miércoles, 15 de abril de 2015

Cierta "profesional" del Materno Infantil de Málaga.

Desde el inicio de este blog he ido criticando y alertando sobre cómo se expande en todos los estratos de la sociedad española la nueva ideología feminista más extrema. He ofrecido en este blog innumerables ejemplos claros de cómo se está llevando a cabo esta especie de "inmersión cultural feminazi" donde toda su ideología bascula entorno a una única idea: la mujer es superior al hombre. El hombre es un ser primitivo y violento. Y sobre estas premisas ya asumidas por la mayoría de la sociedad actúan muchas mujeres y hombres en su quehacer diario.
Personalmente me he encontrado con situaciones verdaderamente desagradables, me refiero concretamente a ciertas situaciones en las que he sido atendido por ciertas mujeres que trabaja ante el público y que teóricamente están preparadas o tienen la capacidad natural de tratar a la gente de manera agradable y profesional . Pero esto no es así siempre. En realidad cada vez esto se da así menos veces. O al menos eso me ocurre a mi. Dependientas, informadoras, funcionarias... etc. a las que acudes por obligación o no, y te atienden con una expresión casi de desprecio, como si la estuvieses molestando, haciendo lo posible por terminar cuanto antes contigo. ¿Y por qué creo que va de mal trato dispensado solo a hombres? sencillamente porque las veo atender a mujeres y les aparece una amplia sonrisa y toda la simpatía ocultada hacia a mi. 
Todo esto viene a colación por el último suceso, bueno, en realidad se trata de un suceso que se prolonga a lo largo del tiempo, que se ha vuelto bastante desagradable e insufrible para mi, y supongo que también para los hombres que lo padecen. Para explicarlo más adecuadamente creo que es mejor reproducir el mensaje de queja que he enviado por correo electrónico a la Junta de Andalucía respecto a cierta persona de género femenino que forma parte del personal administrativo del Hospital Materno Infantil de Málaga. 

Este es mi queja:

Mi nombre es Diego. Soy de Málaga y acudo al Hospital Materno Infantil de Málaga a acompañar a mi madre a sus sesiones semanales de quimioterapia.
En primer lugar mi felicitación por la profesionalidad, el buen hacer, la cordialidad y simpatía de prácticamente todo el personal que trabaja en la octava planta de este hospital dedicado al tratamiento oncológico, desde los médicos, a enfermeras, ats, celadores, personal administrativo etc.

Mi queja sin embargo va dirigida a una determinada persona conocida por (....). Esta administrativa de la planta octava de oncología del Hospital Materno Infantil de Málaga no se corta ni un pelo a la hora de criticar, insultar y humillar a todos los hombres como género. Tiene la fea y maleducada costumbre de, voz en grito, mientras canta, o toca las palmas, o simplemente habla, de dirigirse siempre a los hombres en tono ofensivo con frases como: los hombre no valen para nada, cuando se reúnen los hombres es solo para tonterías, el médico no puede dar más de sí porque es un hombre, fulano se fue de vacaciones porque es un hombre (como que necesita descanso por su debilidad). Y así, todo un rosario de declaraciones extremista hacia un grupo de personas que no vamos allí para divertirnos con sus jocosas e insultantes frases, pues va de mujer graciosa y de superior a nosotros -a los hombres me refiero-.
Humilla e insulta constantemente a los hombres que acudimos allí, un lugar donde no desearíamos estar, en una situación desagradable donde todos sufrimos, y a la vez estamos llenos de esperanza. Hombres que acompañamos a nuestras madres, esposas, hijas etc. en estas delicadas circunstancias. Directamente también fui insultado y menospreciado por esta mujer. A mi madre le llegó a sugerir que fuese sola al Hospital a sus sesiones de quimioterapia porque, según aducía, yo la estaba volviendo loca porque yo era un torpe. Aun mi madre y yo nos preguntamos a qué vino ese comentario humillante emitido, como ya digo, voz en grito y públicamente ante toda una planta llena de pacientes y acompañantes.
Este no es el lugar donde una supuesta profesional desfogue todas sus frustraciones personales y animadversión hacia los hombres, por mucha gracia con que la diga, y por mucho que los demás se la rían. Si tiene algún problema personal debería dejarlo en casa, en su ámbito de vida privada, o debería ser tratada por personal especializado.

Así que pido por favor llamen la atención a esta tal (...) de administración de la octava planta de oncología del Hospital Materno Infantil de Málaga, y la hagan tomar conciencia de que no debe insultar y humillar a los hombres públicamente por estar convencida de su superioridad como mujer respecto a nosotros. Que trate a todo el que por allí pasa, ya sea mujer u hombre, paciente o acompañante como se merece, con total respecto no solo ya por guardar su dignidad de persona, sino también por el momento que nos ha tocado vivir, y por el lugar en el que estamos, que así debería exigirlo.

Gracias. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Alephgaia.

En primer lugar espero que tu madre se mejore y el tratamiento le resulte llevadero, y que estos incidentes tan desagradables no vayan en contra de la incomoden al ser atendida.

Muy bien hecho por esta queja Alephgaia, si más gente hubiese hecho lo mismo esta persona no se pasaría tanto de la raya o ya habría sido amonestada, sancionada con varios días sin empleo y sueldo, o se encontraría con una manifestación de hombres indignados por su sexismo pidiendo en la puerta del hospital con pancartas su expulsión de su puesto de trabajo por ataque a los usuarios del servicio y falta de profesionalidad y perjuicios sexistas demostrables con innumerables testimonios de las víctimas de sus despropósitos hembristas.

Los hombres tenemos que concierciarnos y plantar cara ante cualquier agresión hembrista, de forma creciente, hasta no pasar ni una, como bien haces tú. Cuando los ataques contra los hombres de las hembristas sean reconocidos y criticados seguro que ya no se sienten tan cómodas en su rol de feministazas.

A mí personalmente también me ha parecido que muchas mujeres "bordes" lo son más con los hombres que con otras mujeres, porque saben de sobra que en general en estos conflictos entre los dos sexos al hombre le toca callar y aguantar, mientras que si se lo dicen a una mujer igual acaban teniendo una discusión seria, ya que está no se va a callar tanto y la va a montar un buen pitote si hace falta. Es un doble patrón sexista que se traduce en que ante una mujer borde lo mejor que se le plantea al hombre es callar y marcharse, ya que si ella es más fuerte el tiene las de perder y no se le amparará como víctima con la misma facilidad que se haría con una mujer, pero si el más fuerte o hábil con la lengua es él, la mujer borde podrá hacerse la víctima o llevar el nivel de enfrentamiento hasta un límite exagerado donde alguien tendrá que ceder antes de empezar una pelea mano a mano.

Lo dicho otra de tus reflexiones bien hechas y ojala que las personas igualitarias tomen conciencia de estas situaciones y pidan que se sancionen por su carácter pésimo e inaceptable.

Hay gente negligente que no merece un puesto de trabajo en una época en la que muchas mujeres y muchos hombres mejores están parados y si se merecen un sueldo a cambio de dar un buen servicio.

Gustavo Revilla.

Alephgaia dijo...

Gracias Gustavo.
Pues sí, los hombres debemos plantar cara a todo este atropello hembrista. Pero es muy triste comprobar cómo los hombres ríen la gracia a cualquier mujer que públicamente humilla y los veja. Porque este es el caso, el que a mi me ocurre. Los hombres no han tomado aun conciencia de que deben ser respetados igual que deben ser respetadas las mujeres. Ni más ni menos. Simple igualdad real.
Seguiré informando de los resultados de mi queja... si es que los hay.

Anónimo dijo...

No se puede luchar contra las feminazis. Xk ensima te disen maxista.

Porfavor mujeres si quereis igualdad
respetar