lunes, 16 de mayo de 2011

Reacondicionamiento Feminazi

Se está perpetrando en España -e igual sucede en el resto de los Estados occidentales con desigual intensidad- un adoctrinamiento surgido de ese neofeminismo inspirado por las nuevas líderes de este movimiento social tornado en extremista.
Queda ya perfectamente claro que el feminismo basa su ideología en una idea fundamental sobre la que las demás ideas orbitan y se nutren: "la mujer es superior al hombre". Y desde que abiertamente declararon esta máxima ya asimilada por este movimiento fundamentalista, se desviven por hacernos entender a toda la sociedad: mujeres y hombres, que esto es así. Han confeccionado de este modo un "vademecum" ideológico indiscutible que resulta excluyente, represivo y por lo tanto carente de justicia e intención de igualdad. Se trata de una revolución -involución- silenciosa que envilece la condición humana.
La sociedad se deja llevar por los acontecimientos. Es la posición cómoda y no beligerante de individuos que sufren una gran cantidad de problemas personales para tener que posicionarse, gastar energías y tiempo en defenderse de estas ideas disfrazadas de justicia e igualitarismo. La masa humana es conformista, manipulable, y se adhiere fácilmente a una tendencia mayoritaria cuando ésta se ofrece a machacamartillo. A ello sumamos la gran presión informativa y formativa de opinión pública que ejerce los medios de comunicación, muy principalmente la TV consumida diariamente por millones de personas. La TV se está convirtiendo en el gran arma de difusión de este nuevo dogma. Desde la TV se adoctrina, se imponen pautas de conductas, se "educa" la forma de pensar y se indica sutilmente cómo debemos actuar.

El feminismo alega, para convencer al poder, que es necesario proteger a la mujer de los varones violentos e impositivos que censuran a la mujer, la someten y coartan sus posibilidades como personas. Utiliza una realidad conocida que todos aborrecemos: el sometimiento que la mujer ha sufrido durante la Historia y el lugar secundario que hasta ahora ocupaba, para introducir subrepticiamente la verdadera ideología que quieren expandir. Con la exigencia, totalmente lógica y justa de querer arreglar esta injusticia secular, y que se torna indiscutible por sus pretensiones, logran el apoyo incondicional de los distintos gobiernos e instituciones.
Pero tal como si de un caballo de Troya se tratara, insertan sus verdaderas intenciones sutilmente entre los resquicios de esta "lucha justa", porque en realidad no va dirigida toda esta política reivindicativa hacia la disuasión de los hombres violentos, sino que va dirigida a todos los hombres, violentos o no, porque aseguran que el varón es violento, impositivo y coartante por naturaleza y que no lo puede evitar. Se ha difundido una frase lapidaria con la que intentan imponer esta idea: "Todos los hombres son iguales".
Para que este adoctrinamiento, sutíl a veces, y dramático en algunos otros casos -a tenor de los resultados tras su puesta en marcha-, resulte aceptado en los más amplios sectores sociales, se recurre a una suerte de reacondicionamiento educacional mediático que les están proporcionando magníficos resultados. Porque frases lapidarias no cesan de ser lanzadas a los medios como si de mandamientos de una nueva fe se tratara: convierten una tendencia natural en un defecto insalvable, "los hombres no saben hacer dos cosas a la vez" -y además nos lo creemos-; "los hombres tienen el cerebro entre las piernas", según este neofeminismo se ha demostrado que pensamos en el sexo !cada 5 minutos!, qué dificil se nos tiene que hacer el trabajar a diario con tal presión sexual... los compositores con su música, los pintores con sus cuadros, los escritores con sus novelas, los cirujanos con sus operaciones, los pilotos con sus aviones... !cómo pueden concentrarse!??; "los hombres son seres simples", ya te digo, para ejemplificarse esta idea supongo que mentalmente se acordarán de ese albañil que la piropeó cuando pasaba por la obra, y lo compararán con aquella abogada que la asistió aquella vez, !qué diferencia tan grande hay entre un hombre y una mujer!. Una muestra más del extremismo al que están llevando esta sinrazón: "el hombre fuma por vicio, la mujer por placer". En un encuentro feminista, creo recordar que en Jerez, se llegó a muchas conclusiones, entre ellas que, "el hombre (género máculino) es perjudicial para el medio ambiente". Lo verde vende, y quieren apuntarse al carro del ecologismo. Aseguran que los hombres somos los reponsables de esta situación medioambiental y que la solución solo la tienen las mujeres. De ahí esa nueva subtendencia denominada "ecofeminismo". Todos los males del mundo son resultado del mal hacer de los hombres. El mundo está así de mal porque los hombres no saben hacerlo de otra manera. Para ellas, la mujer, en este sentido no ha tenido ninguna influencia en la Historia, pero cuando se trata de hablar de un acontecimiento histórico positivo protagonizado por un hombre, también tienen una frase que pretende robar ese positivismo: "detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer". Es decir, incluso en estas situaciones se les quiere quitar el mérito al hombre.
Y así el compedio de frases lapidarias, de reglas generales, de mandamientos de fe, aumentan día tras día para hacernos comprender lo inferiores que son los hombres respecto de las mujeres.
Tal y como ha ocurrido en ciertos momentos fatídicos de la Historia humana, aparecen individuos que creen tener la verdad, la razón y lo que es bantante más peligroso aún, la superioridad natural sobre otros seres. Este hecho ocurre ahora mismo, ante nuestros ojos, en nuestro vivir diario; a veces sin percatarnos de su intensidad y sus últimas intenciones.
Tenemos a este respecto multitud de ejemplos, por desgracia. Cuando cualquier "iluminado" accede al poder de una nación, ya sea en su papel de dictador por inspiración divina, o de invasor impositivo, o incluso como monarca deseado... es decir, como personaje despótico que cree ser el enviado de Dios o de la Providencia, hacen ejecutar nuevas disposiciones para lograr que sus súbditos abracen su nueva "fe", su nueva ideología, según ellos más cercana a la razón y a la verdad. Para ello no solo han impuesto nuevas formas de pensamiento y comportamientos sino también han intentado borrar parte de la historia acontecida cuando ésta suponía una traba para la aceptación de su dogmas, y han creado otra nueva inventado episodios que nunca sucedieron. Desde los antiguos faraones egipcios quienes, una vez llegados al poder, hacían lo imposible por borrar de la historia el recuerdo de los anteriores monarcas; hasta los dictadores actuales quienes no les he posible crear una nueva sociedad sin antes haber manipulado la historia o borrado aquella parte que no les beneficia para así poder justificar la suya; pasando por el triste y oscuro capítulo nazi convencidos de ser la raza superior y bajo este convencimiento intentar someter y exterminar a las razas inferiores, la manipulación ha sido siempre un arma muy eficaz para imponer políticas extremas. Y esta es la mejor forma de volver igualmente extremos a quienes las aceptan bajo el convencimiento de que lo que hacen es lo correcto.
   Hoy por hoy en España no se puede hacer la menor crítica al género femenino, de lo contrario te encontrarás en serias dificultades. Convencidas y convencidos de que son más inteligentes que los hombres, más valientes, más fuertes, más trabajadoras, más responsables, más emotivas, más justas, más equilibradas, mejores conductoras, mejores amantes, mejores amigas, mejores ciudadanas, mejores empresarias, mejores... y todos los adjetivos positivos que te puedas imaginar. Entonces, ¿qué les queda a los hombres?; mejor no les preguntes si no quieres hundirte en la miseria. En los hombres, supongo reconocerán si acaso, su mayor fuerza bruta, y no en todos los casos, por supuesto. Y si a las mujeres no se les puede hacer la menor de las críticas, por el contrario, criticar, humillar y despotricar de los hombres se considera un ejercicio de libertad, modernidad y avance.
En los medios es cada vez más frecuente ver películas de mujeres piratas más valientes que ellos, de mujeres guerreras más audaces que ellos, de batallas históricas que se ganaron gracias a ellas, de mujeres bandoleras más inteligentes que ellos, de mujeres gobernantes más justas que ellos... se está "rehaciendo la historia" inventando un personaje femenino histórico siempre superior al masculino. Y así lanzan a la vez un mensaje a los hombres: "mira lo que una mujer puede hacer contigo si te posicionas en su contra". Así intentan fomentar el miedo hacia ellas, y la violencia hacia ellos. Ya estos grupos feministas defienden que en la prehistoria, en aquella sociedad matriarcal idílica, era la mujer quien, no solo cuidaba de los hijos y cultivaban los campos -para ellas la auténtica creadora de la agricultura- sino que están convencidas de que todas las formas artísticas acontecidas en estos tiempos pretéritos fueron obra de la mujer. Las pinturas rupestres, la creación de abalorios, cerámicas, herramientas, el papel de chamana, todo lo espiritual ect. es decir, todo lo que sublima al ser humano como humano y nos eleva del ser primitivo, ahora quieren hacernos creer que fue única y completamente ideado y facturado por la mujer. !Eso es reconstruir la Historia para sostener sus postulados!. ¿Y los hombres qué hacían entonces? Pues solo lo que saben hacer las bestias primitivas, cazar y hacer hijos. Y si les consultamos sobre el futuro del género masculino, ya lo tienen claro: "los hombres en el futuro solo entenderán de fútbol", dicen totalmente convencidas. La cultura, la economía, la sociedad, el gobierno... estará en manos de la mujer según las previsiones feministas. Aunque esto me suena más que a una predicción de futuro, a un deseo irrenunciable para ellas.
Para mi queda absolutamente claro que la visión de estas ideólogas feministas radicales se extiende como la pólvora gracias a los medios, y que esta ideología está siendo impuesta al resto de las mujeres, y también de los hombres, como el auténtico feminismo de futuro.
Los varones, persuadidos por las buenas intenciones de este feminismo, y amenazados de ser tachados de machistas retrógrados con intenciones de sometimientos hacia la mujer, pretenden liberarse de esta etiqueta infame aceptando firmemente que creen en el feminismo, que se adhieren a sus preceptos y que lucharán igualmente por la causa. Contestar al feminismo en lo más mínimo, significará por tanto para ellos ser considerados antifeministas; es decir, que están en contra de su lucha, de su liberación como mujer, de su igualdad con los hombres. El feminismo de este modo se ha vuelto incontestable, a riesgo de parecer, quien lo contradiga, estar contra los derechos básicos de la mujer. Y con este tipo de represalias han conseguido que ningún hombre cuestione argumento feministas alguno, aun cuando estos resulten perjudiciales para ellos. La intensidad de la manipulación feminista es tal que incluso muchos de ellos están convencidos de que realmente son inferiores a ellas y lo proclaman felizmente; algo que ni siquiera ocurrió en la Alemania nazi. Ningún judío aceptó ser inferior a los germanos agresores. Tampoco sucedería en la época colonial americana en la que los negros exportados de Africa eran exclavizados por los blancos como seres inferiores. No obstante, los medios de comunicación, manipuladores por naturaleza, sí están consiguiendo que esta aberrante idea se asiente en nuestros cerebros; tanto de hombres como de mujeres. Es una constante el hecho de que los hombres siempre aparezcan en las películas, anuncios, dibujos, concursos, novelas, noticias... como seres tontos, malos o cobardes, siempre en referencia a la mujer.
El neofeminismo, una vez asegurado el convencimiento de la inmensa mayoría de la sociedad de la bondad de sus intenciones, y erradicados los posibles brotes de rebelión contra la nueva "revolución liberadora", se consagra en la imposición de sus ideas a través de los resortes legislativos, judicial y ejecutivos que a todos nos gobiernan. Estos poderes convencidos del grado de justicia que suponen sus reivindicaciones, hacen suya esta ideología que superficialmente dice, "luchar por igualar los derechos de ambos sexo", pero que transigen a la hora de imponer leyes más represivas hacia los varones, siendo éstos tratados por el Estado a todos los niveles como auténticos parias sociales.
   Según algunos jueces: "hay que denunciar los casos de malos tratos aunque estos sean mentira"; la ley dice: "si cualquier mujer emigrante denuncia malos tratos, obtendrá la nacionalidad automáticamente"; todos dicen: "las denuncias falsas contra los hombres no existen". Y dicen: "para que la mujer acceda a las mismas oportunidades que el hombre, deben concederles ventajas a ellas, en detrimento de las ventajas que pudiera tener cualquier varón." Y ésta es ya la norma. En todos los sentidos, y a todos los niveles. Mientras tanto los medios de comunicación se hicieron cargo de convencernos, al principio, de que la mujer puede hacer las mismas cosas que los hombres -y seguro que esto es así-, pero posteriormente, en estos momentos, ya no se conforman con eso, y surge a la vista de todos su auténtica ideología, sus arropadas intenciones, queríendonos convencer en la actualidad, que en realidad la mujer lo hace todo mejor que el varón. Es la confirmación de esa supuesta superioridad femenina sobre la masculina que aberrantemente proclaman.
Esa supuesta superioridad femenina está siendo argumentada por ciertos indicios nefastos como el asesinato de mujeres a manos de sus parejas masculinas. Es el argumento perfecto para ilustrar y ejemplificar la condición violenta y primitiva de los varones. Para ello no se cortan a la hora de incluir en esa lista a mujeres muertas en otros sucesos como suicidios consentidos, hay que engordar la lista como sea; y desde luego no reconocer los asesinatos de hombres a manos de sus parejas femeninas; un listado suprimido, ocultado, no difundido, para que sus argumentos extremistas sean más convincentes, pues según ellas son muy pocos los casos, y siempre se ejecutan en defensa propia. Es la pretensión de la sublimación de la naturaleza superior femenina. La mujer no emplea la violencia, a no ser que su vida esté en peligro. A todo esto se han empeñado, y lo han conseguido, denominar a este triste fenómeno "violencia de género"; es decir, que un género es el verdugo, el ejecutor de los asesinatos, y el otro género es siempre la víctima. Con la denominación "violencia de género" consagran la idea de hombre primitivo-maltratador, mujer evolucionada-víctima.
    No nos confundamos: para ellas, feministas radicales, todo el género masculino es básico, violento y primitivo, todas las pertenecientes al género femenino son complejas, pacíficas y evolucionadas. El futuro es de la mujer, proclaman. Decía Cristina Almeida a una madre enbarazada de un varón: "!qué lástima que sea niño, porque el futuro es de las niñas¡". El hombre, según ellas, ya no tiene futuro alguno. Se acabó la era oscura, violenta e impositiva; va a resurgir un nuevo mundo comandado por las mujeres de naturaleza superior.

Alephgaia

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Menudo texto, está muy bien descrito el proceso por el que el feminismo se transforma en hembrismo, y la manera en la que se trata de acondicionar a hombres y mujeres a sus postulados, siempre basados en el doble juego de la mujer bien y el hombre mal o la mujer discriminada y el hombre privilegiado. Básicamente una mezcla de maniqueísmo, victimismo y análisis selectivo y tendencioso de las realidades sociales e históricas, los tres pilares fundamentales sobre los que se desarrolla la errada y preigualitaria teoría feminista.

Pero yo no me creo que el futuro sea mujer, otro de sus latiguillos escuchado frecuentemente durante las últimas décadas, ni que ellas sean, ni mucho menos, superiores a los hombres. Vengo observando un claro hartazgo y desprecio entre los hombres hacía las mentiras hembristas y creo que dentro de poco el feminismo va a empezar a declinar. Pienso que tu blog y tus claras y certeras ideas en relación con el tema contribuirán a ello, y son además, un ejemplo de que el declive del feminismo está en marcha.

La sexista y por otro lado muy simple Cristina Almeída estaba probablemente en pleno desvarío cuando soltó esa frase tan insultante y discriminatoria en contra de un niño recien nacido, recordemoslo, sólo por su condición de varón.

Para empezar y a nivel individual ese niño tiene mucho más futuro que ella,y pronto, a diferencia de los niños varones de anteriores generaciones, tendrá además su ideología, su masculinismo, con una actitud crítica, beligerante y asertiva en contra de los abusos feministas y una organización sociopolítica encaminada a hacer presión en los órganos de poder, que, no nos engañemos, son los únicos que garantizan resultados.

Tendrá además el apoyo de la tendencia potenciadora de todo lo positivo y sano de la masculinidad, en todos los órdenes vitales, dejando de lado las discriminaciones por razón de sexo atávicas de las que los hombres hemos sido víctimas durante la mayor parte de la historia de la civilización.

Y lo mejor de todo es que tú y yo lo veremos, y ellas, las dinosaurias del hembrismo que ya están más que ajadas, también verán e intuiran con mucha molestía y bilis mal digerida que todo esto está en marcha y ya no ahí quien lo detenga.

Saludos y felicitaciones por tu buen trabajo, sacándonos la cara a los hombres.

Gustavo.

Mr Everbrighter dijo...

Creo que no so trata de feminazismo como lobby, sino de un paso al otro extremo. La mujer ha sido denostada durante siglos y ahora se le ha ofrecido un arma legal para evitar atropellos por parte del hombre. Así que esa ampliación de derechos no es mala en sí misma. Sí, en cambio, que algunas mujeres hagan trampa para provocar situaciones extremas que den un giro a sus vidas, giro que de un modo ortodoxo y normal no son capaces de dar por sí mismas. En resumidas cuentas, está el maltratador que debe pagar por lo que hace; y está el que grita en una discusión de dos. En este caso, para la ley él es un maltratador y ella, no.
Sea como fuere, en toda ampliación de derechos existe picaresca. La condición humana, y más en países con un gen pícaro como España, echa por tierra cualquier buena intención. Es positivo que la sanidad sea pública, no que la falta de cultura y civismo llene las consultas y las urgencias de casos que ralentizan el buen funcionamiento del sistema. No es malo que haya una protección por desempleo, pero que haya gente que complementa su prestación con 'dinero negro' de la economía sumergida es hacer trampas. Resulta alentador que miles de jóvenes y no tan jóvenes pidan un cambio de sistema, pero es terrible comprobar que si se organizan políticamente, acabarán convirtiéndose en lo que ahora odian y que una mejora en la situación personal es inversamente proporcional a las ganas de manifestarse.
La condición humana, individualista-hedonista, hace que todos barran (barramos) para casa. A la hora de dilucidar la justicia en un caso de violencia de géneros (nótese que empleo el prural), el hombre tiene ahora todas las de perder. Pero tranquilos, esto forma parte del dualismo puro y duro: Día-Noche, Pecado-Redención, Suciedad-Limpieza, Amor-Desamor, Real Madrid-FC Barcelona, PSOE-PP. Guerra-Paz, Vida-Muerte.... Hombre-Mujer.... Así que pronto le tocará al Real Madrid ganar la Liga, tras el día vendrá la noche, el PP sustituirá al PSOE, todos convergeremos en la muerte tras una vida más o menos larga... y la mujer tiene ahora la sartén (legal) cogida por el mango para defenderse de quienes la atacan, y para atacar impunemente.

Alephgaia dijo...

En realidad no solo hablo de ese caso coyuntural que se da en España de que la mujer "tiene la sartén por el mango" en cuanto a cuestión legal y que muchas de ellas se esté mal aprovechando de esa situación para hundir en la miseria a muchos hombres.
Sobre todo trato de que, no solo en España sino por todos los Estados occidentales, y aún más por el resto del mundo; se está encubriendo una reeducación cultural, un "reacondicionamiento" educativo a través de los medios de comunicación, muy principalmente la televisión y el cine, donde se ensalzan los valores del feminismo radical. Esto es, se infravalora al género masculino en todas sus facetas y formas; se le humilla, insulta y menosprecia siempre en referencia a la mujer, a la que se la está creando una imagen de ser superior perfecto que debe tomar las riendas del mundo antes de que los hombres acabemos con él, pues somos seres primitivos y violentos.
Esa reeducación global que estamos sufriendo todos, está teniendo como resultado al menos aquí en España, el apoyo de las instituciones y Gobierno para crear leyes represivas para todos los hombres. Y este creo es solo el inicio si no paramos los pies a este neoradicalismo que persigue a todo hombre que se les revele como si de una Santa Inquisición se tratase.