anual del Observatorio 2011-2012, y en ningún momento se hace alusión a la publicidad que resulta ser humillante para los hombres. A pesar de reconocerse en el informe que "la tendencia ascendente de quejas procedentes del sexo masculino que, en 2012, fueron una de cada seis." esta información no se traduce en el informe como una tendencia ascendente a la denuncia de publicidad sexista donde el varón es la víctima. En ningún momento se aclara este hecho.
En resumidas cuentas: los hombres cada vez más denuncian, -una de cada seis- al no aclararse  si se realizan porque resultan humillantes para el hombre, este aumento de denuncias pasa a formar parte del incremento de las denuncias en general. Y ese general siempre se refiere a la mujer como víctima en el informe. 
Indicar finalmente que la totalidad de la publicidad expuesta en el informe hace referencia a: "la mujer como objeto sexual", "la mujer como ser inferior", "el estándar de belleza exigido a la mujer"... etc. etc. Y los productos señalados como publicitados sin respetar la igualdad de género son artículos de limpieza, perfumería, juguetes o alimentación principalmente. 
Por lo tanto no se hace ninguna referencia a esos spots publicitarios que desde aquí denunciamos por su alto contenido de violencia a hacia los hombres. 


Serrano anima en una campaña a las mujeres a ser "honestas" en sus denuncias

El ex magistrado asegura que busca denunciar "tanto el maltrato, como el falso maltrato".

El despacho de abogados donde trabaja actualmente el ex juez de Familia de Sevilla Francisco Serrano, tras ser condenado por el Tribunal Supremo (TS) a diez años de inhabilitación por un delito de prevaricación dolosa, ha puesto en marcha una campaña bajo el lema Mujer, sé honesta, denuncia cuando se deba y no cuando convenga.

El propio Serrano informó de que ha sido este mismo lunes cuando se ha puesto en marcha dicha campaña de imagen mediante su difusión en las redes sociales a fin de denunciar "tanto el maltrato, como el falso maltrato. Es un resumen de mi lucha en este campo", explicó el juez.

Así, en la imagen se puede ver en primer plano a una mujer con el rostro tapado con una careta y con unos pequeños símbolos delante que aluden al dinero, los niños y la casa. "Esta imagen representa a la falsa maltratada, a la que denuncia porque le conviene por una serie de intereses, como son los aludidos", señaló el ex magistrado.

Serrano anima en una campaña a las mujeres a ser "honestas" en sus denuncias

El ex magistrado asegura que busca denunciar "tanto el maltrato, como el falso maltrato".
R. S. | Actualizado 21.01.2014 - 09:50
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Juez Serrano en la presentación del libro. Cartel sobre la violencia de género.
Serrano, que fue condenado por un delito de prevaricación dolosa al modificar el régimen de visitas de un menor para que saliera en Semana Santa, destacó que la campaña ejecutada por su despacho, Serrano, abogados de Familia, ha sido realizada "en aras de la Justicia".

Al hilo de ello, el ex magistrado puso en valor "la importancia de defender a la verdadera mujer maltratada" frente a aquella que "denuncia de manera falsa porque le conviene por distintos intereses".

Tras ser inhabilitado, Francisco Serrano se colegió como abogado en septiembre de 2012, por lo que lleva ejerciendo como tal en un bufete sevillano poco más de un año.
Hay que recordar que el ex juez recurrió la condena ante el Tribunal Constitucional (TC) a fin de solicitar su libre absolución, ya que considera que el Supremo ha incurrido hasta en tres "vulneraciones" de derechos fundamentales.

El abogado del ex magistrado, Miguel García-Diéguez, presentó un recurso ante el TC de más de 60 páginas en el que "ataca" y "cuestiona" tanto las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo y por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) -que lo condenó a dos años de inhabilitación por prevaricación culposa, absolviéndolo de un delito de prevaricación dolosa- como el auto del TS que rechaza la nulidad del fallo planteada por el condenado.

El ex magistrado ya anunció que, si el TC no estima el recurso, acudirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo.

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1691440/serrano/anima/una/campana/las/mujeres/ser/honestas/sus/denuncias.html

martes, 7 de enero de 2014

Relojes Lotus

Asesina a su pareja porque prefiere al otro chico más guapo y joven.
Eso sí, lo hace con mucho estilo, sutileza y glamour....



Buscaba otro spot, esta vez de una empresa de "envíos a domicilio" o "paquetería" cuyo nombre no recuerdo, donde obligaban a un hombre amordazado y atado a ser introducido en una caja de reparto por otros dos atractivos repartidores. El envío por supuesto era realizado por una mujer, quien no quiere el contenido del paquete (el hombre amordazado) haciéndole un guiño seductor a los dos repartidores.
Otro anuncio humillante e intolerable que degrada a los hombres.

Parece ser que este anuncio degradante lo he podido ver por televisión solo durante unas dos semanas, y que ha sido retirado, sin duda gracias a vosotros que ya no toleráis este tipo de publicidad sexista, extrema y humillante -en este caso para los hombres- Si seguimos así, llegará un día en que no se atreverán a rodar anuncios de este calibre ante el temor de ser retirados, al igual que ya no lo hacen con la mujer como víctima.
Tan solo queremos igualdad de trato.



Pizza Casa Tarradellas

En un ambiente familiar cálido y afable...
Nuevamente ofrece este anuncio pautas de comportamiento "negativos" hacia los hombres.


Ella le dice a él.... "!quietoooo¡¡  como si quisiera darle a entender: "¿dónde vas tú? ¿tú tienes aquí algún derecho? este trozo solo lo comen mis hijos y yo... ¿quién crees que eres aquí en esta casa? Y efectivamente el se queda sin comer mientras su esposa e hijos si comparten el trozo de pizza.
Impresentable.

martes, 3 de diciembre de 2013

Otro ejemplo de publicidad humillante


Usa las tijeras de podar en tono amenazante. 
Y podríamos pensar ¿para cortarle qué...? Como no queda claro, dependerá de lo que a cada uno le sugiera. ¿Quizás un dedo, una oreja, la punta de la nariz...? 
Pues sí, la posible amputación queda sugerida y juega con nuestro inconsciente. ¿Qué te sugiere a ti?
Vuelvo a decir: imagina que es la mujer la que llega con el coche a su casa, la recibe el marido con las tijeras de podar en movimiento amenazante. Ella traga saliva y lo mira con miedo. ¿Es aceptable? ¿entonces por qué si es aceptable si la humillación la sufre un hombre?

domingo, 3 de noviembre de 2013

Hablemos por la Igualdad

Hablemos por la igualdad.


En una época como la nuestra, en la que las discriminaciones sufridas por el sexo masculino a lo largo de la historia y en el momento presente aún no han sido correctamente identificadas y mucho menos se dispone de acciones correctas encaminadas a erradicarlas, los hombres nos encontramos con el hecho indiscutible de que desde nuestra infancia se nos educa para entender las discriminaciones sexuales sufridas por las mujeres, y se nos pide que nos rebelemos contra todo lo que represente machismo, misoginia o androcentrismo.

Se espera de nosotros que renunciando a la lucha por nuestra propia liberación y sin disponer siquiera de una terminología adecuada que nos permita señalar nuestras discriminaciones, no sólo ante la sociedad, sino antes que nadie frente a nosotros mismos, actuemos hipersensibilizados con el interés claramente favorable a uno de los dos sexos que caracteriza al movimiento feminista, mientras mantenemos apartadas de nuestra consciencia y plenamente ignoradas las discriminaciones masculinas de las cuales somos las víctimas preferentes. Básicamente se nos pide que nos dejemos alienar por los análisis de la preigualitaria ideología feminista, vivamos en la ignorancia y la insolidaridad con los de nuestro mismo sexo, prioricemos el interés y beneficio de la parte femenina de la humanidad, y pasemos por alto las desventajas que por rol la sociedad nos ha asignado, evitando comprenderlas y organizarnos como grupo sexual para luchar contra ellas hasta su erradicación y la potenciación máxima de los hombres y la masculinidad.

Son muchos los pasos que deben darse hasta que este fin sea alcanzado, pero el despertar de un mayor deseo de liberación entre los varones, junto con la concienciación del conjunto de la sociedad de los abusos y medidas discriminatorias cometidas por las ramas menos igualitarias del movimiento feminista, han favorecido desde hace ya muchos años la aparición de uno de los requisitos necesarios para que se produzca este cambio. Concretamente el uso de un lenguaje de reivindicación contra la desigualdad que perjudica y discrimina al sexo masculino, similar y homologable al lenguaje de reivindicación ya existente y útil para combatir las discriminaciones sufridas por las mujeres, y fuertemente contestatario desde el punto de vista ideológico con quienes sostienen que los hombres somos privilegiados y opresores, y no podemos ser considerados, a pesar de la multitud de evidencias que demuestran el error de esta afirmación, como grupo sexual discriminado u oprimido. Así la categoría de grupo sexual discriminado y el apoyo de cualquier índole que pueda resultar de esta situación es reservado para el sexo femenino, según el esquema ginocéntrico defendido por la mayor parte del movimiento feminista, a excepción de ciertas honrosas personalidades y corrientes más evolucionadas intelectualmente dentro de este movimiento, más capacitadas por lo tanto para entender con un mínimo de lógica en que debe consistir la verdadera igualdad entre hombres y mujeres.

Cada vez se está empleando más en nuestro entorno este nuevo lenguaje de liberación que se populariza rápidamente de un modo beneficioso e irreversible. Este es un avance muy importante, ya que la primera liberación es la de la palabra, y si la ciudadanía se inclina cada día con más fuerza a usar un lenguaje defensor de los derechos de ambos sexos favoreceremos el conocimiento de todas las discriminaciones y con ello el avance hacia una situación más justa.

Es un hecho indiscutible que una buena parte de la sociedad es consciente de lo que significa el “hembrismo” en cualquiera de sus múltiples expresiones, las políticas y medidas de un carácter claramente “femicéntrico” que monopolizan la mal definida lucha por la igualdad actual, o la profunda “misandria” presente desde el comienzo de su andadura en las formas más radicales del feminismo, incluyendo los análisis tendenciosos y manipulados realizados por su rama más politizada e influyente a nivel internacional, el vergonzosamente discriminatorio pero fuertemente respaldado por los gobiernos feminismo de género, que con sus abusos y ataques continuos a la igualdad entre los dos sexos ha contribuido a incrementar notablemente la lucha de los grupos defensores de los derechos de los hombres, conocidos anteriormente como grupos de Mandefender* y ahora cada vez más como “masculinistas”.

Pero a pesar de que los términos entrecomillados del párrafo anterior son comprensibles y muy conocidos aún no es del todo correcto hacer uso de ellos, ya que no están incluidos en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

Por este motivo, aunque sorprenda, puede resultar cuestionable afirmar que la ya fallecida pensadora y activista feminista Andrea Dworkin, fue una “hembrista” radical y “feminazi”, y que su célebre cita “Quiero ver a un hombre golpeado hasta transformarse en una pulpa sanguinolenta, con un tacón alto incrustado en su boca, como una manzana en la boca de un cerdo” representa un claro ejemplo de “misandria”. O que las macroencuestas realizadas por el Instituto de la Mujer para calcular la presencia de malos tratos dentro de la pareja carecen de rigor científico y valor objetivo, ya que son claramente “ginocéntricas” o “femicéntricas” porque valoran únicamente con gran exhaustividad los malos tratos físicos o psicológicos sufridos por mujeres a manos de sus parejas masculinas, sin indagar en lo más mínimo sobre la cantidad de malos tratos físicos o psicológicos sufridos por los hombres a manos de sus parejas femeninas, dando como resultado una elevada tasa de malos tratos sufridos por la población femenina. Un cálculo manipulado útil como herramienta ideológica que justifique la creación de leyes “hembristas” como la Ley Integral Contra la Violencia de Género. O como es también “ginocéntrica” o “femicéntrica” la Ley de Igualdad, por poner un botón de muestra en su disposición adicional novena punto dos, en la que se prioriza la atención a la salud laboral de las mujeres, a pesar de que la mayor parte de accidentes laborales graves o mortales en el trabajo, más de un 95% de los casos en los dos supuestos, son sufridos por hombres. También las enfermedades laborales graves o los fallecimientos derivados de las mismas afectan con más frecuencia a los hombres que a las mujeres.

Es evidente que la lucha por la igualdad, que debe incluir también la lucha por los derechos de los hombres y la liberación masculina, requiere de la formalización de unos términos clave que si bien disfrutan desde hace muchos años de una amplia utilización aún no han sido aceptados en los diccionarios al uso, ni en el más importante de todos, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Por eso conviene emplear estos términos de un modo recurrente en todas las ocasiones que sea posible, aumentado su presencia en el uso vivo del lenguaje y la literatura escrita, hasta lograr su plena formalización y reconocimiento como una contundente y efectiva manera de subrayar, divulgar y reclamar la atención de nuestras instituciones ante las discriminaciones de género masculinas.

Las palabras que se han desarrollado para reivindicar desde una óptica masculinista o de crítica con los defectos y abusos surgidos del feminismo serían las siguientes:

Hembrismo: Actitud de prepotencia de las mujeres respecto de los hombres, o parcialismo discriminatorio claramente favorable a la mujer en acciones u opiniones. El proceso psicosocial de “empoderamiento femenino” nacido del feminismo y en el que esta ideología tiene un gran interés en su vertiente de valoración prioritaria del significado y valía de la mujer, favorece este fenómeno, ya que ensalzar a un grupo culturalmente de un modo duradero y exclusivo conduce invariablemente a la apreciación superior y exagerada de este y la minusvalorización o el desprecio de los grupos cuya imagen ha sido menos potenciada.

Masculinismo: Doctrina de pensamiento y movimiento social que centra sus intereses y acciones en el análisis y erradicación de las discriminaciones de género masculinas presentes en la sociedad, y el desarrollo y potenciación holístico de la masculinidad, con el propósito de crear una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres, actuando como un complementario del feminismo para los varones, en favor de una auténtica igualdad.

Misandria o misoandria: valoración negativa o nociva de los hombres, potenciadora de aversión, desprecio, minusvaloración, rechazo u odio hacia la figura masculina y transmitida culturalmente hasta el punto de convertirse en un elemento educativo. Se consideran generadoras de la misandria o misoandria algunas tendencias feministas fuertemente influenciadas por un claro sentimiento antivarón, así como diferentes discriminaciones de género vinculadas social e históricamente con los hombres, a partir del rol que la sociedad les asoció desde sus primeras etapas de desarrollo. Entre las tendencias de la ideología feminista que potencian la misandria o misoandria, destacan fundamentalmente aquellas más radicales que han equiparado el esquema marxista de la lucha de clases a la relación social e histórica de los dos sexos, mediante un análisis maniqueísta que equipara lo masculino con lo privilegiado y opresor, y lo femenino con lo discriminado y oprimido, favoreciendo así este sentimiento de odio mediante una descripción básicamente negativa de lo masculino. En su vertiente nacida de las discriminaciones de género masculinas este fenómeno ha tenido y tiene también una significativa influencia social e histórica, resultado de dos de las principales y más atávicas de estas discriminaciones, por un lado “la competencia extrema entre varones” y de otro “la vinculación de lo masculino al riesgo”

Ginocentrismo o femicentrismo: Interpretación del mundo y de las relaciones sociales centrada en el punto de vista femenino, tendente a orientar en gran medida las políticas y recursos sociales en beneficio de la mujer, ya sea erradicando sus discriminaciones específicas de un modo preferente y minucioso, al mismo tiempo que se invisibilizan e ignoran las masculinas, o tratando de potenciar una mejora prioritaria de la capacidad y calidad de vida de la mujer en comparación a la del hombre, o bien favoreciendo la solución de cualquier conflicto de intereses entre los dos sexos mediante posicionamientos asimétricos clara y habitualmente favorables a la parte femenina. Se trata en lo fundamental de un resultado inevitable del auge cultural, social y político de la ideología feminista, la cual, posicionada desde sus primeros dogmas y postulados a favor de uno de los dos sexos, conduce invariablemente a la discriminación del otro, si no se introducen elementos correctores que afecten a su dinámica fundamental.

Feminazismo: Término referido a las políticas y posturas más radicales nacidas del movimiento feminista, cuando éstas violan derechos fundamentales de los hombres para resolver discriminaciones de las mujeres, potenciarlas en exclusiva, resolver situaciones de conflicto entre ambos sexos en claro beneficio de la parte femenina o fomentar la misandria.

Muchos hombres, y también muchas mujeres, sabemos por nuestras propias experiencias que estos términos están sacados de la realidad social y de las vivencias de ambos sexos.

El protagonismo creciente que les demos en nuestra lengua ayudará a luchar por la verdadera igualdad y a identificar las injusticias cometidas por los y las sexistas de cualquier tipo. Y esta es una petición igualitaria ya que en el DRAE se han aceptado los términos homólogos que sirven para reivindicar a favor de los derechos de las mujeres desde hace muchos años (existe machismo, contrario de hembrismo y feminazismo, existe misoginia, contrario de misandria, existe feminismo, contrario de masculinismo, y androcentrismo contrario de ginocentrismo y femicentrismo) pero no se incluyen los términos necesarios para poder reivindicar a favor de los derechos de los hombres.

De esta manera puede oficialmente reivindicarse contra el machismo, pero no resulta oficialmente aceptable hacerlo contra el hembrismo, ya que el término ni siquiera está aceptado como válido. En la medida en que este tipo de lenguaje se formalice estaremos destruyendo el ventajismo de lo políticamente correcto del que tantos beneficios obtienen las feministas radicales y arrebatándolas parte del poder inmerecido que poseen en la actualidad, paso previo a una correcta revisión histórica de sus abusos y posterior arrinconamiento de su ideología, que por radical y discriminatoria no merece ninguna posición destacada.

Y a los hombres como los principales discriminados por el movimiento hembrista y principales encargados de la lucha por nuestra liberación nos corresponde utilizar en nuestro día a día y más que a nadie estas palabras, para describir a las hembristas con las que convivimos y de los que la mayoría conocemos varios casos notables, en nuestros puestos de trabajo o lugares de estudio, en los programas de televisión, o charlando sus tópicos cargados de ignorancia y sexismo en las cafeterías o el transporte público, a veces incluso casadas con hombres a los que recriminan con sus famosos latiguillos del estilo a “mis hijos son mis hijos y a mi marido me lo encontré en la calle” o “si me hace eso le pongo la maleta en la puerta” o “duerme en el sofá” o aún más prepotente y chulesco “duerme en la bañera” . Expresiones y pensamientos típicos de la hembrista media, previos en algunos casos a los divorcios abusivos en los que la custodia de los hijos se dará de forma preferente a la madre junto con la mayor parte del patrimonio común de la pareja.

O masculinismo, para todos los grupos y particulares que están trabajando sin ningún soporte estatal a favor de la igualdad entre hombres y mujeres, denunciando tanto las discriminaciones de género masculinas más atávicas, como la “competencia extrema entre varones” y “la vinculación de los masculino al riesgo” como los excesos e incoherencias cometidos por un movimiento ultrafeminista cada vez más poderoso, corrupto y abusivo.
O misandria, para definir a todas las feministas radicales envenenadas por su propio odio contra el sexo masculino y muy necesitadas de poder trasladar ese odio al conjunto de la sociedad con el fin de poder dañarnos a los hombres a los que tanto nos detestan.

Como por ejemplo las feminazis similares a Andrea Dworkin.

Necesitamos de este lenguaje propio para evidenciar todo lo prefieren que ni sepamos ni digamos, a fin de mantenernos en la ignorancia y la indefensión como grupo sexual. Y cuanto más claro y exacto sea nuestro lenguaje de crítica y liberación masculinista más nos ayudará a avanzar en igualdad, enfrentando tanto la discriminaciones nacidas del primer reparto de roles entre los dos sexos como las creadas más recientemente por el hembrismo y todas las hembristas y feminazis que lo construyen y respaldan.

* Mandefender: Del inglés, defensor de los hombres.

Gustavo Revilla.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Hombres y mujeres muertos en el ámbito familiar. Estadísticas del ministerio del Interior ( III )


    En este enlace podrás ver las estadísticas que se nos ocultan sobre los hombres muerto por violencia a manos de sus parejas femeninas. Se trata de datos oficiales del Ministerio del Interior, no publicados.  


http://blogs.periodistadigital.com/antoniocabrera.php/2013/04/06/p332141


Burocracia
    (...)
    Hace algún tiempo conocí a una mujer maltratada, me relató su infierno junto a su maltratador y posteriormente el que tuvo que vivir, cuando tras treinta años de calvario consiguió reunir las fuerzas suficientes para denunciarlo.
    Según sus palabras todo era una mentira. De todo lo que nos contaban en los medios, ni la mitad de la mitad de la cuarta parte. Las presuntas facilidades para escapar del agresor, para rehacer tu vida, para obtener ayuda, ya sea psicológica, logística o económica... falsas.
    Cualquier intento de lograrlo se estrellaba contra esa inmensa y absurda telaraña de impresos, papeles y demás trampas que paralizan lo que supuestamente debería ser ágil, rápido y eficaz.
    (...)
    No hace mucho ha llegado a mi vida otra mujer en similares condiciones La monstruosidad de la violencia sigue campando a sus anchas. En este caso la inmovilidad de la víctima es tal que he actuado como portavoz en varias ocasiones y desgraciadamente ha sido para comprobar que todo lo que me contaba la anterior era, es, real.
    (...)
    (...)
    Supongo que el día que haya que guardar un minuto de silencio antes de enterrarla, todas las autoridades estarán ahí bien trajeadas y con caras de circunstancias. Ese día en todos los medios concienciaran de la necesidad de buscar ayuda, de no permanecer calladas. Se hablará de los miles de recursos que existen para evitar llegar a donde la pobre infeliz ha llegado por no hablar a tiempo...
    Pero para entonces el tiempo se habrá acabado para Marta.

Concha Casas
Diario Sur
04.09.2013



    Con esta denuncia queda clara cual es la prioridad del Estado. Desde luego no parece que sea la ayuda efectiva de las víctimas reales de maltrato doméstico. Por el contrario sí confirmaría la sospecha más que fundada que ya muchos albergamos: el objetivo de los Estados occidentales es la propaganda intensiva de la idea de que un colectivo social -la mitad de la población identificada con el género masculino- es peligroso y consiguientemente deben crearse los resortes legislativos de carácter represivo más adecuados para mantenerlo a raya. Ese parece ser el objetivo final.    
    Siguiendo la línea política correcta, los Estados imponen los preceptos marcados por las Organizaciones Internacionales "que velan por nuestro bienestar". Facilitan así al máximo la creación de un conglomerado de organismos y organizaciones denominadas feministas subvencionándolas para que estas se sostengan, prosperen y se expandan con la máxima eficacia; y la mejor manera de que esto sea así es convirtiéndolas en un lucrativo negocio, en una rentable actividad. Que todo gire entorno al dinero, al capital. Es el modelo perfecto de subsistencia en el Sistema Capitalista. Y para subsistir necesitan denuncias, muchas denuncias. Que todos nos convirtamos en una especie de Gestapo popular, y ellos como contrapartida, en un Tribunal inquisitorial. Lo de menos parecen ser las auténticas víctimas de la violencia, que !oh, casualidad! su incidencia, no se corrige a pesar de todos los esfuerzos. Pero no importa, para eso ya están los medios de comunicación, para disfrazar la realidad de ''todas están bien asistidas y la pandemia indolente continúa sin fin.

    Hace unos días vi en unos informativos de la tv cómo se atribuía el descenso de las denuncias de mujeres maltratadas a manos de sus parejas masculinas, y que ello se debía sin ninguna duda a la actual crisis económica que todos padecemos. La interlocutora que explicaba tal cuestión concluyó con una recomendación encarecida: "hay que denunciar, por favor, denuncien, por favor, denuncien sin miedo...."
    Y yo me pregunto, ¿entonces para qué ha servido y está sirviendo la denominada Ley Integral de Violencia de Género si cuando desciende el número de denuncias se debe a la crisis y no a los efectos de esta ley? ¿está sirviendo entonces para algo?. Cuando nos recuperemos de la crisis, ¿esperan entonces que todo vuelva a la "normalidad", es decir, a que aumenten el número de denuncias?. 
    Un contrasentido.

Alephgaia.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Al hilo de los exabruptos de una anónima.

Conmigo o contra mí.

    (...) en España parece inconcebible que alguien no milite en algo y, en consecuencia, no odie cuanto quede fuera del territorio delimitado por ese algo. Reconocer un mérito al adversario es para nosotros impensable, como aceptar una crítica hacia algo propio. Porque se trata exactamente de eso: adversarios, bandos, sectas viscerales heredadas, asumidas sin análisis. Odios irreconciliables. Toda discrepancia te sitúa directamente en el bando enemigo. Sobre todo en materia de nacionalismos, religión o política, lo que no toleramos es la crítica, ni la independencia intelectual. O estás conmigo o contra mí. O eres de mi gente -y mi gente es siempre la misma, como mi club de fútbol- o eres cómplice de la etiqueta que yo te ponga. Y cuanto digas queda automáticamente descalificado porque es agresión . Provocación. Crimen.
    (...) Me pregunto muchas veces de donde viene esa vileza, esa ansia de ver al adversario no vencido o convencido, sino exterminado. La falta de cultura no basta para explicarlo, pues otros pueblos tan incultos y maleducados como nosotros se respetan así mismos. (...) Por eso necesitamos tanto lo que no tenemos: gobernantes lúcidos, sabios sin complejos que hablen a los españoles mirándonos a los ojos, sin mentir sobre nuestra naturaleza y asumiendo el coste político que eso significa. Dispuestos a decir: "Preparemos al niño español para que se defienda de sí mismo. Eduquémoslo para que conviva con el hijo de puta que siglos de reyes, obispos, mediocridad, envidia, corrupción, violencia, injusticia, le metieron dentro".

Arturo Pérez - Reverte
Patente de corso
XL Semanal 1 al 7 sept. 2013