martes, 1 de agosto de 2017

La mujer agresiva.

    Colacao también se apunta a la promoción de "la mujer agresiva". U otra forma de decirlo, "educa" a la mujer hacia un comportamiento ciertamente agresivo. Un tipo de comportamiento que en el hombre se quiere reducir al mínimo posible -algo que me alegra-. Pero, ¿por qué a la vez que se intenta erradicar la violencia en los hombres, se promociona esa violencia para que la mujer termine adoptándola como modo de comportamiento habitual? Un tipo de nuevo comportamiento femenino que en realidad va dirigido hacia los hombres. ¡Defiéndete de ellos¡

    En las televisiones de España hay, y ha habido, una invasión de spots publicitarios donde la mujer aparece boxeando, o practicando artes marciales, por ejemplo. Con ello pretenden difundir y afianzar una imagen nueva de la mujer combativa, moderna, libre, igualitaria, que sabe lo que quiere... ¿Una circunstancia casual? Pero también parece haber un trasfondo. Que la mujer aparezca en esta actitud deportivo-agresiva en al menos cinco o seis anuncios de televisión, no es nada casual. En esta serie de anuncios publicitarios, a esta imagen de agresividad, habitualmente se refuerza con expresiones y frases que contiene las palabras: "poder" y "fuerza", que finalmente denota: supremacía, preponderancia, dominio, autoridad...


   

Mi mundo, mis reglas.

    Kaiku caffé Latte, y su campaña festivo-agresiva que con pretendida cierta simpatía muestra nuevamente a una mujer provocadora frente a un hombre sorprendido y neutralizado por su comportamiento fuera de lugar. Tan fuera de lugar que si esto ocurriese en una situación normal, tu reacción sería de intentar huir inmediatamente de la escena, pues da la impresión de que ésta se ha escapado de un manicomio, y ante ti le ha dado un ataque psicótico.
    "Mi mundo, mis reglas", u otra forma de decir: "el mundo es mío, las reglas las pongo yo".
    Una muestra más de la inmersión en la ideología feminista radical a la que todos estamos siendo sometidos a través de los medios de comunicación, muy principalmente cine y televisión; los dos grandes manipuladores de masas. A la mujer claramente le está imprimiendo un comportamiento agresivo, y al hombre pasivo y de aceptación ante esa nueva circunstancia.