Por Gustavo Revilla.
Recientemente, y a raíz de los asaltos a dos supermercados por parte de varios integrantes del Sindicato de Trabajadores Andaluz inspirados por el alcalde de Marinaleda, Señor Juan Manuel Sánchez Gordillo, la Defensora del Pueblo, Señora Soledad Becerril, ha hecho declaraciones de un carácter remarcadamente sexista e ideológico al afirmar que estos hechos podrían calificarse como “robo con violencia hacía las mujeres” o que si de haber habido cajeros de 1.90 y 90 kilos de peso los asaltantes “no habrían actuado así.”
Lo que la Señora Becerril como Defensora del Pueblo debería saber es que la mayor talla, corpulencia y fuerza física que por naturaleza suelen tener los hombres en comparación con las mujeres no es generalmente una protección frente a la violencia. Por el contrario, la mayor parte de agresiones y muertes violentas las sufren los hombres, en todos los países independientemente de que nos encontremos en un entorno bélico.
Según la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito) en su primer Estudio Global sobre el Homicidio, publicado en el año 2011, estableciendo una media mundial los hombres se enfrentan a un riesgo mucho mayor de muerte violenta (11,9 por 100.000) que las mujeres (2,6 por 100.000).
http://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/webstories/2011/estudio-unodc-homicidio.html
Otro estudio de carácter internacional realizado por la Secretaría de la Declaración de Ginebra en el año 2011, el informe sobre “La Carga Global de la Violencia Armada”, da valores mundiales de violencia mucho más elevados para los hombres que para las mujeres, con un 87% de hombres víctimas de muerte violenta frente a un considerablemente inferior 13% de víctimas de sexo femenino.
http://www.aceprensa.com/articles/nueve-de-cada-diez-muertes-violentas-tienen-que-ver-con-el-crimen/
Al margen de lo fuertes que sean, precisamente por su mayor fuerza se les tiene menos compasión y se les trata con más agresividad y odio que a las mujeres*, como demuestran estas estadísticas mucho más veraces que las opiniones de la poco documentada sobre este tema Señora Becerril. La realidad es justo la contraria de la que ella defiende, una grave equivocación que no trascendería en una irrelevante conversación de cafetería, peluquería o taberna, pero que es una prueba de ignorancia, tendenciosidad feminista y escaso interés en hacer bien su trabajo cuando la emite un cargo público. Efectivamente, si la Defensora del Pueblo no sabe cual es el perfil que más se corresponde con un determinado abuso ¿Cómo va a defender a las víctimas correctamente?
De hecho, en nuestro país muchos crímenes violentos graves son también sufridos mayoritariamente por los hombres. Según los datos del Anuario Estadístico 2006 del Ministerio del Interior, presente en el siguiente link:
http://www.interior.gob.es/file/53/53106/53106.pdf
En su tabla 45 titulada víctimas, Pág. 292 concretamente, se indica que los varones víctimas de robo con violencia e intimidación fueron 41760, los de asesinato 52, los de lesiones 10913 y los de homicidio doloso 897, frente a 33570, 38, 6479 y 263 mujeres respectivamente. Unas cifras nada desdeñables referidas al grado de delincuencia que los hombres de nuestro país padecemos, y que en todos los campos mencionados superan a las sufridas por mujeres. **
En lo referido a la violencia doméstica es difícil rastrear en un país hembrista como es España la cantidad de maltrato que los hombres sufren a manos de sus parejas femeninas. De hecho los estudios claramente sesgados que el Instituto de la Mujer realiza sobre el tema no permiten avanzar en este punto, ya que las estadísticas carentes de cualquier valor científico que esta institución realiza periódicamente bajo el sonoro nombre de “Macroencuesta de Violencia de Género” o similares, excluyen a priori la consideración de los hombres como víctimas de esta violencia, parten de una concepción unilateral de la misma y valoran sólo el grado de maltrato físico o psicológico sufrido por las mujeres. Pero otros estudios más avanzados, cuyo análisis de la violencia doméstica es más objetivo al considerarla bilateral y simétrica, es decir, considerar que tanto los hombres como las mujeres pueden asumir el rol de víctimas o victimarios, arrojan datos bastante igualados sobre el grado de violencia tanto física como psicológica sufrida y ejercida en la pareja por ambos sexos. El excelente trabajo del autor Javier Álvarez Deca titulado “La Violencia en la Pareja: Bidireccional y Simétrica” publicado por la editorial Visión Libros en el año 2009 ofrece luz en este punto de un modo magistral, al hacer un análisis pormenorizado de 230 estudios internacionales en los que se concluye que hombres y mujeres sufren grados de violencia física y psicológica muy similares en el seno de la pareja. Un trabajo valioso, riguroso y neutral que por superar y contradecir los mentirosos dogmas del feminismo de género necesariamente debe ser soslayado por nuestras instituciones y cargos hembristas.
Como vemos el hecho de ser un hombre no excluye en nuestra sociedad el riesgo de ser agredido, las estadísticas lo demuestran, aunque a las ultrafeministas les guste dar a entender lo contrario. Si hubiese habido un cajero masculino que se hubiese enfrentado a los manifestantes lo más probable es que de ser necesario en vez de sufrir empujones hubiese recibido como mínimo un puñetazo.
Otro tópico que la sexista señora Becerril emplea es la imagen desproporcionada de las medidas de los hombres, cuando en realidad son pocos los varones de 1,90 y 90 kilos de peso, y buena parte de los asaltantes del supermercado eran hombres también, que hubiesen estado bastante igualados en fortaleza y corpulencia con los hombres de corpulencia normal*** que podrían trabajar en el supermercado, de no ser porque los trabajos de cajera han sido desde siempre más dados a mujeres, como casi todos los empleos propios del sector terciario. De hecho actualmente son los hombres jóvenes quienes más dificultades tienen a la hora de encontrar un puesto de trabajo. Durante los últimos años más del 70% de los nuevos contratos han sido dados a mujeres, merced al auge del sector servicios dentro del mundo laboral y la preferencia que en este sector se tiene por la contratación femenina. En el número 186 de la revista Muy Interesante, de noviembre de 1996, entre las conclusiones del artículo “Mujeres el sexo más fuerte” se mencionan las opiniones de varios expertos, principalmente las del sociólogo William Wilson, según los cuales la desaparición de los puestos de trabajo mayoritariamente masculinos y el auge de los femeninos darán lugar en el futuro próximo a una mayor tasa de desempleo y marginalidad para los varones. Según William Wilson el hombre parado tiene menos posibilidades de adaptarse a nuestra sociedad que la mujer desempleada ya que dentro de las parejas heterosexuales –las típicas según el actual modelo social- le es mucho más difícil encontrar apoyo mediante el matrimonio a un hombre sin trabajo que a una mujer. En este artículo, y a colación de lo mencionado más arriba, se cita también que los crímenes violentos afectan al triple de hombres que de mujeres.
Estas discriminaciones contra los hombres justifican que hubiese casi todo cajeras trabajando en el momento del robo, ya que esta es una categoría profesional en la que se privilegia a las mujeres. Los hombres jóvenes están teniendo tantas dificultades para encontrar empleo que en muchas ocasiones acuden a los puestos de trabajo con mayor siniestrabilidad laboral-tradicionalmente masculinos- por causa de la pura supervivencia económica. Esto se traduce en la perpetuación de una discriminación de género de la que la Señora Becerril no nos hablará jamás: la mayor mortandad laboral reservada por la sociedad al sexo masculino.
Durante la celebración del Día Internacional por la Salud Laboral del año 2011 múltiples sindicatos, asociaciones y partidos políticos denunciaron que la precariedad «amenaza con empeorar más la salud laboral de las personas jóvenes». Los datos señalaban que las personas entre 16 y 35 años eran las que más posibilidades tenían de sufrir accidentes laborales, y que este colectivo había padecido el 40% de los siniestros laborales durante el 2009.
http://www.gara.net/paperezkoa/20110427/262379/es/Los-jovenes-entre-16-35-anos-sufren-40-accidentes-laborales?Hizk=fr
Lo que no advertían ni nuestros sindicatos ni nuestras instituciones es que la inmensa mayoría de las “personas” (¿Por qué será que cuando los hombres somos los más discriminados los medios de comunicación no suelen hacer referencia al sexo de las víctimas?) de ese rango de edad que sufrían los siniestros eran hombres jóvenes, ya que cerca del 95% de los accidentes laborales graves o mortales son sufridos por varones.
Por lo demás, incluso si los cajeros presentes en el supermercado hubiesen sido más grandes y fuertes que la media de los asaltantes ¿implicaría esto que debieran utilizar su mayor corpulencia para enfrentarse físicamente con ellos? Una vez más un tópico sexista sirve, como no, para añadir más discriminaciones a los hombres, aunque curiosamente, este tópico también haya sido desmentido en otras ocasiones por las mismas feministas. Esto nos acerca a otra actitud absurda secundada por el feminismo en general, a saber, el oportunismo vergonzoso con que la feminista media interpreta las mismas realidades según el interés del momento. Me refiero en este caso a la mayor fuerza física del hombre normal comparada con la de la mujer normal. ¿Es una ventaja para los hombres? No, no lo es, ya que las mujeres son-según el feminismo-capaces de hacer cualquier trabajo que realicen los hombres, incluyendo los que requieran un grado considerable de fuerza física, hasta tal punto que si las mujeres desean ser bomberas o policías, en muchos países occidentales se las permite pasar las pruebas físicas para acceder a estas profesiones con resultados inferiores de los exigidos a los hombres. En esta misma línea varias asociaciones feministas han solicitado recientemente en Madrid que las pruebas físicas para las mujeres candidatas a bombero sean más leves que las exigidas a los hombres, ante la intención del vicealcalde de esta ciudad, Sr. Manuel Cobo, de exigir un mínimo idéntico para los dos sexos.
http://www.topformacion.com/noticias/polemica-con-el-baremo-en-las-oposiciones-bombero-de-madrid-n219
Como en este caso el propósito es favorecer la incorporación de la mujer al trabajo no puede reconocerse que la mayor fuerza física de los hombres sea una ventaja, con lo cual las mujeres, según las feministas y hasta aquí, no están en desventaja en este punto. De una forma u otra e incluso con peores resultados en las pruebas físicas podrán hacer el trabajo igual de bien que los hombres, aunque sea un trabajo que requiera precisamente muy buenas condiciones físicas.
Pero en el caso de los robos en los supermercados el propósito es distinto. El propósito es victimizar en exclusiva la figura femenina para seguir potenciando la imagen de discriminadas de la que tanto rédito obtienen las feministas. Y en este caso, ahora sí, la mayor corpulencia del hombre sí es una desventaja para las mujeres, por eso ellas son más víctimas, se las trata peor-según el mentiroso feminismo, aunque las estadísticas demuestren lo contrario- y en consecuencia, el hecho de que una de las cajeras fuese empujada y se produjese un tumulto en el momento del robo con actitudes intimidatorias por parte de los manifestantes, se convierte gracias a la manipulación ideológica en “un robo con violencia hacia las mujeres”. Y esta clase de trampas dialécticas son dañinas, ya que constituyen la materia prima con la que las feministas distorsionan impunemente la información para engañar a la sociedad, y a partir de ahí promulgar leyes injustas o crear instituciones que discriminen todavía más a los hombres.
Un análisis centrado exclusivamente en destacar dentro del colectivo de víctimas a las de sexo femenino constituye un trato preferente con este sexo, y ayuda a generar un alarmismo social cuyo resultado permite intensificar sin demasiado rechazo popular normativas injustas, como las leyes de género nacidas del feminismo radical. Un ejemplo lo vemos en la siguiente ampliación de la Ley Integral contra la Violencia de Género, permitiendo su aplicación fuera del contexto de la relación de pareja y favoreciendo que ante cualquier conflicto entre un hombre y una mujer el hombre pueda ser fácilmente criminalizado. Por estos motivos la frase “robo con violencia hacia las mujeres” no es una observación ingenua, al revés: precisamente por incluir la coletilla “hacia las mujeres” es la esencia de la visión política y social de la que nacen leyes discriminatorias.
http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2012/06/09/impago-pensiones-sera-considerado-violencia-genero/911695.html
Si la señora Becerril fuese una Defensora del Pueblo igualitaria no habría añadido la coletilla “robo con violencia hacía las mujeres”, no habría hecho un sesgo sexista para remarcar el sufrimiento de uno de los dos grupos sexuales, tendría a ambos en la misma consideración. Hubiese dicho robo con violencia a secas y eso demostraría que piensa en las personas, que no actúa guiada por el egoísmo característico de la agenda hembrista.
O como alternativa también válida, la habríamos escuchado emplear en otras ocasiones términos como “accidentabilidad laboral contra los hombres”, “legislación injusta en contra de los hombres” “discriminación de género antivarón” amén de un largo etc. de declaraciones afines que implicarían que la Señora Becerril también está sensibilizada con las discriminaciones de género que la sociedad ocasiona a la otra mitad de la humanidad, la dotada de genitales externos, la que es diferente de la suya y que a ella le da igual.
En esencia poseía dos vías para demostrar no ser una hembrista: o matizar las discriminaciones sufridas por ambos sexos, o no aplicar ninguna clase de especificación sexual y enfocar sus críticas sin salir del concepto personas. Lo que no puede aceptarse es plantear un análisis asimétrico y ventajista, clamoroso con las dificultades de las mujeres y ciego y mudo ante las de los hombres. Esto es diferenciar personas de primera y segunda categoría según su sexo.
Pero la Señora Soledad Becerril prefiere la opción discriminatoria porque es mucho más sensible al perjuicio que sufren las mujeres. Detecta los casos en los que la víctima es femenina con gran precisión, pero curiosamente no capta el sexo de la mayoría de las víctimas cuando estas son varones. Cabe pensar si no será totalmente insensible al concepto de que los hombres puedan sufrir discriminaciones de género masculinas. Puede que sólo nos considere como privilegiados, a pesar de la multitud de datos que demuestran que en muchos casos la sociedad nos da a los hombres la peor parte.
Que exagerada e hipócrita resulta ahora su afirmación, realizada al tomar posesión de su cargo, de que ella sería la Defensora del Pueblo de todos los españoles. Sí, Señora Becerril, pero las mujeres siempre por delante y los hombres como grupo sexual carecen de significado ¿verdad? Y eso está bien porque esa es la única “igualdad” que a Ud. le interesa.
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1313573/soledad/becerril/destaca/rigor/e/independencia/la/institucion.html
Siendo así, como demuestra la inmediatez con la que ha añadido la parcialidad femicéntrica en su valoración del asalto a los supermercados, ella forma parte del Status Quo hembrista en el que vivimos, altamente extendido entre nuestras instituciones y dirigentes. Por eso tenemos que presionar para que la hembrista Señora Becerril abandone su cargo, dejándolo libre para que puedan ocuparlo personas dotadas de una conciencia verdaderamente igualitaria.
Este es el enlace al servicio de atención al ciudadano del Congreso de los Diputados:
informacion@congreso.es
Si estás de acuerdo con lo aquí expuesto puedes mandar allí el siguiente mensaje u otro parecido:
“Por el posicionamiento ideológico hembrista de la actual Defensora del Pueblo, Señora Soledad Becerril, reconocible en las declaraciones realizadas a tenor del asalto a dos supermercados por parte del Sindicato Andaluz de los Trabajadores el pasado 7 de Agosto, en las que la Señora Soledad Becerril afirmó que estos hechos podrían calificarse como “robo con violencia hacía las mujeres” o que si de haber habido cajeros de 1.90 y 90 kilos de peso los asaltantes “no habrían actuado así”, planteando la noción discriminatoria de que debe presuponerse a los hombres el rol añadido de protectores preferentes y escudos humanos en situaciones de riesgo, con todo el posible perjuicio que para los hombres pueda derivarse de este planteamiento, y sabiendo que en ninguna declaración anterior la Señora Becerril ha matizado el sexo de las víctimas o personas perjudicadas en cualesquiera situaciones, si estas eran en su mayoría o exclusivamente de sexo masculino, ni siquiera ante situaciones sociales bien conocidas en las que el mayor daño lo sufren los varones con creces y que por objeto de su función de Defensora del Pueblo ella debería conocer, como puedan ser: las muertes prematuras y violentas o el mayor número de agresiones físicas sufridas por hombres, junto con la vulgarización en los medios de comunicación de la figura masculina como objeto de violencia, creaciones culturales que actúan como modelo que perpetúa la situación recién mencionada.
Señalar también como discriminaciones típicamente masculinas a las que la Señora Becerril no ha dado enfoque de género los accidentes laborales graves o mortales y el elevado número de suicidios cometidos por varones sobre todo dentro del contexto de la ruptura de parejas, fuertemente influenciados por las actuales legislaciones y sentencias unidas a los procesos de separación y divorcio.
Tampoco ha destacado nunca la Señora Becerril como abuso padecido en exclusiva por los hombres los efectos injustos sufridos por estos como resultado de las modernas legislaciones de género, principalmente de la Ley Integral contra la Violencia de Género, claramente misándrica y generadora de un apartheid legal antivarón en nuestro país.
Si la actual Defensora del Pueblo fuese una persona realmente igualitaria cualquiera de las situaciones anteriores la hubiesen permitido remarcar que se trataba de situaciones de violencia, injusticia o discriminación de género contra los hombres, cosa que no ha hecho, ya que ella sólo subraya el sexo de las víctimas de ser estas femeninas.
Por todo lo anterior, solícito en definitiva que la señora Soledad Becerril sea depuesta de su cargo con la mayor celeridad posible, ya que su elevada y parcial sensibilidad ante los problemas de un sexo y su indiferencia con los del otro la convierten en una pésima e ineficiente Defensora del Pueblo”
ANOTACIONES
* Las dos principales discriminaciones de género masculinas, es decir “la competencia extrema entre varones”
http://www.burbuja.info/inmobiliaria/6911851-post28.html
Y la “vinculación de lo masculino al riesgo”
http://foros.universia.es/mvnforum/mvnforum/viewthread?thread=18650
Nos explican las causas de esta situación. En la medida en que la sociedad ha reservado las tareas y funciones más arriesgadas y peligrosas a los hombres, y les ha educado para resolver los conflictos violentos que puedan surgir entre las diferentes colectividades estos son mucho más a menudo víctimas de la violencia que las mujeres. Por otra parte como la sociedad –o el colectivo de hombres y mujeres a lo largo de toda la historia- ha evitado este rol a las mujeres ellas corren menos riesgo de sufrir este perjuicio concreto.
Esta situación genera un alto nivel de tolerancia y aceptación ante la violencia contra los hombres, considerada como un fundamento atávico de la dinámica de las sociedades, pasando por alto el conjunto de elementos educativos y culturales que la originan y consolidan de generación en generación, lo cual conduce a ignorar el problema para a partir de ahí no aplicar las medidas correctoras necesarias. Por ejemplo, encontramos muchas campañas de sensibilización y empatía con los casos de violencia doméstica sufridos por mujeres, y la sociedad dedica gran cantidad de recursos económicos a fórmulas específicas para resolver esta situación. Aunque en general las directrices establecidas hasta la fecha no la han resuelto, estas campañas y apoyos se continúan. Nada similar existe en el caso de los hombres y esta lacra que en muchos países causa una gran mortandad sobre todo entre los hombres más jóvenes, hasta el punto de poder considerarse una auténtica epidemia de muerte y maltrato contra los hombres, se mantiene plenamente vigente dentro del orden establecido, volviéndose patente de inmediato en cualquier país o circunstancia en la que se sufra un descenso de la paz social.
Contribuye a mantener esta situación el que la mal llamada lucha por la igualdad de sexos esté prácticamente monopolizada por el movimiento feminista. Efectivamente, si para las feministas los hombres somos privilegiados o si nuestros problemas no les sensibilizan en lo más mínimo, es normal que la falsa lucha por la igualdad feminista olvide estas cuestiones.
En realidad y en lo que a la mayor parte del feminismo se refiere no hay lucha por la igualdad, sólo liberación y potenciación de un sexo, el femenino. El feminismo es un movimiento social y político fundamentalmente egoísta sólo interesado en apoyar y beneficiar al grupo sexual de las mujeres (aunque para ciertas feministas muy radicales esto nunca sería egoísta, sería humanismo puro, ya que según ellas los hombres no podemos ser considerados como seres humanos). Podría considerarse también como una ideología preigualitaria que debe superarse históricamente para avanzar hacia la auténtica igualdad. Su mayor mérito habría sido focalizar la atención en las discriminaciones sexuales y reclamar y elaborar algunos de los mecanismos necesarios para luchar contra ellas. Pero su claro femicentrismo y misandria imposibilitan al feminismo para poder acabar con todas las discriminaciones sexuales, es decir tanto las que sufren las mujeres como las que sufrimos los hombres.
Así las discriminaciones masculinas no encuentran una respuesta específica en la actualidad, por la sencilla razón de que a las feministas no les importan y los hombres-algunos insensibles a estas cuestiones y otros colonizados por las ideas feministas- no hemos desarrollado aún con la suficiente fuerza ideológica, social y política nuestro propio movimiento liberador.
Decir que los hombres tenemos que aprender a apoyarnos, a ser muy solidarios entre nosotros, a evitar siempre que nos sea posible perjudicar a otros hombres, aunque la sociedad pretenda enseñarnos con mil y un ejemplos que hay algo de meritorio en que un hombre obtenga algún beneficio dañando en mayor o menor medida a otros. La competencia extrema entre varones es la peor de todas las discriminaciones de género masculinas, surge de las primeras divisiones de roles nacidas de las diferencias sexuales –y por ende reproductivas- existentes entre ambos sexos y sólo podrá superarse cuando un porcentaje suficientemente elevado de hombres decidan conscientemente excluir de sus vidas y limitar en sociedad los modelos de conducta que la perpetúan y generan.
** ¿Porqué recurrir al anuario estadístico del Ministerio del Interior del año 2006 para hacerse con estas cifras y no hacer uso de uno más actualizado? Por la sencilla razón de que en los anuarios posteriores no se recogen datos sobre el sexo de las víctimas de los diferentes delitos, salvo para los casos de las agresiones sexuales o la violencia doméstica.
Como comprobación se adjunta el siguiente enlace:
http://www.ine.es/prodyser/pubweb/anuarios_mnu.htm
De hecho profundizando en la cuestión y analizando también el conjunto de informes anuales de título “Mujeres y hombres en España”, realizados en cooperación entre el INE y el Instituto de la Mujer, nacidos con el propósito de comparar la situación de ambos sexos ante diferentes parámetros sociales para detectar posibles discriminaciones de género, puede observarse que también han reducido en sus últimas ediciones el tema de las víctimas de delitos exclusivamente a los casos de violencia de género, una valoración tramposa ya que por propia definición en la violencia de género los culpables son siempre hombres y las víctimas exclusivamente mujeres.
En efecto, del modo en que la legisladora feminista radical ha definido el concepto violencia de género sólo hay maltratadores, nunca maltratadoras, y sólo hay mujeres maltratadas, nunca hombres maltratados. Con leyes y estadísticas nacidas del egoísmo ideológico y carentes de cualquier respeto a la verdad es normal que en apariencia sólo sufran discriminaciones las mujeres.
Como comprobación se adjunta el siguiente enlace, desde el que pueden conseguirse los mencionados estudios “Mujeres y hombres en España” desde el año 2006.
http://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INEPublicacion_C&cid=1259924822888&p=1254735110672&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout¶m1=PYSDetalleGratuitas¶m2=1259925505429¶m4=Mostrar
Puede comprobarse como en los informes del año 2006 y 2007 dentro de los apartados sobre “Delito y Violencia” se reconocía que en delitos como el asesinato, el homicidio doloso y las lesiones los hombres eran las víctimas mayoritarias.
No obstante y a pesar de que ante estos crímenes tan graves la mayor parte de las víctimas eran hombres, el cómputo global de víctimas del apartado “Delito y Violencia” daba un resultado superior para las mujeres. Probablemente si en ciertas categorías presentes en este apartado, como por ejemplo la de “delitos contra la libertad”, se hubiese incluido una visión justa con la situación que les toca vivir a los hombres considerando como “trato degradante” el sufrido por un elevadísimo número de varones llevados a los calabozos o sometidos a órdenes de alejamiento por denuncias falsas de violencia de género, o se hubiesen considerado “detenciones ilegales” o al menos como “trato degradante” también las condenas penales dadas a hombres por acciones que de haber sido cometidas por mujeres no hubiesen ido más allá de ser meras faltas, (hecho imposible, porque este acto del todo injusto no constituye una detención ilegal para nuestro sistema hembrista) al basarse estas sanciones más severas para el sexo masculino en una doble vara de medir sexista que niega a los varones el derecho fundamental a la igualdad de trato ante la ley defendido en el artículo catorce de la Constitución Española, las cifras de víctimas de delitos y crimen serían en el cómputo global principalmente masculinas por un amplio margen de diferencia.
Sin embargo en el estudio Mujeres y Hombres en España del año 2008 el desglose de víctimas por sexo se vuelve menos exhaustivo.
Puede compararse el cuadro 6.5, Pág. 59, del informe del 2007 (basado en datos del anuario estadístico del 2005):
Con el cuadro 6.6, Pág. 64, referido al mismo caso del informe del 2008 (basado en datos del anuario estadístico del 2006):
Cómo desaparece de la vista del ciudadano el hecho de que dentro de los “delitos contra la persona” la mayor parte de las víctimas de homicidio doloso, asesinatos y lesiones venían siendo hombres hasta la fecha, y el crimen contra la persona que aumentaba la presencia de víctimas femeninas en esta área se englobaba en la categoría de “otros”.
Si en la valoración de los delitos contra la persona hasta el año 2007 se distinguían los siguientes casos: Asesinato, homicidios dolosos, lesiones y otros, ¿a qué puede corresponderse exactamente la categoría “otros” como delito contra la persona?
Obviamente debe tratarse de perjuicios menores. Tal como se presentaba la información en los estudios Hombres y Mujeres en España hasta el año 2007 quedaba claro que los hombres sufrían los delitos contra la persona más graves (más homicidios dolosos, más asesinatos, más lesiones) en mayor cantidad que las mujeres. Pero en la estadística más simplista del 2008 este hecho se oculta y puede parecer que quiénes se llevan la peor parte en la categoría de “delitos contra la persona” serían las mujeres:
Aunque como se veía en estudios anteriores es sólo en la categoría de “otros” donde tienen más presencia, categoría que se corresponde probablemente con los casos menos graves. Es claro que una estadística arreglada de esta manera conduce a una opinión equivocada sobre cuál de los dos sexos se lleva la peor parte en la categoría de los delitos contra la persona.
Es también a partir del informe Mujeres y hombres en España del 2008 donde cobra un creciente protagonismo el análisis de la violencia de género, incluyéndose más tablas y cuadros dedicados a analizar detalladamente esta problemática. Otro tipo de violencia donde la mujer es la víctima mayoritaria, los delitos sexuales, sigue analizándose con el mismo detallismo que en los informes anteriores, distinguiéndose en esta categoría casos de abuso sexual, abuso sexual con penetración, acoso sexual, agresión sexual, agresión sexual con penetración, pero esta vez en un cuadro propio, subrayando la importancia y presencia de esta clase de delitos.
A partir del anuario Mujeres y Hombres en España del 2009 la tendenciosidad en la valoración de las víctimas según su sexo dentro del apartado de “delito y violencia” se vuelve más flagrante y son la violencia de género y los delitos sexuales los que se llevan todo el protagonismo, llegando a desaparecer las tablas y datos estadísticos referidos a otros tipos de delitos.
Por lo que se ve, la creciente influencia del hembrismo a través del Instituto de la Mujer en los informes del Instituto Nacional de Estadística favorece una focalización en los delitos mayormente sufridos por mujeres (violencia de género, abusos sexuales) y un ocultamiento a la opinión pública de los que más a menudo, al menos hasta los datos del 2007, sufrían los hombres (crímenes englobables dentro de la categoría de delitos contra la persona como asesinatos, homicidios dolosos y lesiones físicas).
Tras valorar en profundidad estas tablas se nos plantean nuevas reivindicaciones masculinistas: que las estadísticas oficiales vuelvan a desglosar los delitos contra la persona como lo hacían hasta el año 2006 en el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior, o como lo hicieron en los estudios Hombres y Mujeres en España hasta el año 2007, para mostrar a la opinión pública que los delitos violentos más graves son sufridos mayoritariamente por hombres y permitir que la ciudadanía esté alerta ante la evolución de esta discriminación de género masculina. Es también necesario que organizaciones hembristas como el Instituto de la Mujer no participen en la elaboración de estudios que pretendan ser objetivos, dada su deshonestidad y la clara manipulación de contenidos con la que destruyen la fiabilidad de estos estudios, como se ha demostrado patentemente en los casos analizados hasta aquí para descrédito del mencionado instituto.
Puede que existan tablas y estadísticas oficiales que recojan posteriormente al año 2006 los datos a que he hecho referencia. Es muy probable, al fin y al cabo el autor de este texto no es ni mucho menos un experto en temas estadísticos, ni trabaja en documentación o un área relacionada con los estudios del gobierno. No soy nada más que una persona corriente buscando información. Pero lo que está claro es que las herramientas más comunes y conocidas por el ciudadano han dejado de dar la información que permite rastrear la discriminación masculina y han desarrollado una tendenciosidad clarísima a favor de los intereses del feminismo de género, y si existen otras tablas menos conocidas que puedan evidenciar las discriminaciones de género masculinas el hecho de que sean menos conocidas, más difíciles de encontrar o en general inexistentes para la persona normal, es otro elemento que potencia la ignorancia sobre los problemas de los hombres, otro obstáculo para que la población sepa cómo y cuándo los hombres se llevan la peor parte.
Hasta tal punto se nos discrimina a los hombres en un estado hembrista que incluso se llegan a retirar de las estadísticas oficiales los datos que puedan demostrar nuestra discriminación, precisamente los que los hombres interesados en nuestra liberación necesitamos para sensibilizar a la sociedad y convencer a los demás hombres para unirse a nuestra causa, centrando el interés de un modo exclusivo en aquello que los expertos y expertas tendenciosos saben sirve de sustento al feminismo de género. Así el sistema hembrista que padecemos aumenta su deuda histórica con los hombres al negarles el conocimiento de sus discriminaciones para a partir de ahí perpetuarlas.
***Bien podría decirse que la imagen sexista de gladiadores que ella propone para definir la masculinidad, es un estereotipo tan necio y alejado de la realidad, como el que resultaría de suponerle a la propia Señora Soledad Becerril un físico similar al de una Top Model sólo porque ambas son mujeres.
sábado, 29 de septiembre de 2012
viernes, 28 de septiembre de 2012
PROJUSTICIA se querella contra la periodista Elisa Beni.
PROJUSTICIA se querella contra la periodista Elisa Beni.
La Asociación PROJUSTICIA ha presentado demanda para la celebración de acto de conciliación previo a la querella por injurias y calumnias contra la periodista Elisa Beni.
En el programa “Julia en la onda” de la emisora Onda Cero (edición del día catorce de junio de 2012) y dentro del espacio llamado “El gabinete” en el que varios contertulios debaten sobre temas de actualidad, se trató sobre la promesa del ministro de justicia, D. Alberto Ruiz Gallardón, de modificar la ley del divorcio.
En el debate participaron Antonio Naranjo, Joan Ridao y la demandada Elisa Beni.
En la propia página web del programa podemos encontrar la presentación del programa así como oír y descargar el archivo de audio del programa.
http://www.ondacero.es/audios-online/julia-en-la-onda/gabinete/gabinete-custodia-hijos_2012061400096.html
En el transcurso del programa la demandada ha vertido afirmaciones calumniosas sobre las asociaciones que propugnan la Custodia Compartida (a partir del minuto 11 y 50 segundos) entre las que se encuentra la de violar a nuestros propios hijos.
Finalmente ha personalizado sus ataques en la Asociación PROJUSTICIApasando incluso a leer la página web de la Asociación.
Estos hechos son continuación de anteriores episodios en los que la demandada ha incurrido en los mismos o parecidos hechos. Pues ésta es la estrategia habitual de ciertos colectivos autoproclamados feministas, consistente en calumniar y difamar a todo aquel que se atreve a sacar a la luz sus falsedades y mentiras.
Así, en el transcurso del programa, Elisa Beni hace referencia a un programa de televisión de la extinta CNN+. En dicho programa, que se emitió el 22 de mayo de 2010, Elisa Beni ya profirió las mismas o parecidas afirmaciones calumniosas sobre las asociaciones que defienden la Custodia Compartida. También personalizó en la Asociación PROJUSTICIA sus afirmaciones calumniosas. Dicho programa puede verse en el siguiente enlace:
http://www.abuelosseparadosdesusnietos.org/audiovisual/videos/debate-en-CNN.html
La demandada conoce perfectamente el alcance penal de sus calumnias. Prueba de ello es lo que escribe en su cuenta de TWITTER advirtiendo a otra persona de que lo que se dice puede tener consecuencias penales:
Para información completa:
http://porlacustodiacompartidajaen.blogspot.com.es/2012/09/projusticia-se-querella-contra-la.html
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ASOCIACIÓN DE MADRES Y PADRES POR LA CUSTODIA COMPARTIDA (JAÉN)
La Asociación PROJUSTICIA ha presentado demanda para la celebración de acto de conciliación previo a la querella por injurias y calumnias contra la periodista Elisa Beni.
En el programa “Julia en la onda” de la emisora Onda Cero (edición del día catorce de junio de 2012) y dentro del espacio llamado “El gabinete” en el que varios contertulios debaten sobre temas de actualidad, se trató sobre la promesa del ministro de justicia, D. Alberto Ruiz Gallardón, de modificar la ley del divorcio.
En el debate participaron Antonio Naranjo, Joan Ridao y la demandada Elisa Beni.
En la propia página web del programa podemos encontrar la presentación del programa así como oír y descargar el archivo de audio del programa.
http://www.ondacero.es/audios-online/julia-en-la-onda/gabinete/gabinete-custodia-hijos_2012061400096.html
En el transcurso del programa la demandada ha vertido afirmaciones calumniosas sobre las asociaciones que propugnan la Custodia Compartida (a partir del minuto 11 y 50 segundos) entre las que se encuentra la de violar a nuestros propios hijos.
Finalmente ha personalizado sus ataques en la Asociación PROJUSTICIApasando incluso a leer la página web de la Asociación.
Estos hechos son continuación de anteriores episodios en los que la demandada ha incurrido en los mismos o parecidos hechos. Pues ésta es la estrategia habitual de ciertos colectivos autoproclamados feministas, consistente en calumniar y difamar a todo aquel que se atreve a sacar a la luz sus falsedades y mentiras.
Así, en el transcurso del programa, Elisa Beni hace referencia a un programa de televisión de la extinta CNN+. En dicho programa, que se emitió el 22 de mayo de 2010, Elisa Beni ya profirió las mismas o parecidas afirmaciones calumniosas sobre las asociaciones que defienden la Custodia Compartida. También personalizó en la Asociación PROJUSTICIA sus afirmaciones calumniosas. Dicho programa puede verse en el siguiente enlace:
http://www.abuelosseparadosdesusnietos.org/audiovisual/videos/debate-en-CNN.html
La demandada conoce perfectamente el alcance penal de sus calumnias. Prueba de ello es lo que escribe en su cuenta de TWITTER advirtiendo a otra persona de que lo que se dice puede tener consecuencias penales:
Para información completa:
http://porlacustodiacompartidajaen.blogspot.com.es/2012/09/projusticia-se-querella-contra-la.html
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ASOCIACIÓN DE MADRES Y PADRES POR LA CUSTODIA COMPARTIDA (JAÉN)
sábado, 1 de septiembre de 2012
Huelga de piernas cerradas.
Mujeres de Togo amenazan a sus maridos con una semana sin sexo para empujarles a pedir la dimisión del presidente.
Salamu Hamudi Bachri.
La historia de las luchas reivindicativas ha dado lugar a multitud de fórmulas para alcanzar los objetivos. Lanzamientos de piedras, huelgas de hambre, barricadas, sentadas multitudinarias inmolaciones "a lo bonzo"... Las mujeres de Togo han preferido algo mucho menos violento y tal vez más eficaz: abstenerse de mantener relaciones sexuales con sus esposos. El objetivo, exigir la dimisión del presidente del país africano, Faure Gnassingbé, que ostenta el cargo desde 2005 después de sustituir en él a su padre, que se mantuvo en el poder durante 38 años.
"Las mujeres togolesas van a declararse en huelga de sexo para tratar de movilizar a sus parejas a que lleven a cabo más acciones para provocar la salida del Gnassingbé del poder", declaró ayer la responsable de la iniciativa, la abogada y presidenta del Colectivo Salvemos Togo (CST), Isabelle Ameganvi. En un país donde el promedio de hijos por mujer es de 4,79 -en España es de 1,38-, para algunas el gesto puede ser un alivio, al margen de reivindicaciones politicas.
Esta particular protesta ha sido convocada tras los violentos enfrentamientos de la pasada semana entre las Fuerzas de Seguridad y manifestantes opositores, que se saldaron con un centenar de heridos y la detención de 125 personas. "Al que nos dirige (en alusión a Gnassingbé) le gustan las relaciones
sexuales, por lo que invito a las togolesas a abstenerse de verle esta semana", proclamó ayer en tono jocoso Ameganvi al término de una marcha pacífica convocada por el colectivo que dirige.
Las activistas pidió a las mujeres del país africano que sigan a partir de hoy el ejemplo de las liberianas, cuya huelga de sexo en 2003 fue clave para lograr la paz después de 14 años de cruenta guerra civil. Una huelga que ayudó a llevar al Gobierno de Monrovia a la primera presidenta de su historia, la premio Nobel de la Paz Ellen Johnson Sirleaf.
Varios antecedentes
Y es que la huelga de piernas cruzadas no es una novedad, ni tampoco una exclusiva africana. La senadora socialista belga Marleen Temmerman propuso hace un año una huelga de sexo para presionar a los negociadores encargados de la formación de un nuevo Ejecutivo en Bélgica, paralizado por la tozudez de valones y flamencos. ¿Tuvo éxito la medida? Es dificil saberlo, pero lo cierto es que finalmente se logró el consenso en un país que llevaba 500 días descabezado. El mismo ultimátum ha cuajado, aunque por distintas razones, en otros paises. Así, las mujeres de Irka, en Turquía, impusieron a sus esposos la castidad durante una semana para que tomaran medidas que resolvieran de una vez por todas la escasez de agua en la localidad.
Una semana fue también la duración de la huelga convocada por mujeres keniatas par que los rivales políticos del país llegaran a un acuerdo tras las elecciones presidenciales en 2007. Pagaron incluso a las prostitutas para que se sumaran a la movilización.
Diario Sur
28.08.12
Y es que esta fórmula de presión hacia los esposos está revestida de los principales y más básicos dogmas del radical-feminismo: Los hombres, seres básicos, poco resolutivos, violentos, conformistas, inactivos... adictos al sexo al que prefieren sobre todas las cosas pues son seres simples, hay que
"obligarlos", "amenazarlos" con la negación de las relaciones sexuales. Desde el punto de vista feminista, ellas pueden resistir sin sexo todo el tiempo que haga falta. Dice: "Al que nos dirige (en alusión a Gnassingbé) le gustan las relaciones sexuales, por lo que invito a las togolesas a abstenerse de verle esta semana". Como si solo le gustara las relaciones sexuales al presidente de la República, o solo a los varones togoleses, y a ellas no. Pues, según la informadora, incluso "el gesto puede ser un alivio" para esas sufridas esposas que deben mantener relaciones sexuales con sus maridos", ¡vaya tortura la que se les exige¡ Pobres mujeres togolesas que deben mantener relaciones sexuales con sus maridos¡ y que comparadas con las civilizadas mujeres españolas paren nada más y nada menos que 4,79 hijos. Está claro que para evitar ese desproporcionado número de vástagos lo mejor es dejar una semana sin sexo al esposo. ¿Para qué implantar los métodos profilácticos o anticonceptivos? Es decir el condón o la pildora... Pues no, lo mejor es castigar al marido sin sexo por una semana. Comprobada su efectividad y no solo en la cuestión reproductiva, sino !oh milagro¡ en todas las facetas de la vida.
Castigando y obligando al esposo a no tener relaciones sexuales, una auténtica tortura para él que lo convertirá en un varón sumiso a las nobles y elevadas pretensiones de su mujer, puede darse solución a todo. Y es que nos quieren vender esta forma reivindicativa femenina como un método que solo persigue la consecución de causas nobles: la paz mundial, la supresión de dictaduras, el agua potable para la aldea... demandados a esos irresolubles y vagos maridos que nos les importa nada la política ni la salud de sus familias. Ya sabemos que para ellas, la inteligencia, la fuerza, la dignidad, la paz, la justicia.... es solo femenina -sino miren el artículo "la" que precede a cada sustantivo- es algo natural y consustancial a lo femenino.
Desde el punto de vista feminista, el castigo al marido tan solo conduce a un resultado beneficioso para la comunidad, para la sociedad; todo por una noble causa. Está por tanto más que justificado. ¿Pero hasta qué punto esto resulta ser un castigo para los varones? ¿o hasta qué punto es una auténtica solución a los problemas? Para la abogada feminista que propaga y propone el castigo a los maridos, la eficacia es total, se consiguió derrocar al gobierno de Monrovia después de una guerra civil de 14 años, y lo mejor de todo, llegó a la presidencia una mujer. Con ello queda asegurada la paz y la prosperidad en el país. Ellas están absolutamente seguro de ello. Este es en definitiva el mensaje subliminal o no tan subliminal, sino directo que se nos quiere inculcar con esta noticia y con noticias como ésta.
Esta método reivindicativo femenino -o mejor dicho: el método muy feminista que proclama la superioridad sexual de la mujer frente al denostado varón- parece ser ya ha llegado a Europa, a Bélgica concretamente. En este caso deja en el aire si este método obtuvo realmente resultados; tan en el aire, que lo deja a elección del lector o lectora ya aleccionado o aleccionada ampliamente sobre esta cuestión. Un país paralizado durante 500 días por la tozudez de valones y flamencos... ¿se habrá confundido la informadora con la palabra "valones" por "varones"?, parece que sí, pues según interpreta, gracias a la huelga de piernas cruzadas de sus esposas a estos políticos tozudamente dañinos pudiérase que este problema quedase consecuentemente resuelto ¿pero es que en ese gobierno solo habían hombres -varones-? ¿qué papel jugaron las mujeres valonas y flamencas que se comportaban con la misma tozudez que sus compañeros políticos?... no me lo digas, no me lo digas... ellas estaban por la labor de arreglarlo todo, la tozudez era solo de los varones valones y flamencos. Seguro. Completamente. Ahora imagino a una esposa española votante del... PP por ejemplo, iniciar una huelga de piernas cerradas hasta que su marido, votante del PSOE, no comprenda su inteligente postura femenina y feminista de que ella debe obligarlo a votar por su partido como opción más
razonable, justa y adecuada.
Para concluir, y siguiendo los pasos y prédicas de esta abogada activista feminista, Isabelle Ameganvi, propongo a los varones, en caso de que este tipo de "reivindicación noble y de elevadas pretensiones" les lleguen a afectar alguna vez -pues les están dando amplia publicidad para que sea implantada por
todo el mundo- que alcen sus cabezas, que no se identifiquen con esa imagen de "semianimal-adicto-sexual" que el radical-feminismo está creando en torno a la imagen de los hombres, que se autoconsideren personas, tan personas como son ellas. Que vuestra dignidad de varón vale tanto como la dignidad de una mujer. Que no se os puede manipular mediante la imposición del "ahora no tendrás sexo" por la idea concebida de que tú como hombre dependes del sexo por tu primitivismo biológico.... que para combatir una dictadura política, no puede llevarse a cabo por medio de otra dictadura impositiva de individua a individuo. Que este tipo de presión feminista, en realidad está pensado para que la mujer consiga de sus esposos todo lo que ella cree que es justo para la sociedad, pero también para ella personalmente, y esto puede afectar a cualquier ámbito... así que te propongo, a tí como varón, llegado el caso de que seas amenazado, obligado o castigado con este tipo de acción, que castigues tú con un mes sin sexo a tu castigadora. Creo que llegará a entender que quizás tú no quieras estar un mes sin sexo, y que si no lo vas a tener con ella quizás te alivies por otros sitios, con otras personas, de otra forma... a ver quién consigue resistir más tiempo en esta declarada guerra de sexo que cada vez intensifica más y más el Sistema.
Porque no lo olvidemos: es más fácil dominar a los individuos si estos siempre están enfrentados entre sí.
alephgaia
Salamu Hamudi Bachri.
La historia de las luchas reivindicativas ha dado lugar a multitud de fórmulas para alcanzar los objetivos. Lanzamientos de piedras, huelgas de hambre, barricadas, sentadas multitudinarias inmolaciones "a lo bonzo"... Las mujeres de Togo han preferido algo mucho menos violento y tal vez más eficaz: abstenerse de mantener relaciones sexuales con sus esposos. El objetivo, exigir la dimisión del presidente del país africano, Faure Gnassingbé, que ostenta el cargo desde 2005 después de sustituir en él a su padre, que se mantuvo en el poder durante 38 años.
"Las mujeres togolesas van a declararse en huelga de sexo para tratar de movilizar a sus parejas a que lleven a cabo más acciones para provocar la salida del Gnassingbé del poder", declaró ayer la responsable de la iniciativa, la abogada y presidenta del Colectivo Salvemos Togo (CST), Isabelle Ameganvi. En un país donde el promedio de hijos por mujer es de 4,79 -en España es de 1,38-, para algunas el gesto puede ser un alivio, al margen de reivindicaciones politicas.
Esta particular protesta ha sido convocada tras los violentos enfrentamientos de la pasada semana entre las Fuerzas de Seguridad y manifestantes opositores, que se saldaron con un centenar de heridos y la detención de 125 personas. "Al que nos dirige (en alusión a Gnassingbé) le gustan las relaciones
sexuales, por lo que invito a las togolesas a abstenerse de verle esta semana", proclamó ayer en tono jocoso Ameganvi al término de una marcha pacífica convocada por el colectivo que dirige.
Las activistas pidió a las mujeres del país africano que sigan a partir de hoy el ejemplo de las liberianas, cuya huelga de sexo en 2003 fue clave para lograr la paz después de 14 años de cruenta guerra civil. Una huelga que ayudó a llevar al Gobierno de Monrovia a la primera presidenta de su historia, la premio Nobel de la Paz Ellen Johnson Sirleaf.
Varios antecedentes
Y es que la huelga de piernas cruzadas no es una novedad, ni tampoco una exclusiva africana. La senadora socialista belga Marleen Temmerman propuso hace un año una huelga de sexo para presionar a los negociadores encargados de la formación de un nuevo Ejecutivo en Bélgica, paralizado por la tozudez de valones y flamencos. ¿Tuvo éxito la medida? Es dificil saberlo, pero lo cierto es que finalmente se logró el consenso en un país que llevaba 500 días descabezado. El mismo ultimátum ha cuajado, aunque por distintas razones, en otros paises. Así, las mujeres de Irka, en Turquía, impusieron a sus esposos la castidad durante una semana para que tomaran medidas que resolvieran de una vez por todas la escasez de agua en la localidad.
Una semana fue también la duración de la huelga convocada por mujeres keniatas par que los rivales políticos del país llegaran a un acuerdo tras las elecciones presidenciales en 2007. Pagaron incluso a las prostitutas para que se sumaran a la movilización.
Diario Sur
28.08.12
Y es que esta fórmula de presión hacia los esposos está revestida de los principales y más básicos dogmas del radical-feminismo: Los hombres, seres básicos, poco resolutivos, violentos, conformistas, inactivos... adictos al sexo al que prefieren sobre todas las cosas pues son seres simples, hay que
"obligarlos", "amenazarlos" con la negación de las relaciones sexuales. Desde el punto de vista feminista, ellas pueden resistir sin sexo todo el tiempo que haga falta. Dice: "Al que nos dirige (en alusión a Gnassingbé) le gustan las relaciones sexuales, por lo que invito a las togolesas a abstenerse de verle esta semana". Como si solo le gustara las relaciones sexuales al presidente de la República, o solo a los varones togoleses, y a ellas no. Pues, según la informadora, incluso "el gesto puede ser un alivio" para esas sufridas esposas que deben mantener relaciones sexuales con sus maridos", ¡vaya tortura la que se les exige¡ Pobres mujeres togolesas que deben mantener relaciones sexuales con sus maridos¡ y que comparadas con las civilizadas mujeres españolas paren nada más y nada menos que 4,79 hijos. Está claro que para evitar ese desproporcionado número de vástagos lo mejor es dejar una semana sin sexo al esposo. ¿Para qué implantar los métodos profilácticos o anticonceptivos? Es decir el condón o la pildora... Pues no, lo mejor es castigar al marido sin sexo por una semana. Comprobada su efectividad y no solo en la cuestión reproductiva, sino !oh milagro¡ en todas las facetas de la vida.
Castigando y obligando al esposo a no tener relaciones sexuales, una auténtica tortura para él que lo convertirá en un varón sumiso a las nobles y elevadas pretensiones de su mujer, puede darse solución a todo. Y es que nos quieren vender esta forma reivindicativa femenina como un método que solo persigue la consecución de causas nobles: la paz mundial, la supresión de dictaduras, el agua potable para la aldea... demandados a esos irresolubles y vagos maridos que nos les importa nada la política ni la salud de sus familias. Ya sabemos que para ellas, la inteligencia, la fuerza, la dignidad, la paz, la justicia.... es solo femenina -sino miren el artículo "la" que precede a cada sustantivo- es algo natural y consustancial a lo femenino.
Desde el punto de vista feminista, el castigo al marido tan solo conduce a un resultado beneficioso para la comunidad, para la sociedad; todo por una noble causa. Está por tanto más que justificado. ¿Pero hasta qué punto esto resulta ser un castigo para los varones? ¿o hasta qué punto es una auténtica solución a los problemas? Para la abogada feminista que propaga y propone el castigo a los maridos, la eficacia es total, se consiguió derrocar al gobierno de Monrovia después de una guerra civil de 14 años, y lo mejor de todo, llegó a la presidencia una mujer. Con ello queda asegurada la paz y la prosperidad en el país. Ellas están absolutamente seguro de ello. Este es en definitiva el mensaje subliminal o no tan subliminal, sino directo que se nos quiere inculcar con esta noticia y con noticias como ésta.
Esta método reivindicativo femenino -o mejor dicho: el método muy feminista que proclama la superioridad sexual de la mujer frente al denostado varón- parece ser ya ha llegado a Europa, a Bélgica concretamente. En este caso deja en el aire si este método obtuvo realmente resultados; tan en el aire, que lo deja a elección del lector o lectora ya aleccionado o aleccionada ampliamente sobre esta cuestión. Un país paralizado durante 500 días por la tozudez de valones y flamencos... ¿se habrá confundido la informadora con la palabra "valones" por "varones"?, parece que sí, pues según interpreta, gracias a la huelga de piernas cruzadas de sus esposas a estos políticos tozudamente dañinos pudiérase que este problema quedase consecuentemente resuelto ¿pero es que en ese gobierno solo habían hombres -varones-? ¿qué papel jugaron las mujeres valonas y flamencas que se comportaban con la misma tozudez que sus compañeros políticos?... no me lo digas, no me lo digas... ellas estaban por la labor de arreglarlo todo, la tozudez era solo de los varones valones y flamencos. Seguro. Completamente. Ahora imagino a una esposa española votante del... PP por ejemplo, iniciar una huelga de piernas cerradas hasta que su marido, votante del PSOE, no comprenda su inteligente postura femenina y feminista de que ella debe obligarlo a votar por su partido como opción más
razonable, justa y adecuada.
Para concluir, y siguiendo los pasos y prédicas de esta abogada activista feminista, Isabelle Ameganvi, propongo a los varones, en caso de que este tipo de "reivindicación noble y de elevadas pretensiones" les lleguen a afectar alguna vez -pues les están dando amplia publicidad para que sea implantada por
todo el mundo- que alcen sus cabezas, que no se identifiquen con esa imagen de "semianimal-adicto-sexual" que el radical-feminismo está creando en torno a la imagen de los hombres, que se autoconsideren personas, tan personas como son ellas. Que vuestra dignidad de varón vale tanto como la dignidad de una mujer. Que no se os puede manipular mediante la imposición del "ahora no tendrás sexo" por la idea concebida de que tú como hombre dependes del sexo por tu primitivismo biológico.... que para combatir una dictadura política, no puede llevarse a cabo por medio de otra dictadura impositiva de individua a individuo. Que este tipo de presión feminista, en realidad está pensado para que la mujer consiga de sus esposos todo lo que ella cree que es justo para la sociedad, pero también para ella personalmente, y esto puede afectar a cualquier ámbito... así que te propongo, a tí como varón, llegado el caso de que seas amenazado, obligado o castigado con este tipo de acción, que castigues tú con un mes sin sexo a tu castigadora. Creo que llegará a entender que quizás tú no quieras estar un mes sin sexo, y que si no lo vas a tener con ella quizás te alivies por otros sitios, con otras personas, de otra forma... a ver quién consigue resistir más tiempo en esta declarada guerra de sexo que cada vez intensifica más y más el Sistema.
Porque no lo olvidemos: es más fácil dominar a los individuos si estos siempre están enfrentados entre sí.
alephgaia
domingo, 12 de agosto de 2012
Más publicidad anti-varón subliminal.
Sunny Delight.
Subliminal, ¿o no tan subliminal?
Los hombres... esos seres vomitivos, aun cuando son pequeños.
Los hombres... esos seres débiles en los momentos más inoportunos.
Los hombres... esos seres torpes-metepatas en las mejores ocasiones. -Atención en la secuencia de la boda, ¿es realmente el novio el actor que hace de padre estúpido, o es otro actor que refleja mejor el nivel intelectual del protagonita masculino?-
Los hombres... esos seres infantiles que necesitan pedir permiso para todo a sus esposas esperando de ellas una respuesta inteligente y segura, pues son como niños... Subliminal, ¿o no tan subliminal?
lunes, 16 de julio de 2012
El juez Serrano culpa al “lobby de género” de su expulsión de la carrera judicial
Anuncia un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la condena y que a partir de ahora ejercerá la abogacía porque prefiere ser un “abogado libre a un juez esclavo del miedo y de la presión política”.
El juez de Familia de Sevilla Francisco Serrano Castro ha culpado este lunes al “lobby de género” de su expulsión de la carrera judicial, en alusión a la sentencia del Tribunal Supremo que le ha condenado a diez años de inhabilitación por un delito de prevaricación a por prolongar el régimen de visitas para que un niño pudiera salir en una cofradía de la Madrugá. El magistrado ha anunciado en rueda de prensa que presentará un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la condena y que, mientras tanto, ejercerá la abogacía, como especialista en la defensa de la igualdad y el interés del menor. “Prefiero ser un abogado libre a un juez esclavo del miedo y de la presión política”, ha sentenciado.
El juez ha afirmado con respecto al verdadero interés y motivo que subyacen en su enjuiciamiento –que ha calificado de “absurdo, incoherente y desproporcionado”- que no es otro que el de “pretender expulsarle de la carrera judicial, por ser un juez molesto al lobby de género”. En este sentido, Serrano ha recordado la rueda de prensa convocada el 24 de diciembre de 2009 cuando “ese lobby ya anunció que pedirían al Consejo mi expulsión de la carrera judicial, por mi parcialidad en el ejercicio profesional y que estudiarían si presentaban una denuncia por prevaricación”. El juez de Familia ha añadido que justo al día siguiente la vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y presidenta del Observatorio de Violencia de Género, realizó unas declaraciones en las que advertía de las “posibles responsabilidades en que podría haber incurrido por las críticas a la ideología de género y advirtiera de los efectos perversos que estaba produciendo la ley de violencia, incluso en contra de las mujeres maltratadas”.
Desde ese momento, Serrano ha confesado que su vida “ha sido un infierno”, en el que se ha enfrentado a la querella por prevaricación que finalmente le ha apartado de la carrera judicial, y a la apertura de varios expedientes disciplinarios que han sido archivados.
En su intervención ante los periodistas, el juez Serrano ha defendido que siempre ha desempeñado su labor, desde que superó las oposiciones en 1990, con “rectitud y en conciencia, llevando con gran esfuerzo el juzgado al día y procurando defender y dar tutela a los intereses de los más débiles, especialmente los niños”, por lo que aseguró que si volviera atrás habría actuado de la misma manera en el caso del niño cofrade, porque era su “obligación” y ha asegurado que cuando se produjo la petición del abuelo, un Martes Santo, él era el “único juez que estaba trabajando a esa hora, además del juzgado de guardia”.
El magistrado ha explicado que, tras su condena dictada por tres magistrados del Supremo –otros dos emitieron un voto particular en contra-, siente “pena y desilusión” no sólo por él, sino “por el Estado de Derecho y la propia Justicia, pues su politización y el sometimiento a la dictadura de lo políticamente correcto, ha truncado con las garantías de independencia e imparcialidad de los jueces”.
Serrano considera que ser juez de Familia hoy en día es una profesión de “altísimo riesgo si no estás contaminado por esa ideología de género”, por lo que cree que su caso es un “aviso a navegantes a otros jueces que piensan” como él y ha afirmado, en este sentido, que la intranet de los juez “arde” por las críticas a la sentencia del Supremo y en apoyo a un juez que ha sido “injustamente tratado”.
Serrano ha anunciado que el próximo mes de septiembre publicará un libro en el que contará más cosas relacionadas con su caso y explicará lo que está suponiendo “la dictadura de género en España” y sus repercusiones, ya que, según dijo, se considera uno de los profesionales más preparados en perspectiva de género. Desde el punto de vista jurídico, Serrano ha asegurado que se trata de la “primera vez” en España que el Tribunal Supremo dicta una sentencia condenatoria por prevaricación en la que se producen votos particulares, lo que contradice toda la doctrina jurisprudencia que mantenía que no puede existir ese delito cuando la conducta enjuiciada “admite discusión en Derecho”. Y en este sentido recuerda que la Audiencia de Sevilla estableció en dos ocasiones la procedencia y legalidad de la actuación que adoptó en el caso del menor que quería salir en la cofradía, porque la competencia de Serrano para resolver el asunto era “incuestionable” y había además “razones de urgencia en interés del menor” que la justificaban y no era la primera vez que se adoptaba una decisión similar, recordando un caso ocurrido en Elche.
El juez Serrano criticó que la sentencia del Alto Tribunal se ha limitado a “dar por probado lo que afirmaba la madre denunciante en su querella”, dando por cierto lo que en otros casos como el de Marta Domínguez –apuntó Serrano- “se han considerado meras conjeturas, suposiciones, rumores, chismorreos y habladurías”.
Serrano sólo está de acuerdo con los tres magistrados que le han condenado en que “efectivamente la decisión se adoptó a sabiendas, pero en la intención de preservar el interés del menor, porque ningún interés personal o crematístico obtuve de ello, al margen de la satisfacción profesional de haber cumplido con mi obligación” y que en realidad “no ha sido condenado y enjuiciado por permitir que un niño saliera en una procesión, pero desde luego no por los motivos que se indican en la sentencia”. El juez ha subrayado que su expulsión de la carrera es un momento “muy duro” pero ha indicado que “tiene fe en la providencia divina” y está convencido de que “pese al sufrimiento Dios no me abandona, y eso me ampara y fortalece”.
El abogado del juez Serrano, Miguel García Diéguez, ha confirmado que presentarán un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional e incluso no descartan acudir al tribunal europeo de Estrasburgo, y ha criticado la nota informativa que difundió el Tribunal Supremo al día siguiente de emitir la condena. El letrado dijo que esta nota ha ocasionado un “gravísimo perjuicio al honor del señor Serrano porque se dicen cosas que no son ciertas” y así, señaló por ejemplo, que el juez “nunca habló con el abogado del padre”, como se dice en el comunicado, y se le imputa un nuevo delito: usurpación de funciones del secretario judicial. El abogado insistió igualmente en que está acreditado que el juez “no tuvo ninguna intervención en el reparto” del caso del niño cofrade para atraer la competencia a su juzgado.
El letrado recordó que la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) retiró los cargos contra Serrano después de tres días de juicio y no planteó una condena por prevaricación culposa o imprudente, pero “sorpresivamente” la Fiscalía del Tribunal Supremo impugnó el recurso y solicitó la condena por este delito.El abogado criticó que la sentencia dictada la semana pasada por el Alto Tribunal “completa y subsana” el recurso de la madre del menor y da por probados unos hechos que la sentencia del TSJA no había probado.
Miguel García Diéguez concluyó que la sentencia le parece “absolutamente injusta” y dijo que esta misma opinión tienen “seis de los once magistrados” que han tenido contacto con el asunto: los tres de la Audiencia de Sevilla que respaldaron la actuación de Serrano, el magistrados del TSJA que emitió un particular y los otros dos jueces del Tribunal Supremo que se han opuesto a la condena. “Por números, vamos ganando (5 a 6)”, concluyó el abogado, que advirtió de que van a seguir luchando para acreditar “la inocencia del juez Serrano”.
Fuente: http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1308364/juez/serrano/culpa/lobby/genero/su/expulsion/la/carrera/judicial.html
El juez de Familia de Sevilla Francisco Serrano Castro ha culpado este lunes al “lobby de género” de su expulsión de la carrera judicial, en alusión a la sentencia del Tribunal Supremo que le ha condenado a diez años de inhabilitación por un delito de prevaricación a por prolongar el régimen de visitas para que un niño pudiera salir en una cofradía de la Madrugá. El magistrado ha anunciado en rueda de prensa que presentará un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la condena y que, mientras tanto, ejercerá la abogacía, como especialista en la defensa de la igualdad y el interés del menor. “Prefiero ser un abogado libre a un juez esclavo del miedo y de la presión política”, ha sentenciado.
El juez ha afirmado con respecto al verdadero interés y motivo que subyacen en su enjuiciamiento –que ha calificado de “absurdo, incoherente y desproporcionado”- que no es otro que el de “pretender expulsarle de la carrera judicial, por ser un juez molesto al lobby de género”. En este sentido, Serrano ha recordado la rueda de prensa convocada el 24 de diciembre de 2009 cuando “ese lobby ya anunció que pedirían al Consejo mi expulsión de la carrera judicial, por mi parcialidad en el ejercicio profesional y que estudiarían si presentaban una denuncia por prevaricación”. El juez de Familia ha añadido que justo al día siguiente la vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y presidenta del Observatorio de Violencia de Género, realizó unas declaraciones en las que advertía de las “posibles responsabilidades en que podría haber incurrido por las críticas a la ideología de género y advirtiera de los efectos perversos que estaba produciendo la ley de violencia, incluso en contra de las mujeres maltratadas”.
Desde ese momento, Serrano ha confesado que su vida “ha sido un infierno”, en el que se ha enfrentado a la querella por prevaricación que finalmente le ha apartado de la carrera judicial, y a la apertura de varios expedientes disciplinarios que han sido archivados.
En su intervención ante los periodistas, el juez Serrano ha defendido que siempre ha desempeñado su labor, desde que superó las oposiciones en 1990, con “rectitud y en conciencia, llevando con gran esfuerzo el juzgado al día y procurando defender y dar tutela a los intereses de los más débiles, especialmente los niños”, por lo que aseguró que si volviera atrás habría actuado de la misma manera en el caso del niño cofrade, porque era su “obligación” y ha asegurado que cuando se produjo la petición del abuelo, un Martes Santo, él era el “único juez que estaba trabajando a esa hora, además del juzgado de guardia”.
El magistrado ha explicado que, tras su condena dictada por tres magistrados del Supremo –otros dos emitieron un voto particular en contra-, siente “pena y desilusión” no sólo por él, sino “por el Estado de Derecho y la propia Justicia, pues su politización y el sometimiento a la dictadura de lo políticamente correcto, ha truncado con las garantías de independencia e imparcialidad de los jueces”.
Serrano considera que ser juez de Familia hoy en día es una profesión de “altísimo riesgo si no estás contaminado por esa ideología de género”, por lo que cree que su caso es un “aviso a navegantes a otros jueces que piensan” como él y ha afirmado, en este sentido, que la intranet de los juez “arde” por las críticas a la sentencia del Supremo y en apoyo a un juez que ha sido “injustamente tratado”.
Serrano ha anunciado que el próximo mes de septiembre publicará un libro en el que contará más cosas relacionadas con su caso y explicará lo que está suponiendo “la dictadura de género en España” y sus repercusiones, ya que, según dijo, se considera uno de los profesionales más preparados en perspectiva de género. Desde el punto de vista jurídico, Serrano ha asegurado que se trata de la “primera vez” en España que el Tribunal Supremo dicta una sentencia condenatoria por prevaricación en la que se producen votos particulares, lo que contradice toda la doctrina jurisprudencia que mantenía que no puede existir ese delito cuando la conducta enjuiciada “admite discusión en Derecho”. Y en este sentido recuerda que la Audiencia de Sevilla estableció en dos ocasiones la procedencia y legalidad de la actuación que adoptó en el caso del menor que quería salir en la cofradía, porque la competencia de Serrano para resolver el asunto era “incuestionable” y había además “razones de urgencia en interés del menor” que la justificaban y no era la primera vez que se adoptaba una decisión similar, recordando un caso ocurrido en Elche.
El juez Serrano criticó que la sentencia del Alto Tribunal se ha limitado a “dar por probado lo que afirmaba la madre denunciante en su querella”, dando por cierto lo que en otros casos como el de Marta Domínguez –apuntó Serrano- “se han considerado meras conjeturas, suposiciones, rumores, chismorreos y habladurías”.
Serrano sólo está de acuerdo con los tres magistrados que le han condenado en que “efectivamente la decisión se adoptó a sabiendas, pero en la intención de preservar el interés del menor, porque ningún interés personal o crematístico obtuve de ello, al margen de la satisfacción profesional de haber cumplido con mi obligación” y que en realidad “no ha sido condenado y enjuiciado por permitir que un niño saliera en una procesión, pero desde luego no por los motivos que se indican en la sentencia”. El juez ha subrayado que su expulsión de la carrera es un momento “muy duro” pero ha indicado que “tiene fe en la providencia divina” y está convencido de que “pese al sufrimiento Dios no me abandona, y eso me ampara y fortalece”.
El abogado del juez Serrano, Miguel García Diéguez, ha confirmado que presentarán un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional e incluso no descartan acudir al tribunal europeo de Estrasburgo, y ha criticado la nota informativa que difundió el Tribunal Supremo al día siguiente de emitir la condena. El letrado dijo que esta nota ha ocasionado un “gravísimo perjuicio al honor del señor Serrano porque se dicen cosas que no son ciertas” y así, señaló por ejemplo, que el juez “nunca habló con el abogado del padre”, como se dice en el comunicado, y se le imputa un nuevo delito: usurpación de funciones del secretario judicial. El abogado insistió igualmente en que está acreditado que el juez “no tuvo ninguna intervención en el reparto” del caso del niño cofrade para atraer la competencia a su juzgado.
El letrado recordó que la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) retiró los cargos contra Serrano después de tres días de juicio y no planteó una condena por prevaricación culposa o imprudente, pero “sorpresivamente” la Fiscalía del Tribunal Supremo impugnó el recurso y solicitó la condena por este delito.El abogado criticó que la sentencia dictada la semana pasada por el Alto Tribunal “completa y subsana” el recurso de la madre del menor y da por probados unos hechos que la sentencia del TSJA no había probado.
Miguel García Diéguez concluyó que la sentencia le parece “absolutamente injusta” y dijo que esta misma opinión tienen “seis de los once magistrados” que han tenido contacto con el asunto: los tres de la Audiencia de Sevilla que respaldaron la actuación de Serrano, el magistrados del TSJA que emitió un particular y los otros dos jueces del Tribunal Supremo que se han opuesto a la condena. “Por números, vamos ganando (5 a 6)”, concluyó el abogado, que advirtió de que van a seguir luchando para acreditar “la inocencia del juez Serrano”.
Fuente: http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1308364/juez/serrano/culpa/lobby/genero/su/expulsion/la/carrera/judicial.html
miércoles, 23 de mayo de 2012
Paulina Rubio: "dedicado a los hombres"
Aquí vemos un "fantástico" video dedicado a los hombres. Según Paulina Rubio, "pues aunque ellos sean así, los tenemos que querer". Gracias Paulina por tu buen gusto, tu buen trato, y por mostrar lo que el feminazismo siempre pretende con los hombres. La promoción ya la tienes asegurada.
Claramente basado en una práctica sexual extrema denominada "femdom" -female dominate- en este video Paulina Rubio se explaya al máximo y sin tapujos promocionando, como ya digo, lo que el feminazismo en su más auténtica tendencia pretende difundir: los hombres deben ser castigados por pervertidos, deben ser humillados por obsesos, deben ser agredidos y vituperados violentamente. ¿No es esto una promoción de la violencia de género? Ah¡ no¡ que cuando la violencia viene de parte de la mujer hacia el hombre no es violencia de género, es solo algo divertido que debemos tomarnos con humor!. ¿Se le ocurrirá a alguien denunciar este video y el trato humillante que los hombres reciben en él? Seguramente no, el varón ya se está acostumbrando a ser maltratado sistemáticamente, y no debe rechistar.
Esta mujer se ha apuntado a la tendencia del feminazismo a la que ya se apuntaron otras cantantes. En este caso parece que Paulina quizás ya no venda tanto mostrando "culo y tetas" y ahora se apunte a este extremismo tan de moda, antes de pretender siquiera a aprender a cantar. Así es más fácil promocionarse cuando la tendencia universal es la de humillar a los hombres.
Claramente basado en una práctica sexual extrema denominada "femdom" -female dominate- en este video Paulina Rubio se explaya al máximo y sin tapujos promocionando, como ya digo, lo que el feminazismo en su más auténtica tendencia pretende difundir: los hombres deben ser castigados por pervertidos, deben ser humillados por obsesos, deben ser agredidos y vituperados violentamente. ¿No es esto una promoción de la violencia de género? Ah¡ no¡ que cuando la violencia viene de parte de la mujer hacia el hombre no es violencia de género, es solo algo divertido que debemos tomarnos con humor!. ¿Se le ocurrirá a alguien denunciar este video y el trato humillante que los hombres reciben en él? Seguramente no, el varón ya se está acostumbrando a ser maltratado sistemáticamente, y no debe rechistar.
Esta mujer se ha apuntado a la tendencia del feminazismo a la que ya se apuntaron otras cantantes. En este caso parece que Paulina quizás ya no venda tanto mostrando "culo y tetas" y ahora se apunte a este extremismo tan de moda, antes de pretender siquiera a aprender a cantar. Así es más fácil promocionarse cuando la tendencia universal es la de humillar a los hombres.
martes, 22 de mayo de 2012
Campofrío: alimentando un nuevo modelo de mujer.
Y es que con humor todo se "traga" mejor. Con humor se pretende tornar todo aceptable, risible, simpático, así ni nos damos cuenta del mensaje último del spot. Recuerdo que en una de las opiniones expuesta en este blog una feminista me aconsejaba que tuviese más sentido del humor, pues si no !dónde íbamos a parar¡. Yo le contesté "diles lo mismo a las feministas cuando se hacen un chiste machista, a ver si surge el humor". Y es que con humor nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino.
El lema de este spot es "alimentando otro modelo de mujer". Pues sí, el mismo modelo que fomenta el radical-feminismo. Ese modelo de mujer que culpabiliza al hombre de todos los males de la Tierra. Ese modelo de mujer que preconiza la venganza hacia los varones por el sometimiento sufrido. Ese mismo modelo de mujer que acusa a los hombres de sus propias debilidades, de sus superficialidades y sus simplezas: si la mujer se vuelve banal se debe a la manipulación del hombre; hay que vengarse de ellos. Ellos son los culpables de todos los males del mundo.
Pero bueno, con un poco de humor, nos lo tenemos que tragar.
domingo, 15 de abril de 2012
Turistas extranjeras denuncian falsas violaciones para cobrar el seguro de viaje
Permanece en la sala de espera, charlando animadamente con una amiga, mientras aguarda a ser examinada por dos facultativos. Incluso bromea. No aparenta estado de 'shock', nerviosismo o ansiedad, pese a que, según refiere, ha sido violada. La imagen la reproduce un médico que ha atendido decenas de agresiones sexuales. «A veces tienes la convicción de que te están mintiendo y, cuando te muestra el papel del seguro, intuyes que lo que busca es cobrar la indemnización. El problema es probarlo», asegura.
Las Fuerzas de Seguridad del Estado han investigado en Málaga varias denuncias de turistas extranjeras que tenían todos los visos de ser falsas y cuya finalidad, por los indicios recabados, sería exprimir el seguro de viaje. «Parece que en algunos casos se incluye una prima así como la devolución del billete por supuestos de este tipo, con lo cual las vacaciones le salen gratis», comenta un facultativo que ha tenido delante de él en un par de ocasiones una póliza de estas características.
Varias fuentes consultadas tanto del ámbito policial como médico aseguran que el fenómeno, aún incipiente, empezó a detectarse en la Costa del Sol hace aproximadamente tres años. «Hubo una cadena de denuncias sospechosas en un mismo verano, y se planteó la posibilidad de que tuviesen una motivación económica», dice otro especialista.
Para los investigadores, el primer síntoma que apunta en la dirección de una denuncia falsa es el testimonio de la supuesta víctima, que en estos casos suele resultar anodino o inverosímil, además de que, por lo general, no recuerda nada del autor o autores de la agresión sexual. «El sentido común es el que te dice que la denuncia puede no ser cierta», comenta un mando del Instituto Armado. «Puede ocurrir -añade- que el relato de los hechos sea más o menos creíble, o que no pueda ordenarlo cronológicamente».
Apertura de diligencias
En cualquier caso, el agente habla de «sensaciones subjetivas», que raramente se traducen en la apertura de diligencias por simulación de delito, aunque haya casos en los que los instructores policiales tienen «serias dudas» y sospechan que la finalidad es económica, esto es, para cobrar la póliza. «Es muy difícil de probar, y más en casos donde no hay testigos. Demostrar que algo no ha sucedido es más complicado que averiguar algo que sí ha pasado», apostilla el agente de la Benemérita.
Otro indicador que puede sugerir la falsedad de la denuncia es la ausencia de lesiones y de pruebas de la agresión. «En ocasiones se empieza a sospechar cuando no se aprecian signos de violencia, pese a que la víctima refiere haber sido violada, ni tampoco se encuentran restos biológicos», cuenta otro facultativo especializado en este tipo de casos. «A veces, incluso, son reacias a someterse a una exploración».
Aparte de la dificultad para probar la falsedad está el hecho de que, cuando los agentes empiezan a investigar el caso, las supuestas víctimas -por lo general, jóvenes de entre 19 y 25 años- ya se han marchado de España. «Las denuncias que despiertan más sospechas son las que se ponen 48 horas después de que haya ocurrido la presunta agresión sexual -lo que impide obtener restos biológicos que prueben el delito- y 24 horas antes de coger el vuelto de regreso a su país», comenta un médico.
«El problema -indica otro especialista en la materia- es que el caso queda en el limbo si no se puede probar la falsedad hasta que el juzgado, al cabo de un tiempo, decide archivarlo ante la ausencia de autor o autores conocidos». Lo que ocurre es que, para entonces, el dinero del seguro ya ha volado.
11.04.12
Diario Sur
Las Fuerzas de Seguridad del Estado han investigado en Málaga varias denuncias de turistas extranjeras que tenían todos los visos de ser falsas y cuya finalidad, por los indicios recabados, sería exprimir el seguro de viaje. «Parece que en algunos casos se incluye una prima así como la devolución del billete por supuestos de este tipo, con lo cual las vacaciones le salen gratis», comenta un facultativo que ha tenido delante de él en un par de ocasiones una póliza de estas características.
Varias fuentes consultadas tanto del ámbito policial como médico aseguran que el fenómeno, aún incipiente, empezó a detectarse en la Costa del Sol hace aproximadamente tres años. «Hubo una cadena de denuncias sospechosas en un mismo verano, y se planteó la posibilidad de que tuviesen una motivación económica», dice otro especialista.
Para los investigadores, el primer síntoma que apunta en la dirección de una denuncia falsa es el testimonio de la supuesta víctima, que en estos casos suele resultar anodino o inverosímil, además de que, por lo general, no recuerda nada del autor o autores de la agresión sexual. «El sentido común es el que te dice que la denuncia puede no ser cierta», comenta un mando del Instituto Armado. «Puede ocurrir -añade- que el relato de los hechos sea más o menos creíble, o que no pueda ordenarlo cronológicamente».
Apertura de diligencias
En cualquier caso, el agente habla de «sensaciones subjetivas», que raramente se traducen en la apertura de diligencias por simulación de delito, aunque haya casos en los que los instructores policiales tienen «serias dudas» y sospechan que la finalidad es económica, esto es, para cobrar la póliza. «Es muy difícil de probar, y más en casos donde no hay testigos. Demostrar que algo no ha sucedido es más complicado que averiguar algo que sí ha pasado», apostilla el agente de la Benemérita.
Otro indicador que puede sugerir la falsedad de la denuncia es la ausencia de lesiones y de pruebas de la agresión. «En ocasiones se empieza a sospechar cuando no se aprecian signos de violencia, pese a que la víctima refiere haber sido violada, ni tampoco se encuentran restos biológicos», cuenta otro facultativo especializado en este tipo de casos. «A veces, incluso, son reacias a someterse a una exploración».
Aparte de la dificultad para probar la falsedad está el hecho de que, cuando los agentes empiezan a investigar el caso, las supuestas víctimas -por lo general, jóvenes de entre 19 y 25 años- ya se han marchado de España. «Las denuncias que despiertan más sospechas son las que se ponen 48 horas después de que haya ocurrido la presunta agresión sexual -lo que impide obtener restos biológicos que prueben el delito- y 24 horas antes de coger el vuelto de regreso a su país», comenta un médico.
«El problema -indica otro especialista en la materia- es que el caso queda en el limbo si no se puede probar la falsedad hasta que el juzgado, al cabo de un tiempo, decide archivarlo ante la ausencia de autor o autores conocidos». Lo que ocurre es que, para entonces, el dinero del seguro ya ha volado.
11.04.12
Diario Sur
lunes, 26 de marzo de 2012
El hembrismo retrocede (I)
Por Gustavo Revilla.
Introducción: auge y declive de la distopía de género.
Algo está cambiando en el panorama políticamente correcto, en el paraíso del sexismo y la falsa lucha por la igualdad, dentro del cual hemos vivido en este país durante un par de décadas, pero principalmente durante las dos últimas legislaturas del gobierno de Rodríguez Zapatero. Hasta ahora sólo el hembrismo tenía eco político y la inmensa mayoría de los partidos se limitaban a repetir sus argumentos e ideas dócilmente, con plena subordinación a los análisis mentirosos que las expertas de género confeccionaban y divulgaban con el indiscutible apoyo de los medios de comunicación mayoritarios, siempre dispuestos a informar a través del filtro de los intereses hembristas. Con estos poderosos respaldos las hembristas han disfrutado de una enorme fuerza, y en connivencia con el orden establecido, se han transformado en uno de los grupos de presión más ávidos y celosos de conservar y aumentar su poder y privilegio.
Así, conceptos como la transversalidad o el mainstream feminista configuraron el siguiente paso del sueño de género, básicamente la idea de que el feminismo dominaría los principales recintos sociales, desde la economía al medio ambiente, pasando por la sanidad, la enseñanza, el proceso de creación de leyes… para convertirse en la corriente de pensamiento dirigente. Una postura tan desproporcionada como chocante, en esencia una nueva dictadura dispuesta a controlar desde la legislación, las instituciones, la educación y la manipulación ideológica nuestras vidas, tanto si nos gustaba como si no. Y con el propósito de alcanzar esta meta la mayoría de nuestros políticos, carentes de cualquier dignidad distinta de la de obtener el mayor número de escaños de los que vivir cómodamente sólo por pertenecer a unas siglas, vendieron su elástica honestidad ansiosos por hacerse la foto junto a la hembrista de turno, pensando que apoyar a este grupo de presión era lo mismo que lograr-ni más ni menos- el voto de la mayoría de las mujeres de este país, y de los hombres que por confusión, ignorancia o falta de criterio habían sido colonizados también por las mentiras del feminismo radical.
Esa idea tan sencilla ha llevado a aceptar y cometer muchas acciones lamentables, con el único propósito de complacer a las niñas mimadas y caprichosas en las que las hembristas se han convertido rápidamente, desde el preciso instante en que han comprendido que se les brindaba la posibilidad de hacerlo. Una época dorada para ellas, en la que parecían imposibles de parar, avaladas por un apoyo incondicional y cerrado a cualquier argumentación, respaldado por estudios y discursos manipulados a su medida, repetidos incesantemente por los y las portavoces de las principales instituciones gubernamentales, señal de que el poder era cómplice de sus trampas y estaba dispuesto a que abusasen de él. Por eso perseguía y marginaba a quienes señalaban con el dedo, o metía las manos en las arcas del Estado para repartir más que generosamente con ellas el dinero que el pueblo les permitía gestionar, mientras los medios de comunicación manipulaban las informaciones para dirigir con propaganda a la “masa” fácil de aborregar, recurriendo a la más repugnante de las demagogias al reducir el pensamiento a eslóganes o llamar a la discriminación “lucha por la igualdad” y “neomachistas” o misóginos a quienes sólo trataban de denunciar los abusos cometidos por estas nuevas privilegiadas, obsesionadas por las subvenciones y su triunfal modelo de sexismo.
Y este panorama parecía imposible de quebrar, sólo de vez en cuando surgía alguna pequeña fisura en su superficie que intentaba repararse con la mayor urgencia posible, y como fondo, un clamor social cada vez más fuerte, más extendido, un rechazo mayor a toda la repugnante farsa e injusticia que era en realidad, mientras los cómplices apoltronados de las hembristas las sonreían de un modo infame y baboso, como tranquilizándolas, como dándolas a entender: “da igual, lo tenemos bien montado, no conseguirán nada. Están indefensos, frente a nuestras mentiras y cinismo inhumano.” Hasta que finalmente los temores y advertencias de las hembristas más susceptibles se han hecho reales y toda su grotesca escenificación les ha estallado en plena cara. Por fin, el eco social que trataban de reprimir se ha abierto paso dentro de sus órganos de poder y ahora este eco social se ha trasformado en poder político él mismo.
El hembrismo retrocede ya que el pulso comienza a igualarse desde el momento en que la parte contraria tiene también una mano con la que hacer fuerza. Ha sido un punto de inflexión que quizás no se divulgue por los cauces normales, puede que no se abra al debate de manera oficial o que trate de ningunearse para ver si así se marchita y muere. Ya que han sido incapaces de pararlo puede que prefieran que la ciudadanía lo ignore no sea que terminen sabiendo más de lo que conviene. Pero está ahí, en el parlamento, dentro de lo que consideraban su exclusivo patio de butacas, donde pensaban que nadie se atrevería a ponerlo. El revolucionario discurso de Toni Cantó, miembro del partido UPyD, frente a la retrógrada y sexista Ana Mato, claramente incómoda y descolocada ante la intervención de este diputado, ha roto definitivamente el control políticamente correcto que el hembrismo había impuesto en nuestro país.
http://www.youtube.com/watch?v=agz-6b-7TSA
Una indiscutible realidad mucho tiempo callada.
Frases y reproches rotundos como: “Le propongo un juego de agudeza visual, eche un vistazo a su alrededor y dígame si no hay algo que le llama la atención, sí, ¿no? A todos nos llama la atención. Hay pocos hombres aquí, no hay ningún hombre en la mesa que Ud. Ocupa” dicho mientras Ana Mato intercambiaba con muy poca educación sonrisas inoportunas y cuchicheos infantiloides con otras feministazas amigotas suyas, sacadas del sueño de la marmota por una píldora como ésta, dada justo donde más las duele, en plena Comisión de Igualdad, y escuchada ni más ni menos que de boca de un hombre, es decir, alguien sin juicio propio sobre temas de discriminación según el cortísimo esquema mental de una hembrista, obligado por su sexo a callar o corear sus opiniones al margen de la necedad de las opiniones o de la hembrista que las exponga, resultaba un hecho demasiado coherente y novedoso como para no destacar entre las monótonas intervenciones habituales basadas en la simplista y predecible perspectiva de género. Por eso algunas hembristas se volvían para mirarle fijamente mientras hablaba. Demasiado tiempo privilegiadas, eran incapaces de entender lo que estaba sucediendo.
Introducción: auge y declive de la distopía de género.
Algo está cambiando en el panorama políticamente correcto, en el paraíso del sexismo y la falsa lucha por la igualdad, dentro del cual hemos vivido en este país durante un par de décadas, pero principalmente durante las dos últimas legislaturas del gobierno de Rodríguez Zapatero. Hasta ahora sólo el hembrismo tenía eco político y la inmensa mayoría de los partidos se limitaban a repetir sus argumentos e ideas dócilmente, con plena subordinación a los análisis mentirosos que las expertas de género confeccionaban y divulgaban con el indiscutible apoyo de los medios de comunicación mayoritarios, siempre dispuestos a informar a través del filtro de los intereses hembristas. Con estos poderosos respaldos las hembristas han disfrutado de una enorme fuerza, y en connivencia con el orden establecido, se han transformado en uno de los grupos de presión más ávidos y celosos de conservar y aumentar su poder y privilegio.
Así, conceptos como la transversalidad o el mainstream feminista configuraron el siguiente paso del sueño de género, básicamente la idea de que el feminismo dominaría los principales recintos sociales, desde la economía al medio ambiente, pasando por la sanidad, la enseñanza, el proceso de creación de leyes… para convertirse en la corriente de pensamiento dirigente. Una postura tan desproporcionada como chocante, en esencia una nueva dictadura dispuesta a controlar desde la legislación, las instituciones, la educación y la manipulación ideológica nuestras vidas, tanto si nos gustaba como si no. Y con el propósito de alcanzar esta meta la mayoría de nuestros políticos, carentes de cualquier dignidad distinta de la de obtener el mayor número de escaños de los que vivir cómodamente sólo por pertenecer a unas siglas, vendieron su elástica honestidad ansiosos por hacerse la foto junto a la hembrista de turno, pensando que apoyar a este grupo de presión era lo mismo que lograr-ni más ni menos- el voto de la mayoría de las mujeres de este país, y de los hombres que por confusión, ignorancia o falta de criterio habían sido colonizados también por las mentiras del feminismo radical.
Esa idea tan sencilla ha llevado a aceptar y cometer muchas acciones lamentables, con el único propósito de complacer a las niñas mimadas y caprichosas en las que las hembristas se han convertido rápidamente, desde el preciso instante en que han comprendido que se les brindaba la posibilidad de hacerlo. Una época dorada para ellas, en la que parecían imposibles de parar, avaladas por un apoyo incondicional y cerrado a cualquier argumentación, respaldado por estudios y discursos manipulados a su medida, repetidos incesantemente por los y las portavoces de las principales instituciones gubernamentales, señal de que el poder era cómplice de sus trampas y estaba dispuesto a que abusasen de él. Por eso perseguía y marginaba a quienes señalaban con el dedo, o metía las manos en las arcas del Estado para repartir más que generosamente con ellas el dinero que el pueblo les permitía gestionar, mientras los medios de comunicación manipulaban las informaciones para dirigir con propaganda a la “masa” fácil de aborregar, recurriendo a la más repugnante de las demagogias al reducir el pensamiento a eslóganes o llamar a la discriminación “lucha por la igualdad” y “neomachistas” o misóginos a quienes sólo trataban de denunciar los abusos cometidos por estas nuevas privilegiadas, obsesionadas por las subvenciones y su triunfal modelo de sexismo.
Y este panorama parecía imposible de quebrar, sólo de vez en cuando surgía alguna pequeña fisura en su superficie que intentaba repararse con la mayor urgencia posible, y como fondo, un clamor social cada vez más fuerte, más extendido, un rechazo mayor a toda la repugnante farsa e injusticia que era en realidad, mientras los cómplices apoltronados de las hembristas las sonreían de un modo infame y baboso, como tranquilizándolas, como dándolas a entender: “da igual, lo tenemos bien montado, no conseguirán nada. Están indefensos, frente a nuestras mentiras y cinismo inhumano.” Hasta que finalmente los temores y advertencias de las hembristas más susceptibles se han hecho reales y toda su grotesca escenificación les ha estallado en plena cara. Por fin, el eco social que trataban de reprimir se ha abierto paso dentro de sus órganos de poder y ahora este eco social se ha trasformado en poder político él mismo.
El hembrismo retrocede ya que el pulso comienza a igualarse desde el momento en que la parte contraria tiene también una mano con la que hacer fuerza. Ha sido un punto de inflexión que quizás no se divulgue por los cauces normales, puede que no se abra al debate de manera oficial o que trate de ningunearse para ver si así se marchita y muere. Ya que han sido incapaces de pararlo puede que prefieran que la ciudadanía lo ignore no sea que terminen sabiendo más de lo que conviene. Pero está ahí, en el parlamento, dentro de lo que consideraban su exclusivo patio de butacas, donde pensaban que nadie se atrevería a ponerlo. El revolucionario discurso de Toni Cantó, miembro del partido UPyD, frente a la retrógrada y sexista Ana Mato, claramente incómoda y descolocada ante la intervención de este diputado, ha roto definitivamente el control políticamente correcto que el hembrismo había impuesto en nuestro país.
http://www.youtube.com/watch?v=agz-6b-7TSA
Una indiscutible realidad mucho tiempo callada.
Frases y reproches rotundos como: “Le propongo un juego de agudeza visual, eche un vistazo a su alrededor y dígame si no hay algo que le llama la atención, sí, ¿no? A todos nos llama la atención. Hay pocos hombres aquí, no hay ningún hombre en la mesa que Ud. Ocupa” dicho mientras Ana Mato intercambiaba con muy poca educación sonrisas inoportunas y cuchicheos infantiloides con otras feministazas amigotas suyas, sacadas del sueño de la marmota por una píldora como ésta, dada justo donde más las duele, en plena Comisión de Igualdad, y escuchada ni más ni menos que de boca de un hombre, es decir, alguien sin juicio propio sobre temas de discriminación según el cortísimo esquema mental de una hembrista, obligado por su sexo a callar o corear sus opiniones al margen de la necedad de las opiniones o de la hembrista que las exponga, resultaba un hecho demasiado coherente y novedoso como para no destacar entre las monótonas intervenciones habituales basadas en la simplista y predecible perspectiva de género. Por eso algunas hembristas se volvían para mirarle fijamente mientras hablaba. Demasiado tiempo privilegiadas, eran incapaces de entender lo que estaba sucediendo.
El hembrismo retrocede (II)
Analizando el discurso.
La intervención de Toni Cantó de diez minutos aproximados, incluía reflexiones de una calidad similar a su buen comienzo.
• “Algo tan importante como todo esto no se puede conseguir sin contar con los hombres”: reclamando protagonismo para el sexo masculino, rompiendo el techo de cristal que el feminismo ha impuesto en las instituciones que luchan contra la discriminación, al dar los papeles fundamentales en este campo casi exclusivamente a mujeres de clara ideología feminista, es decir, hipersensibilizadas con las discriminaciones sexuales femeninas e insensibles a las padecidas por los hombres. Desde esta parcialidad son incapaces de trabajar por la igualdad de sexos.
• “Y lo que es peor no se puede hacer contra los hombres”: toda una crítica al carácter misándrico de las legislaciones de género, empezando por la problemática y perpetuamente rebatida Ley Integral Contra la Violencia de Género o LIVG, buque insignia de estas normativas que cuenta con el vergonzoso record de ser la que más recursos de inconstitucionalidad de parte de jueces ha recibido, al ser discriminatoria en contra de los hombres desde su enunciado claramente ideológico, negar el derecho básico a la presunción de inocencia y atentar contra preceptos de los artículos 1, 9, 10, 14, 17, 24 y 25 de nuestra Carta Magna, precisamente aquéllos que hacen referencia a los valores de la igualdad, la dignidad, la no discriminación por sexo y las garantías jurídicas. Es decir, todos ellos puntos fundamentales para crear leyes de una calidad adecuada a una sociedad moderna y democrática. En la medida en que la LIVG no respeta la integridad jurídica de los ciudadanos no debe considerarse como una verdadera ley, sino más bien como un experimento social aupado a una categoría que no le corresponde, producto de unas determinadas circunstancias políticas y sociales fuertemente tendenciosas en su favor y que debe ser derogado por el Tribunal Constitucional lo antes posible, dadas sus nefastas consecuencias para el bien común y su carácter irreconciliable con el Estado de Derecho.
• “Por supuesto antes que nada un recuerdo para todas aquellas mujeres que han perdido la vida y que han sido víctimas de la violencia, me parece que no debería ser ni siquiera necesario aclararlo, todos los que estamos aquí, estamos aquí entre otras cosas fundamentalmente por eso.” Es cierto que no debería hacer falta aclararlo, pero Toni Cantó sabe de sobra que conviene hacerlo, ya que determinadas fanáticas han asimilado malintencionadamente la crítica a las leyes anticonstitucionales e ineficientes, como la LIVG, con la defensa de los maltratadores o incluso de la violencia contra la mujer. Hasta tal punto llega su falta de argumentos válidos que tienen que intentar estigmatizar ante la opinión pública a quien se atreva a rebatirlas, con el fin de que una ciudadanía escandalizada por sus distorsiones rechace frontalmente a cualquiera que trate de corregirlas, eso sí, antes de detenerse a escuchar sus razonamientos.
• “tras ochos años de discriminaciones porque para nosotros Unión de Progreso y Democracia la asimetría penal es una discriminación, de utilización dudosa de muchos recursos, y de haber creado el peligro, me parece muy importante, de que se genere un rechazo en la sociedad hacía la igualdad de género, en ese sentido tan importante como es la muerte de tantas mujeres, no hemos avanzado nada”: Todo un dedo colocado decididamente en la llaga justo en el feudo del feminismo de género que han venido siendo hasta la fecha las Comisiones de Igualdad. Efectivamente, no se trata tan sólo de que las leyes de género prioricen los derechos de las mujeres por encima de los de los hombres y produzcan discriminaciones penales graves, sino que además, al margen del enorme apoyo ideológico, mediático y económico que han recibido se han demostrado ineficaces para corregir el mal que pretendían erradicar. El número de mujeres asesinadas por sus parejas masculinas se ha mantenido más o menos constante durante el tiempo que la LIVG lleva en vigor, a lo que debemos añadir el considerable costo económico que la aplicación de esta ley y sus estructuras derivadas supone, el incremento de las denuncias falsas interpuestas en los procesos de separación en contra de hombres, las sentencias condenatorias de carácter dudoso o el incremento de suicidios masculinos en el contexto de la ruptura de parejas. Es decir, incluso si a las ultrafeministas les parecen secundarios o irrelevantes todos los daños y cargas que conlleva la aplicación de esta ley para el sexo masculino y la sociedad, deberían al menos reconocer su fracaso aunque sólo fuese por la incapacidad que ha demostrado para combatir el tipo de delito que justifica su existencia. A pesar de todos sus efectos contraproducentes y el enorme gasto que han producido la legislación y la mayoría de las acciones nacidas del feminismo de género para combatir la violencia en la pareja sufrida por las mujeres son en realidad un artificio inútil. Si se valorasen sus resultados con honestidad la LIVG debería retirarse o modificarse radicalmente. Pero cuenta con la salvaguarda del interés ideológico y de todas aquellas personas que se benefician aún en época de crisis gracias a la inservible pero muy lucrativa industria del maltrato* • “Esta lacra señora Mato no se puede solucionar sin contar con la mitad de la población de España, es decir con los hombres, y no se puede conseguir solucionar legislando contra ellos”
• “se ha aplicado según nosotros un enfoque a nuestro juicio equivocado debido a la asimetría penal de la actual Ley Contra la Violencia de Género, y me gustaría aportar otro dato, desde el 2005 y el 2009 más de 4000 hombres han ido a prisión en nuestro país por faltas leves, esto nos parece grave, esto nos parece contraproducente, y esto nos parece que es necesario también ponerlo sobre la mesa”. La idea central de lo expuesto aquí es quizás mucho más relevante que la cifra mencionada. En realidad es muy difícil hacerse una visión exacta de la gravedad del crimen de estado que representa la LIVG, ya que los organismos oficiales que manejan la cuestión nos informan de un modo tendencioso, deformado para ocultar celosamente todo aquello que no les conviene reconocer. Debe señalarse de entrada que es imposible crear una ley injusta de la cual no se abuse en mayor o menor medida según su severidad, hecho que seguramente conocían las asociaciones feministas radicales de las que partió el anteproyecto de la LIVG y que son actualmente sus más dogmáticas defensoras. Añadir de paso que de la situación de injusticia que esta ley no igualitaria genera son víctimas apriorísticas todos los hombres a los que puede aplicarse, es decir, todos los hombres mayores de edad presentes en el territorio español, ya que es la única ley creada para ejercer la misandria y el racismo sexual condenando en exclusiva al sexo masculino**. Para terminar de comprender el grado de injusticia, desgarro y violencia sexista que representa deberían cuantificarse con la mayor exactitud posible y divulgarse en las estadísticas gubernamentales la cantidad total de hombres que cometen suicidio en el contexto de la ruptura de pareja y comprobar si esta cifra ha aumentado y en qué proporción desde el año 2004, momento en que entró en vigor la mencionada ley. Pero es un gesto notorio que demuestra la capacidad de UPyD para leer entre líneas el protestar en base a un dato bastante moderado aún como es el de 4000 hombres condenados por faltas leves. Sabemos que esto no es nada más que la punta del iceberg y denunciarlo es el paso previo que nos permitirá conocer su envergadura total.
• “Pero nos parece también muy importante distinguir un matiz que es esencial: hay una diferencia muy grande entre igualdad de oportunidades e igualdad de resultados a toda costa. Esto no es democrático y nos parece importante resaltarlo” Él “a toda costa” es una de las tentaciones más frecuentes en la que pueden caer las ideologías altamente politizadas para desarrollar sus agendas, situación a la que no se sustrae en lo más mínimo la parte actualmente más influyente del movimiento feminista. También reconocible bajo el éticamente discutible principio de que “el fin justifica los medios” representa en la mayor parte de las ocasiones un abuso de poder encubierto, según el cual para beneficiar a unos se debe y acepta el perjudicar a otros, creando nuevas desigualdades e injusticias, bien aceptadas ya que, según la facción que las potencia, dañan a grupos humanos que no merecen su consideración o a los que se odia decididamente. En el caso que nos ocupa puede concretarse esta situación diciendo que la nunca finalizable guerra contra el machismo del feminismo de género es otro modelo de sexismo de carácter hembrista. Si añadimos a esto el elevado grado de apoyo que esta ideología ha recibido de los partidos políticos mayoritarios y de los canales que informan a la ciudadanía, segunda fuerza capaz de oponérseles, es fácil comprender la patente de corso de la que las ultrafeministas han disfrutado durante los últimos años, al no existir prácticamente rivales de su nivel que tratasen de frenarlas. Apenas se ha protegido a las víctimas de sus políticas o al interés del conjunto de la sociedad frente a las posturas muchas veces egoístas de un grupo de presión organizado fundamentalmente en su propio beneficio.
La intervención de Toni Cantó de diez minutos aproximados, incluía reflexiones de una calidad similar a su buen comienzo.
• “Algo tan importante como todo esto no se puede conseguir sin contar con los hombres”: reclamando protagonismo para el sexo masculino, rompiendo el techo de cristal que el feminismo ha impuesto en las instituciones que luchan contra la discriminación, al dar los papeles fundamentales en este campo casi exclusivamente a mujeres de clara ideología feminista, es decir, hipersensibilizadas con las discriminaciones sexuales femeninas e insensibles a las padecidas por los hombres. Desde esta parcialidad son incapaces de trabajar por la igualdad de sexos.
• “Y lo que es peor no se puede hacer contra los hombres”: toda una crítica al carácter misándrico de las legislaciones de género, empezando por la problemática y perpetuamente rebatida Ley Integral Contra la Violencia de Género o LIVG, buque insignia de estas normativas que cuenta con el vergonzoso record de ser la que más recursos de inconstitucionalidad de parte de jueces ha recibido, al ser discriminatoria en contra de los hombres desde su enunciado claramente ideológico, negar el derecho básico a la presunción de inocencia y atentar contra preceptos de los artículos 1, 9, 10, 14, 17, 24 y 25 de nuestra Carta Magna, precisamente aquéllos que hacen referencia a los valores de la igualdad, la dignidad, la no discriminación por sexo y las garantías jurídicas. Es decir, todos ellos puntos fundamentales para crear leyes de una calidad adecuada a una sociedad moderna y democrática. En la medida en que la LIVG no respeta la integridad jurídica de los ciudadanos no debe considerarse como una verdadera ley, sino más bien como un experimento social aupado a una categoría que no le corresponde, producto de unas determinadas circunstancias políticas y sociales fuertemente tendenciosas en su favor y que debe ser derogado por el Tribunal Constitucional lo antes posible, dadas sus nefastas consecuencias para el bien común y su carácter irreconciliable con el Estado de Derecho.
• “Por supuesto antes que nada un recuerdo para todas aquellas mujeres que han perdido la vida y que han sido víctimas de la violencia, me parece que no debería ser ni siquiera necesario aclararlo, todos los que estamos aquí, estamos aquí entre otras cosas fundamentalmente por eso.” Es cierto que no debería hacer falta aclararlo, pero Toni Cantó sabe de sobra que conviene hacerlo, ya que determinadas fanáticas han asimilado malintencionadamente la crítica a las leyes anticonstitucionales e ineficientes, como la LIVG, con la defensa de los maltratadores o incluso de la violencia contra la mujer. Hasta tal punto llega su falta de argumentos válidos que tienen que intentar estigmatizar ante la opinión pública a quien se atreva a rebatirlas, con el fin de que una ciudadanía escandalizada por sus distorsiones rechace frontalmente a cualquiera que trate de corregirlas, eso sí, antes de detenerse a escuchar sus razonamientos.
• “tras ochos años de discriminaciones porque para nosotros Unión de Progreso y Democracia la asimetría penal es una discriminación, de utilización dudosa de muchos recursos, y de haber creado el peligro, me parece muy importante, de que se genere un rechazo en la sociedad hacía la igualdad de género, en ese sentido tan importante como es la muerte de tantas mujeres, no hemos avanzado nada”: Todo un dedo colocado decididamente en la llaga justo en el feudo del feminismo de género que han venido siendo hasta la fecha las Comisiones de Igualdad. Efectivamente, no se trata tan sólo de que las leyes de género prioricen los derechos de las mujeres por encima de los de los hombres y produzcan discriminaciones penales graves, sino que además, al margen del enorme apoyo ideológico, mediático y económico que han recibido se han demostrado ineficaces para corregir el mal que pretendían erradicar. El número de mujeres asesinadas por sus parejas masculinas se ha mantenido más o menos constante durante el tiempo que la LIVG lleva en vigor, a lo que debemos añadir el considerable costo económico que la aplicación de esta ley y sus estructuras derivadas supone, el incremento de las denuncias falsas interpuestas en los procesos de separación en contra de hombres, las sentencias condenatorias de carácter dudoso o el incremento de suicidios masculinos en el contexto de la ruptura de parejas. Es decir, incluso si a las ultrafeministas les parecen secundarios o irrelevantes todos los daños y cargas que conlleva la aplicación de esta ley para el sexo masculino y la sociedad, deberían al menos reconocer su fracaso aunque sólo fuese por la incapacidad que ha demostrado para combatir el tipo de delito que justifica su existencia. A pesar de todos sus efectos contraproducentes y el enorme gasto que han producido la legislación y la mayoría de las acciones nacidas del feminismo de género para combatir la violencia en la pareja sufrida por las mujeres son en realidad un artificio inútil. Si se valorasen sus resultados con honestidad la LIVG debería retirarse o modificarse radicalmente. Pero cuenta con la salvaguarda del interés ideológico y de todas aquellas personas que se benefician aún en época de crisis gracias a la inservible pero muy lucrativa industria del maltrato* • “Esta lacra señora Mato no se puede solucionar sin contar con la mitad de la población de España, es decir con los hombres, y no se puede conseguir solucionar legislando contra ellos”
• “se ha aplicado según nosotros un enfoque a nuestro juicio equivocado debido a la asimetría penal de la actual Ley Contra la Violencia de Género, y me gustaría aportar otro dato, desde el 2005 y el 2009 más de 4000 hombres han ido a prisión en nuestro país por faltas leves, esto nos parece grave, esto nos parece contraproducente, y esto nos parece que es necesario también ponerlo sobre la mesa”. La idea central de lo expuesto aquí es quizás mucho más relevante que la cifra mencionada. En realidad es muy difícil hacerse una visión exacta de la gravedad del crimen de estado que representa la LIVG, ya que los organismos oficiales que manejan la cuestión nos informan de un modo tendencioso, deformado para ocultar celosamente todo aquello que no les conviene reconocer. Debe señalarse de entrada que es imposible crear una ley injusta de la cual no se abuse en mayor o menor medida según su severidad, hecho que seguramente conocían las asociaciones feministas radicales de las que partió el anteproyecto de la LIVG y que son actualmente sus más dogmáticas defensoras. Añadir de paso que de la situación de injusticia que esta ley no igualitaria genera son víctimas apriorísticas todos los hombres a los que puede aplicarse, es decir, todos los hombres mayores de edad presentes en el territorio español, ya que es la única ley creada para ejercer la misandria y el racismo sexual condenando en exclusiva al sexo masculino**. Para terminar de comprender el grado de injusticia, desgarro y violencia sexista que representa deberían cuantificarse con la mayor exactitud posible y divulgarse en las estadísticas gubernamentales la cantidad total de hombres que cometen suicidio en el contexto de la ruptura de pareja y comprobar si esta cifra ha aumentado y en qué proporción desde el año 2004, momento en que entró en vigor la mencionada ley. Pero es un gesto notorio que demuestra la capacidad de UPyD para leer entre líneas el protestar en base a un dato bastante moderado aún como es el de 4000 hombres condenados por faltas leves. Sabemos que esto no es nada más que la punta del iceberg y denunciarlo es el paso previo que nos permitirá conocer su envergadura total.
• “Pero nos parece también muy importante distinguir un matiz que es esencial: hay una diferencia muy grande entre igualdad de oportunidades e igualdad de resultados a toda costa. Esto no es democrático y nos parece importante resaltarlo” Él “a toda costa” es una de las tentaciones más frecuentes en la que pueden caer las ideologías altamente politizadas para desarrollar sus agendas, situación a la que no se sustrae en lo más mínimo la parte actualmente más influyente del movimiento feminista. También reconocible bajo el éticamente discutible principio de que “el fin justifica los medios” representa en la mayor parte de las ocasiones un abuso de poder encubierto, según el cual para beneficiar a unos se debe y acepta el perjudicar a otros, creando nuevas desigualdades e injusticias, bien aceptadas ya que, según la facción que las potencia, dañan a grupos humanos que no merecen su consideración o a los que se odia decididamente. En el caso que nos ocupa puede concretarse esta situación diciendo que la nunca finalizable guerra contra el machismo del feminismo de género es otro modelo de sexismo de carácter hembrista. Si añadimos a esto el elevado grado de apoyo que esta ideología ha recibido de los partidos políticos mayoritarios y de los canales que informan a la ciudadanía, segunda fuerza capaz de oponérseles, es fácil comprender la patente de corso de la que las ultrafeministas han disfrutado durante los últimos años, al no existir prácticamente rivales de su nivel que tratasen de frenarlas. Apenas se ha protegido a las víctimas de sus políticas o al interés del conjunto de la sociedad frente a las posturas muchas veces egoístas de un grupo de presión organizado fundamentalmente en su propio beneficio.
El hembrismo retrocede (III)
Algunas preguntas de obligada reflexión.
En su discurso Toni Cantó formuló una serie de preguntas muy útiles para redefinir ideas que nos ayuden a avanzar en materia de igualdad.
• ¿Van a modificar lo que nosotros creemos que es un mal uso del concepto de género y la acción positiva en su línea parlamentaria y acción de gobierno? • ¿Están ustedes pensando combatir la violencia de género cambiando la ley vigente que contempla la asimetría penal entre mujeres y hombres que además se está mostrando, como decía antes, ineficaz para parar esta lacra y que apenas ha desarrollado medidas de prevención y educativas? Añadir además que acapara una gran cantidad de recursos que deberían usarse en estrategias válidas para resolver el problema, como la potenciación de la mediación familiar institucionalizada y todas aquellas políticas tendentes a disminuir la conflictividad durante la ruptura, momento en que se desarrolla la violencia más grave dentro de la pareja.
• ¿Contemplarán, señora ministra, otras formas de violencia intrafamiliar, como son las relativas a las que sufren los niños […] la que sufren también las parejas del mismo sexo. La que sufren nuestras personas mayores. La que sufren los padres agredidos por sus hijos. La que sufren las personas con discapacidad o la que sufren también los hombres agredidos por sus mujeres? Solicitando una sensibilidad más amplia ante el problema de la violencia no enfocada exclusivamente según el egoísmo hembrista y restableciendo la misma dignidad para todas las víctimas.
• Tenía un prejuicio, y me lo temía, me ha extrañado muchísimo no oírle hablar del tema: custodia compartida. Señora ministra ¿van ustedes a promover una ley de custodia compartida como opción preferente en línea con las mociones que el partido popular ha presentado en múltiples ayuntamientos […]? Nosotros en UPyD lo proponemos […] ¿Para cuándo la custodia compartida como opción preferente en las separaciones con hijos? Es una postura tan igualitaria que sorprende que no haya sido aceptada hace ya muchos años e implementada con multitud de recursos, incluyendo medidas de apoyo a los nuevos núcleos familiares cuando esto se demostrase necesario. Pero el feminismo radical de nuestro país sólo acepta la custodia compartida que tiene trampa, es decir la que puede anularse sólo con que una de las partes se niegue a aceptarla y eso parece motivo suficiente para frenar su implantación definitiva. Bastó con las anteriores legislaturas del PSOE y el hecho de que Ana Mato no haga referencia al tema sugiere que la situación será muy parecida con el PP. Una opción preferente por la custodia compartida favorecería probablemente un fuerte descenso de la conflictividad en la ruptura de la pareja. Esto contribuiría a disminuir también las muertes de mujeres y hombres a manos de sus parejas o de suicidios ocurridos durante las separaciones y divorcios.
• En política internacional ¿exigirán activamente el respeto del principio de no discriminación por la orientación sexual a aquellos países que segregan, encarcelan y ejecutan a personas por su orientación sexual o identidad de género? nos gustaría saberlo. El pensamiento políticamente correcto se basa en ciertas concepciones las cuales no desea cambiar, aunque en la práctica se demuestren contraproducentes. Muchas de ellas nacen más de la interpretación discutible que realizan unos pocos que de la realidad de los hechos o el sentido común. Así que habiéndose desarrollado como políticamente correcto el concepto de la alianza de civilizaciones y otros semejantes se hace difícil incluir medidas políticas que los contradigan. Pero es innegable que ni todas las civilizaciones están igual de evolucionadas en el reconocimiento de los derechos humanos, ni todas incluyen el mismo grado de respeto y aceptación de las minorías, cuando no parten de conceptos culturales o religiosos que fomentan el rechazo y la intolerancia. No admitir esto y actuar en consecuencia es lo mismo que ponerse una venda en los ojos para tolerar las injusticias que se cometen en otros lugares del mundo, sólo porque ideológicamente nos resulta incómodo reconocer que éstas suceden.
Buenos propósitos para un buen comienzo.
Como corolario de su intervención Tony Cantó plantó cara precisamente a la arbitrariedad del pensamiento políticamente correcto. Todo un escudo que desde los medios de comunicación, los partidos políticos y el entorno académico ha hecho del hembrismo un tema tabú, convirtiéndolo en un nuevo dogma cuya formulación queda estrictamente reservada a las adeptas más avanzadas de la hermandad feminista, correspondiéndonos a los demás su aceptación sin ningún sentido crítico.
Yo espero señora ministra que en esta comisión hablemos de una manera políticamente incorrecta. Me parece que el miedo, la corrección política, ha hecho mucho daño en este y otros ámbitos, me parece que hay quienes se han elevado a tener una categoría moral indiscutible, y que no es así, que han impedido que otros podamos hacer, incluidos los hombres, discursos al respecto de lo que estamos hablando aquí esta tarde. En UPyD queremos tratar las dificultades que ha causado esta ley y queremos resolverlas porque se ha mostrado ineficaz e injusta en algunos casos, es decir, queremos evolucionar, queremos pensar en las mujeres que sufren la violencia de género, queremos por supuesto pensar e intentar erradicar el hecho de que algunas de esas mujeres pierdan su vida por ello. Pero también queremos, sin que se nos acuse de nada, hablar aquí de los problemas que esta ley ha engendrado, que no demos la espalda a las denuncias falsas, señora ministra, que no demos la espalda a los hombres que no pueden ver a sus hijos, y a los hijos que no pueden ver a los hombres, con toda la asiduidad que quisieran. Queremos defender a aquellas mujeres que necesitan sus pensiones compensatorias para criar dignamente a sus hijos, pero sin olvidar por favor a aquellos hombres que se ven privados de todos sus recursos de forma injusta. […] Cuando una política no funciona lo que se espera de nosotros es que no tengamos miedo a discutir todos sus aspectos dándole la vuelta si fuera necesario, sin dogmas.
En su discurso Toni Cantó formuló una serie de preguntas muy útiles para redefinir ideas que nos ayuden a avanzar en materia de igualdad.
• ¿Van a modificar lo que nosotros creemos que es un mal uso del concepto de género y la acción positiva en su línea parlamentaria y acción de gobierno? • ¿Están ustedes pensando combatir la violencia de género cambiando la ley vigente que contempla la asimetría penal entre mujeres y hombres que además se está mostrando, como decía antes, ineficaz para parar esta lacra y que apenas ha desarrollado medidas de prevención y educativas? Añadir además que acapara una gran cantidad de recursos que deberían usarse en estrategias válidas para resolver el problema, como la potenciación de la mediación familiar institucionalizada y todas aquellas políticas tendentes a disminuir la conflictividad durante la ruptura, momento en que se desarrolla la violencia más grave dentro de la pareja.
• ¿Contemplarán, señora ministra, otras formas de violencia intrafamiliar, como son las relativas a las que sufren los niños […] la que sufren también las parejas del mismo sexo. La que sufren nuestras personas mayores. La que sufren los padres agredidos por sus hijos. La que sufren las personas con discapacidad o la que sufren también los hombres agredidos por sus mujeres? Solicitando una sensibilidad más amplia ante el problema de la violencia no enfocada exclusivamente según el egoísmo hembrista y restableciendo la misma dignidad para todas las víctimas.
• Tenía un prejuicio, y me lo temía, me ha extrañado muchísimo no oírle hablar del tema: custodia compartida. Señora ministra ¿van ustedes a promover una ley de custodia compartida como opción preferente en línea con las mociones que el partido popular ha presentado en múltiples ayuntamientos […]? Nosotros en UPyD lo proponemos […] ¿Para cuándo la custodia compartida como opción preferente en las separaciones con hijos? Es una postura tan igualitaria que sorprende que no haya sido aceptada hace ya muchos años e implementada con multitud de recursos, incluyendo medidas de apoyo a los nuevos núcleos familiares cuando esto se demostrase necesario. Pero el feminismo radical de nuestro país sólo acepta la custodia compartida que tiene trampa, es decir la que puede anularse sólo con que una de las partes se niegue a aceptarla y eso parece motivo suficiente para frenar su implantación definitiva. Bastó con las anteriores legislaturas del PSOE y el hecho de que Ana Mato no haga referencia al tema sugiere que la situación será muy parecida con el PP. Una opción preferente por la custodia compartida favorecería probablemente un fuerte descenso de la conflictividad en la ruptura de la pareja. Esto contribuiría a disminuir también las muertes de mujeres y hombres a manos de sus parejas o de suicidios ocurridos durante las separaciones y divorcios.
• En política internacional ¿exigirán activamente el respeto del principio de no discriminación por la orientación sexual a aquellos países que segregan, encarcelan y ejecutan a personas por su orientación sexual o identidad de género? nos gustaría saberlo. El pensamiento políticamente correcto se basa en ciertas concepciones las cuales no desea cambiar, aunque en la práctica se demuestren contraproducentes. Muchas de ellas nacen más de la interpretación discutible que realizan unos pocos que de la realidad de los hechos o el sentido común. Así que habiéndose desarrollado como políticamente correcto el concepto de la alianza de civilizaciones y otros semejantes se hace difícil incluir medidas políticas que los contradigan. Pero es innegable que ni todas las civilizaciones están igual de evolucionadas en el reconocimiento de los derechos humanos, ni todas incluyen el mismo grado de respeto y aceptación de las minorías, cuando no parten de conceptos culturales o religiosos que fomentan el rechazo y la intolerancia. No admitir esto y actuar en consecuencia es lo mismo que ponerse una venda en los ojos para tolerar las injusticias que se cometen en otros lugares del mundo, sólo porque ideológicamente nos resulta incómodo reconocer que éstas suceden.
Buenos propósitos para un buen comienzo.
Como corolario de su intervención Tony Cantó plantó cara precisamente a la arbitrariedad del pensamiento políticamente correcto. Todo un escudo que desde los medios de comunicación, los partidos políticos y el entorno académico ha hecho del hembrismo un tema tabú, convirtiéndolo en un nuevo dogma cuya formulación queda estrictamente reservada a las adeptas más avanzadas de la hermandad feminista, correspondiéndonos a los demás su aceptación sin ningún sentido crítico.
Yo espero señora ministra que en esta comisión hablemos de una manera políticamente incorrecta. Me parece que el miedo, la corrección política, ha hecho mucho daño en este y otros ámbitos, me parece que hay quienes se han elevado a tener una categoría moral indiscutible, y que no es así, que han impedido que otros podamos hacer, incluidos los hombres, discursos al respecto de lo que estamos hablando aquí esta tarde. En UPyD queremos tratar las dificultades que ha causado esta ley y queremos resolverlas porque se ha mostrado ineficaz e injusta en algunos casos, es decir, queremos evolucionar, queremos pensar en las mujeres que sufren la violencia de género, queremos por supuesto pensar e intentar erradicar el hecho de que algunas de esas mujeres pierdan su vida por ello. Pero también queremos, sin que se nos acuse de nada, hablar aquí de los problemas que esta ley ha engendrado, que no demos la espalda a las denuncias falsas, señora ministra, que no demos la espalda a los hombres que no pueden ver a sus hijos, y a los hijos que no pueden ver a los hombres, con toda la asiduidad que quisieran. Queremos defender a aquellas mujeres que necesitan sus pensiones compensatorias para criar dignamente a sus hijos, pero sin olvidar por favor a aquellos hombres que se ven privados de todos sus recursos de forma injusta. […] Cuando una política no funciona lo que se espera de nosotros es que no tengamos miedo a discutir todos sus aspectos dándole la vuelta si fuera necesario, sin dogmas.
El hembrismo retroced (IV)
¿Por qué esto es tan importante?
Un partido político de calado significativo apuesta por una nueva sensibilidad ante la situación de hombres y mujeres en España, y se decide a denunciar los fallos del feminismo de género, haciéndose portavoz de quienes han sido censurados y castigados por descubrir y divulgar los múltiples defectos de este movimiento social. Por fin los votantes sedientos de encontrar un programa político honesto con la patente desigualdad en la que hemos vivido durante los últimos años tenemos una opción, en esencia alguien a quien podemos votar a favor de la igualdad auténtica. ¿Qué van a hacer las hembristas ahora? ¿Pedir que se prohíba o ilegalice al partido UPyD? Lo siento, no serán capaces, a este nivel la estratagema del todos contra uno, útil para acosar y limitar a personas concretas, ya no les sirve para nada.
Todavía queda mucho por hacer y lograr, pero los hombres tenemos por fin una opción política que reconoce la violación de nuestros derechos y a partir de ahí puede interesarse por erradicar nuestras discriminaciones, no sólo las nacidas de la misandria presente aún en el feminismo, sino también aquellas que por rol sexual han sido asignadas al sexo masculino. En la medida en que nosotros mismos las estudiemos, conozcamos y tratemos de corregir podremos contar con la empatía y apoyo de un partido político que comprende que la igualdad mujer hombre no puede entenderse como la manipulación del lenguaje en la forma sin más fondo que el femicentrismo puro y duro. Por este motivo, en mi opinión, actualmente UPyD es la mejor opción política para los hombres, ya que es el único partido comprometido en la teoría y en la práctica con la defensa de nuestros derechos. Y si les recompensamos y fortalecemos con nuestros votos, si les animamos a continuar por esta senda, si seguimos explorando y entendiendo mejor lo que nos conviene cambiar y lo reclamamos con la energía y paciencia suficientes, ahora tenemos a alguien con autoridad dispuesto a escucharnos y luchar por ello. Con el tiempo este tipo de acciones generaría un interés similar en los demás partidos, haciéndoles más igualitarios y favoreciendo el que cualquier tipo de ideología política incluyese sus propios posicionamientos en contra de la discriminación masculina.
Se ha abierto una grieta en el Estatus Quo hembrista. Si seguimos adelante la primera de las muchas que vendrán.
Lo que falta por decir y en lo que a nosotros respecta.
Es cierto que incluso con un cierto reconocimiento a las discriminaciones masculinas UPyD se encuentra aún muy lejano a admitir todo el grado de desigualdad que sufrimos los hombres y presenta un discurso basado en las directrices básicas feministas, poco interesado en la plena liberación masculina. Pero representa un importante avance respecto al sistema de hembrismo radical dentro del que nos movíamos hasta la fecha, el cual comienza a resquebrajarse, permitiendo que las demandas masculinistas hagan acto de presencia. Como decíamos más arriba conseguir una mayor implicación en la lucha por los derechos de los hombres es ahora posible, en la medida en que nosotros mismos comprendamos colectiva e individualmente nuestras discriminaciones, las señalemos agrupados ante el conjunto de la sociedad y demandemos a los partidos políticos acciones concretas y eficientes para corregirlas cuando esto sea necesario. En el discurso de UPyD la mujer sigue siendo la gran discriminada, pese a todas las circunstancias en las que los hombres se llevan la peor parte. Conozcamos nuestras discriminaciones, exijamos su solución y dediquemos una importante parte de nuestras vidas a trabajar por ella. Si nosotros nos fortalecemos desde el interior de nuestro grupo será posible definir la realidad tal como es para, a partir de ahí, demandar acciones realmente igualitarias y justas, lejos de los muchos años de confusión y sexismo nacidos de la parcial y preigualitaria ideología feminista.
La vinculación de lo masculino al riesgo, la competencia extrema entre varones, la misandria cultural o agresión continuada al concepto de lo que significa ser varón, fruto de las tendencias más radicales enquistadas en el movimiento feminista, son formas graves de discriminación y perjuicio que la sociedad reserva casi en exclusiva a los varones, y que de ser vividas por mujeres darían lugar a una intensa reacción por parte de todos nuestros partidos políticos por considerarse gravísimos ataques contra el sexo femenino. Pero pueden aceptarlos si dañan a los hombres, hoy en día, el único grupo humano que no está organizado para ejercer su autodefensa. Nada de esto menciona UPyD ni en causa ni en efecto. Nada de la mayoría de muertes violentas y prematuras sufridas por hombres a manos de otros hombres, ni de toda la violencia simbólica presente en nuestras creaciones culturales que vulgarizan y perpetúan la imagen de los hombres matándose entre sí. Ni de los más de mil hombres muertos al año en accidentes laborales, o de los que salvándose de la muerte pueden arrastrar severas secuelas de por vida, o de los muertos invisibles, aquellos que enfermaron gravemente y fallecieron relativamente jóvenes aún como consecuencia de su trabajo, al aplicar métodos o productos peligrosos en épocas en las que la salud de los trabajadores apenas se protegía. Los tres casos anteriores representan formas de precariedad laboral de nefastas consecuencias para el sexo masculino, que no dan lugar a ningún tipo de reivindicación de género por parte de nuestros sindicatos hembristas. Tampoco se ha señalado el número muy superior de suicidios masculinos comparados a los cometidos por mujeres, cantidad que se dispara en los procesos de ruptura de parejas, cuya cifra exacta nadie conoce desde el 2004, fecha en la que entró en vigor la LIVG y en la que dejaron de divulgarse datos fundamentales para calcular con exactitud el número de suicidios de hombres asociados con las separaciones y divorcios.
Son muchas las discriminaciones sexuales masculinas que UPyD soslaya, pero no puede negarse que da un importante paso en la dirección correcta, ya que nos apoya en el desarrollo de nuestro propio masculinismo y a partir de ahí, si conocemos y divulgamos nuestras discriminaciones, cuidadosamente silenciadas ante el hombre medio y el conjunto de la sociedad, podremos solicitar con creciente firmeza su solución, haciendo evolucionar la lucha por la igualdad más allá del limitado molde femicéntrico en que se encuentra estancada hoy en día. Realmente todas las formas de discriminación masculina u odio antivarón pueden solucionarse sólo con que los hombres nos decidamos a encontrar y ejercer las respuestas adecuadas, entre otras apoyar con todo lo posible, incluidos nuestros votos, a quienes estén dispuestos a trabajar por nosotros también. De esta manera conseguiremos un modelo correcto de lucha por la igualdad, que considere dentro de su campo de acción tanto las discriminaciones femeninas como las masculinas, dando forma a la idea de que todas las personas al margen de nuestro sexo merecemos el mismo grado de atención y respeto.
*Según estimaciones realizadas por diferentes grupos de defensa de los derechos de los hombres, asociaciones de padres de familia separados o fuentes críticas con los abusos del feminismo radical sólo un 15% del dinero destinado a ayudar a las mujeres maltratadas llega realmente a éstas. El resto se repartiría a través de todos los elementos intermediarios que intervienen en su gestión, dando lugar a un lucrativo negocio que ha venido a denominarse “industria de género” y del que reciben sus sueldos multitud de profesionales y asociaciones feministas incluidas en su organigrama:
Extracto del artículo “las escandalosas verdades sobre la violencia de género” de Paula Ballesteros:
Ayudas de la UE para violencia de género al Estado Español• Por denuncia formulada 3.200.- euros• Por condena 0.- euros(de 3.200 a 6.100 euros por denuncia para gastos de los servicios en la lucha contra la violencia de género en España)
¿Dónde van los 3.200 euros por denuncia?• Gastos Juzgados VSLM• Gastos nuevos servicios protección mujer en cuerpos de seguridad• Creación nuevos puestos trabajo en PIM, CIM, Institutos de la Mujer, etc.• Creación nuevos puestos trabajo en diputaciones, y CC AA relacionados.• Subvenciones a asociaciones exclusivamente de mujeres.• Fondos para Colegios Abogados y de Psicólogos.• Universidades, Fundaciones, etc. (estudios)• 15% ayudas a mujeres maltratadas (Seg. Social, pisos tutelados, etc.)
Datos globales sobre fondos CGPJ:650.000 denuncias desde la entrada en vigor de la ley en 2004.a 3.200.- euros la denuncia = 2.080.000.000 euros de la UE(347.360.000.000 de las antiguas pesetas).
El texto íntegro en:
http://nievesmoreno.blogia.com/2011/071401-las-escandalosas-verdades-sobre-la-violencia-de-genero-de-paula-ballesteros-sant.php
** Una de las ramas más marginales y extremas nacidas del feminismo es el movimiento ginárquico o de gobierno de lo femenino. Según esta tendencia la mujer es un ser superior al hombre en todos los aspectos y esta superioridad de la mujer debe plasmarse en la plena subordinación del sexo masculino respecto al femenino. Según el modelo de evolución histórica planteado por las ginárquicas el último paso en el desarrollo de su sociedad incluiría la esclavización de los hombres y en las vertientes más radicales de este movimiento su extinción o exterminio. Antes de alcanzar estos fines las ginárquicas plantean una etapa previa de sometimiento legal del hombre a la mujer, mediante la creación de un sistema judicial que pueda ser usado por las mujeres para ejercer dominio sobre los hombres. Curiosamente para muchas de las ginárquicas buena parte de los países occidentales se encuentran ya en esta etapa. Es decir, las feministas más radicales de todas concuerdan con los críticos del feminismo en que los hombres de los países occidentales están discriminados legalmente respecto a las mujeres, en una forma que favorece su sometimiento. Esto desgraciadamente es cierto. Hoy por hoy y con la legislación vigente una misándrica o maltratadora no necesita poner un solo dedo encima a su pareja masculina para dañarlo. Basta denunciarlo por malos tratos o abusos sexuales mediante mentiras o manipulaciones, o arrebatarle sus hijos y patrimonio a partir de un divorcio injusto, para causarle un perjuicio personal del que quizás no se restablezca durante el resto de su vida. Muchos de los hombres llevados al límite en circunstancias similares optan por el suicidio, pero su sacrificio no afecta a la dinámica del feminazismo ya que sus muertes no se divulgan. Su drama, sufrimiento de hombres al fin y al cabo, ciudadanos de segunda en una sociedad hembrista, no tiene ninguna importancia, y cae en el olvido como si fuese algo que nunca sucedió.
Un partido político de calado significativo apuesta por una nueva sensibilidad ante la situación de hombres y mujeres en España, y se decide a denunciar los fallos del feminismo de género, haciéndose portavoz de quienes han sido censurados y castigados por descubrir y divulgar los múltiples defectos de este movimiento social. Por fin los votantes sedientos de encontrar un programa político honesto con la patente desigualdad en la que hemos vivido durante los últimos años tenemos una opción, en esencia alguien a quien podemos votar a favor de la igualdad auténtica. ¿Qué van a hacer las hembristas ahora? ¿Pedir que se prohíba o ilegalice al partido UPyD? Lo siento, no serán capaces, a este nivel la estratagema del todos contra uno, útil para acosar y limitar a personas concretas, ya no les sirve para nada.
Todavía queda mucho por hacer y lograr, pero los hombres tenemos por fin una opción política que reconoce la violación de nuestros derechos y a partir de ahí puede interesarse por erradicar nuestras discriminaciones, no sólo las nacidas de la misandria presente aún en el feminismo, sino también aquellas que por rol sexual han sido asignadas al sexo masculino. En la medida en que nosotros mismos las estudiemos, conozcamos y tratemos de corregir podremos contar con la empatía y apoyo de un partido político que comprende que la igualdad mujer hombre no puede entenderse como la manipulación del lenguaje en la forma sin más fondo que el femicentrismo puro y duro. Por este motivo, en mi opinión, actualmente UPyD es la mejor opción política para los hombres, ya que es el único partido comprometido en la teoría y en la práctica con la defensa de nuestros derechos. Y si les recompensamos y fortalecemos con nuestros votos, si les animamos a continuar por esta senda, si seguimos explorando y entendiendo mejor lo que nos conviene cambiar y lo reclamamos con la energía y paciencia suficientes, ahora tenemos a alguien con autoridad dispuesto a escucharnos y luchar por ello. Con el tiempo este tipo de acciones generaría un interés similar en los demás partidos, haciéndoles más igualitarios y favoreciendo el que cualquier tipo de ideología política incluyese sus propios posicionamientos en contra de la discriminación masculina.
Se ha abierto una grieta en el Estatus Quo hembrista. Si seguimos adelante la primera de las muchas que vendrán.
Lo que falta por decir y en lo que a nosotros respecta.
Es cierto que incluso con un cierto reconocimiento a las discriminaciones masculinas UPyD se encuentra aún muy lejano a admitir todo el grado de desigualdad que sufrimos los hombres y presenta un discurso basado en las directrices básicas feministas, poco interesado en la plena liberación masculina. Pero representa un importante avance respecto al sistema de hembrismo radical dentro del que nos movíamos hasta la fecha, el cual comienza a resquebrajarse, permitiendo que las demandas masculinistas hagan acto de presencia. Como decíamos más arriba conseguir una mayor implicación en la lucha por los derechos de los hombres es ahora posible, en la medida en que nosotros mismos comprendamos colectiva e individualmente nuestras discriminaciones, las señalemos agrupados ante el conjunto de la sociedad y demandemos a los partidos políticos acciones concretas y eficientes para corregirlas cuando esto sea necesario. En el discurso de UPyD la mujer sigue siendo la gran discriminada, pese a todas las circunstancias en las que los hombres se llevan la peor parte. Conozcamos nuestras discriminaciones, exijamos su solución y dediquemos una importante parte de nuestras vidas a trabajar por ella. Si nosotros nos fortalecemos desde el interior de nuestro grupo será posible definir la realidad tal como es para, a partir de ahí, demandar acciones realmente igualitarias y justas, lejos de los muchos años de confusión y sexismo nacidos de la parcial y preigualitaria ideología feminista.
La vinculación de lo masculino al riesgo, la competencia extrema entre varones, la misandria cultural o agresión continuada al concepto de lo que significa ser varón, fruto de las tendencias más radicales enquistadas en el movimiento feminista, son formas graves de discriminación y perjuicio que la sociedad reserva casi en exclusiva a los varones, y que de ser vividas por mujeres darían lugar a una intensa reacción por parte de todos nuestros partidos políticos por considerarse gravísimos ataques contra el sexo femenino. Pero pueden aceptarlos si dañan a los hombres, hoy en día, el único grupo humano que no está organizado para ejercer su autodefensa. Nada de esto menciona UPyD ni en causa ni en efecto. Nada de la mayoría de muertes violentas y prematuras sufridas por hombres a manos de otros hombres, ni de toda la violencia simbólica presente en nuestras creaciones culturales que vulgarizan y perpetúan la imagen de los hombres matándose entre sí. Ni de los más de mil hombres muertos al año en accidentes laborales, o de los que salvándose de la muerte pueden arrastrar severas secuelas de por vida, o de los muertos invisibles, aquellos que enfermaron gravemente y fallecieron relativamente jóvenes aún como consecuencia de su trabajo, al aplicar métodos o productos peligrosos en épocas en las que la salud de los trabajadores apenas se protegía. Los tres casos anteriores representan formas de precariedad laboral de nefastas consecuencias para el sexo masculino, que no dan lugar a ningún tipo de reivindicación de género por parte de nuestros sindicatos hembristas. Tampoco se ha señalado el número muy superior de suicidios masculinos comparados a los cometidos por mujeres, cantidad que se dispara en los procesos de ruptura de parejas, cuya cifra exacta nadie conoce desde el 2004, fecha en la que entró en vigor la LIVG y en la que dejaron de divulgarse datos fundamentales para calcular con exactitud el número de suicidios de hombres asociados con las separaciones y divorcios.
Son muchas las discriminaciones sexuales masculinas que UPyD soslaya, pero no puede negarse que da un importante paso en la dirección correcta, ya que nos apoya en el desarrollo de nuestro propio masculinismo y a partir de ahí, si conocemos y divulgamos nuestras discriminaciones, cuidadosamente silenciadas ante el hombre medio y el conjunto de la sociedad, podremos solicitar con creciente firmeza su solución, haciendo evolucionar la lucha por la igualdad más allá del limitado molde femicéntrico en que se encuentra estancada hoy en día. Realmente todas las formas de discriminación masculina u odio antivarón pueden solucionarse sólo con que los hombres nos decidamos a encontrar y ejercer las respuestas adecuadas, entre otras apoyar con todo lo posible, incluidos nuestros votos, a quienes estén dispuestos a trabajar por nosotros también. De esta manera conseguiremos un modelo correcto de lucha por la igualdad, que considere dentro de su campo de acción tanto las discriminaciones femeninas como las masculinas, dando forma a la idea de que todas las personas al margen de nuestro sexo merecemos el mismo grado de atención y respeto.
*Según estimaciones realizadas por diferentes grupos de defensa de los derechos de los hombres, asociaciones de padres de familia separados o fuentes críticas con los abusos del feminismo radical sólo un 15% del dinero destinado a ayudar a las mujeres maltratadas llega realmente a éstas. El resto se repartiría a través de todos los elementos intermediarios que intervienen en su gestión, dando lugar a un lucrativo negocio que ha venido a denominarse “industria de género” y del que reciben sus sueldos multitud de profesionales y asociaciones feministas incluidas en su organigrama:
Extracto del artículo “las escandalosas verdades sobre la violencia de género” de Paula Ballesteros:
Ayudas de la UE para violencia de género al Estado Español• Por denuncia formulada 3.200.- euros• Por condena 0.- euros(de 3.200 a 6.100 euros por denuncia para gastos de los servicios en la lucha contra la violencia de género en España)
¿Dónde van los 3.200 euros por denuncia?• Gastos Juzgados VSLM• Gastos nuevos servicios protección mujer en cuerpos de seguridad• Creación nuevos puestos trabajo en PIM, CIM, Institutos de la Mujer, etc.• Creación nuevos puestos trabajo en diputaciones, y CC AA relacionados.• Subvenciones a asociaciones exclusivamente de mujeres.• Fondos para Colegios Abogados y de Psicólogos.• Universidades, Fundaciones, etc. (estudios)• 15% ayudas a mujeres maltratadas (Seg. Social, pisos tutelados, etc.)
Datos globales sobre fondos CGPJ:650.000 denuncias desde la entrada en vigor de la ley en 2004.a 3.200.- euros la denuncia = 2.080.000.000 euros de la UE(347.360.000.000 de las antiguas pesetas).
El texto íntegro en:
http://nievesmoreno.blogia.com/2011/071401-las-escandalosas-verdades-sobre-la-violencia-de-genero-de-paula-ballesteros-sant.php
** Una de las ramas más marginales y extremas nacidas del feminismo es el movimiento ginárquico o de gobierno de lo femenino. Según esta tendencia la mujer es un ser superior al hombre en todos los aspectos y esta superioridad de la mujer debe plasmarse en la plena subordinación del sexo masculino respecto al femenino. Según el modelo de evolución histórica planteado por las ginárquicas el último paso en el desarrollo de su sociedad incluiría la esclavización de los hombres y en las vertientes más radicales de este movimiento su extinción o exterminio. Antes de alcanzar estos fines las ginárquicas plantean una etapa previa de sometimiento legal del hombre a la mujer, mediante la creación de un sistema judicial que pueda ser usado por las mujeres para ejercer dominio sobre los hombres. Curiosamente para muchas de las ginárquicas buena parte de los países occidentales se encuentran ya en esta etapa. Es decir, las feministas más radicales de todas concuerdan con los críticos del feminismo en que los hombres de los países occidentales están discriminados legalmente respecto a las mujeres, en una forma que favorece su sometimiento. Esto desgraciadamente es cierto. Hoy por hoy y con la legislación vigente una misándrica o maltratadora no necesita poner un solo dedo encima a su pareja masculina para dañarlo. Basta denunciarlo por malos tratos o abusos sexuales mediante mentiras o manipulaciones, o arrebatarle sus hijos y patrimonio a partir de un divorcio injusto, para causarle un perjuicio personal del que quizás no se restablezca durante el resto de su vida. Muchos de los hombres llevados al límite en circunstancias similares optan por el suicidio, pero su sacrificio no afecta a la dinámica del feminazismo ya que sus muertes no se divulgan. Su drama, sufrimiento de hombres al fin y al cabo, ciudadanos de segunda en una sociedad hembrista, no tiene ninguna importancia, y cae en el olvido como si fuese algo que nunca sucedió.
sábado, 24 de marzo de 2012
El hembrismo retrocede.
Por Gustavo Revilla.
Algo está cambiando en el paraíso del sexismo y la falsa lucha por la igualdad dentro del que hemos vivido principalmente durante las dos últimas legislaturas, cuando sólo el hembrismo tenía eco político y la mayoría de los partidos se limitaban a repetir los análisis mentirosos que las expertas de género confeccionaban, con el indiscutible apoyo de los medios de comunicación mayoritarios, siempre dispuestos a informar a través del filtro de los intereses hembristas. Pero aunque este orden de cosas parecía inamovible la creciente crítica social generada por toda la farsa e injusticia que constituía ha logrado alcanzar los órganos de poder. El revolucionario discurso de Toni Cantó, de UPyD, frente a la retrógrada y sexista Ana Mato, en plena Comisión de Igualdad parlamentaria, ha roto el control políticamente correcto del que el hembrismo disfrutaba. Ahora, un partido político de calado significativo apuesta por una nueva sensibilidad ante la situación de los dos sexos en España, denuncia los fallos del feminismo de género y se hace eco de quienes han sido censurados o castigados por criticar los múltiples defectos de esta ideología. Por fin quienes deseábamos un programa político honesto con la patente desigualdad en la que vivimos encontramos una opción válida de voto. Aunque es mucho lo que queda por hacer UPyD da un paso de gigante al apoyar el desarrollo del masculinismo. En efecto, si los hombres estudiamos y divulgamos nuestras discriminaciones e influenciamos a los demás grupos políticos para que tomen ejemplo la lucha por la igualdad evolucionará más allá del limitado molde femicéntrico en que se encuentra estancada hoy en día. Se ha abierto una grieta en el Estatus Quo hembrista. Continuemos para que lleguen más.
Algo está cambiando en el paraíso del sexismo y la falsa lucha por la igualdad dentro del que hemos vivido principalmente durante las dos últimas legislaturas, cuando sólo el hembrismo tenía eco político y la mayoría de los partidos se limitaban a repetir los análisis mentirosos que las expertas de género confeccionaban, con el indiscutible apoyo de los medios de comunicación mayoritarios, siempre dispuestos a informar a través del filtro de los intereses hembristas. Pero aunque este orden de cosas parecía inamovible la creciente crítica social generada por toda la farsa e injusticia que constituía ha logrado alcanzar los órganos de poder. El revolucionario discurso de Toni Cantó, de UPyD, frente a la retrógrada y sexista Ana Mato, en plena Comisión de Igualdad parlamentaria, ha roto el control políticamente correcto del que el hembrismo disfrutaba. Ahora, un partido político de calado significativo apuesta por una nueva sensibilidad ante la situación de los dos sexos en España, denuncia los fallos del feminismo de género y se hace eco de quienes han sido censurados o castigados por criticar los múltiples defectos de esta ideología. Por fin quienes deseábamos un programa político honesto con la patente desigualdad en la que vivimos encontramos una opción válida de voto. Aunque es mucho lo que queda por hacer UPyD da un paso de gigante al apoyar el desarrollo del masculinismo. En efecto, si los hombres estudiamos y divulgamos nuestras discriminaciones e influenciamos a los demás grupos políticos para que tomen ejemplo la lucha por la igualdad evolucionará más allá del limitado molde femicéntrico en que se encuentra estancada hoy en día. Se ha abierto una grieta en el Estatus Quo hembrista. Continuemos para que lleguen más.
lunes, 27 de febrero de 2012
Inteligentes, mandonas y otros
En Diagonal
Rosa Belmonte
En televisión, las mujeres españolas no son objetos sexuales pero sí inteligentes, estables, incrédulas, decididas, mandonas, autoritarias, madres, trabajadoras (como si existiera la madre no trabajadora) y groseras. Parece la descripción de Belén Esteban pero es la imagen femenina en la ficción española, según un informe del Observatorio Audiovisual de Identidades de la Universidad Internacional de la La Rioja, que ha estudiado a las mujeres del "prime time". El trabajo de campo se ha centrado en "Águila Roja" (?), "Los Protegidos", "Aída", o "Gran Reserva". Por otro lado, un vistazo a las comedias españolas llevarían a la coclusión de que los hombres son idiotas. Solo hay que ver los especímenes de "Los Serrano", "Aída" o "La que se avecina". Uno de los autores del estudio ha resaltado la importancia de la televisión en la imagen que tiene la sociedad de la realidad. Cierto. Lo discutible es que esa realidad la fije la ficción española.
Diario Sur
24.02.2012
alephgaia...
Y esto es en realidad lo que parece prentender los medios de comunicación. ¿El motivo...? creo intuirlo. Lo cierto es que para congraciarse con las pretensiones feministas de crear y fomentar una nueva imagen de la mujer perfectamente descrita en el artículo, se llegan a extremos contraproducentes para el género contrario, presentándolo, tal como se dice también en el artículo, como seres simple y llanamente idiotas.
Las series (películas, publicidad, concursos, dibujos...) de ficción no solo fijan la realidad de nuestra sociedad, sino que peor aun, marcan las pautas de comportamiento para la sociedad. Dictamina subrepticiamente cómo debes comportarte, cómo debes pensar, cómo debes ser... que en el caso de los hombres se puede resumir, según vemos, en idiotas, y si no en malos, si no en cobardes o las en tres características a la vez. Así lo está marcando la línea general seguida por los medios de comunicación. Se trata de una línea de actuación no pactada explícitamente, sino a la que se ha llegado a través del convencimiento de "lo lógico y lo justo".
Somos como un libro en blanco. Nuestro comportamiento, nuestras opiniones, nuestra forma de pensar, desde la infancia y hasta nuestra muerte, se conforma gracias a la información que recibimos de nuestro entorno. Y nuestro entorno está fagocitado predominantemente por la televisión (cine, series, música...). Los estándares de conductas ya no están determinados por nuestros padres, vecinos, parientes... la referencia hoy es otra. Está en los medios de masas. Es de ahí de donde obtenemos esos referentes sociales para luego incorporarlos a nuestra forma de ser hasta formar parte de nosotros mismos de manera definitiva, en tal manera que los defenderemos a "capa y espada" como si hubiesen surgido de nosotros mismos.
En estudios psicológicos y de comportamiento humano se sabe que "tal como te traten, así te comportarás". En los medios nos explican las noticias tal como si fuesemos niños, en tal caso, nuestro nivel de comprensión de la noticia baja. Baja al nivel de un infante. Esta fórmula continuamente utilizada da como resultado la cosolidación de un público poco crítico, con escasa capacidad para discriminar y fácilmente manipulable.
Si en las series, películas, información y demás se presenta siempre al referente másculino como un ser torpe, cobarde, idiota, malvado, violento, primitivo.... así entenderemos que realmente somos; estás carácteristicas las iremos incorporando pues a nuestro modo de ser sin darnos cuenta.
Este referente extremo y pernicioso se produce de manera repetitiva y constante; es la forma más efectiva para aceptarlas inconscientemente. Por contraposición, la mujer siempre aparece como un ser inteligente, valiente, justo, fuerte, decidido, pacífico... y de esta forma tan asimétrica y extremista ¡ya queda totalmente marcado nuestro comportamiento en esta interrelación! "Una mentira mil veces repetidas termina aceptándose como una verdad", decía un pensador extremista.
Ya todo es cuestión de tiempo. Dos o tres generaciones siendo tratados con este mecanismo de "reajuste" y todo el comportamiento y creencias anteriores en los varones desaparecerá, adquiriendo las nuevas generaciones este otro tipo de "rol"; esta otra nueva idea sobre sí mismos, este nuevo comportamiento realmente básico y simple. Claro está, igualmente ocurrirá con las mujeres en el sentido contrario.
Tan solo concluir que el Sistema quiere solo a "ciudadanos" obedientes, pacíficos, crédulos, manejables, incapaces de sublevarse contra Él.
El Sistema está centrando todos sus esfuerzos en conseguir que el género que históricamente, -hasta ahora- se ha mostrado como subversivo hasta la violencia, capaz de llevar a cabo revoluciones antisistema y de derrotar al poder establecido eliminándolo de su posición privilegiada, no sea capaz de recurrir a estas armas en un futuro para destruirlo. Por ahora, el Sistema, está centrándose en la inhibición de la conducta masculina, fijándola como extrema y peligrosa para la sociedad, convenciéndonos de que esto es así, y está paralelamente interponiendo los mecanismos adecuados para castigarla si esta surge. Se informa de comportamientos masculinos violentos de manera constante y repetitiva, haciéndonos creer que, éste que ocurre de manera puntual, es en realidad toda una epidemia. La aceptación por parte de la ciudadanía de la puesta en marcha de medidas contundentes de represión de la violencia para TODOS los integrantes del género masculino se hace efectiva y entra en vigor. Pero además, éstas se aplican en base a las teorías y pensamientos más extremistas de los colectivos configurados como víctimas directas de esta violencia.
El Sitema se está encargando de la persecución y castigo de ellos, por ahora... luego llegará el momento de aplicarlos al resto de los mortales. Entonces crearán las fórmulas necesarias para convencernos, nuevamente, que es necesario llevar a cabo una nueva persecución, su represión y consiguiente castigo.
Rosa Belmonte
En televisión, las mujeres españolas no son objetos sexuales pero sí inteligentes, estables, incrédulas, decididas, mandonas, autoritarias, madres, trabajadoras (como si existiera la madre no trabajadora) y groseras. Parece la descripción de Belén Esteban pero es la imagen femenina en la ficción española, según un informe del Observatorio Audiovisual de Identidades de la Universidad Internacional de la La Rioja, que ha estudiado a las mujeres del "prime time". El trabajo de campo se ha centrado en "Águila Roja" (?), "Los Protegidos", "Aída", o "Gran Reserva". Por otro lado, un vistazo a las comedias españolas llevarían a la coclusión de que los hombres son idiotas. Solo hay que ver los especímenes de "Los Serrano", "Aída" o "La que se avecina". Uno de los autores del estudio ha resaltado la importancia de la televisión en la imagen que tiene la sociedad de la realidad. Cierto. Lo discutible es que esa realidad la fije la ficción española.
Diario Sur
24.02.2012
alephgaia...
Y esto es en realidad lo que parece prentender los medios de comunicación. ¿El motivo...? creo intuirlo. Lo cierto es que para congraciarse con las pretensiones feministas de crear y fomentar una nueva imagen de la mujer perfectamente descrita en el artículo, se llegan a extremos contraproducentes para el género contrario, presentándolo, tal como se dice también en el artículo, como seres simple y llanamente idiotas.
Las series (películas, publicidad, concursos, dibujos...) de ficción no solo fijan la realidad de nuestra sociedad, sino que peor aun, marcan las pautas de comportamiento para la sociedad. Dictamina subrepticiamente cómo debes comportarte, cómo debes pensar, cómo debes ser... que en el caso de los hombres se puede resumir, según vemos, en idiotas, y si no en malos, si no en cobardes o las en tres características a la vez. Así lo está marcando la línea general seguida por los medios de comunicación. Se trata de una línea de actuación no pactada explícitamente, sino a la que se ha llegado a través del convencimiento de "lo lógico y lo justo".
Somos como un libro en blanco. Nuestro comportamiento, nuestras opiniones, nuestra forma de pensar, desde la infancia y hasta nuestra muerte, se conforma gracias a la información que recibimos de nuestro entorno. Y nuestro entorno está fagocitado predominantemente por la televisión (cine, series, música...). Los estándares de conductas ya no están determinados por nuestros padres, vecinos, parientes... la referencia hoy es otra. Está en los medios de masas. Es de ahí de donde obtenemos esos referentes sociales para luego incorporarlos a nuestra forma de ser hasta formar parte de nosotros mismos de manera definitiva, en tal manera que los defenderemos a "capa y espada" como si hubiesen surgido de nosotros mismos.
En estudios psicológicos y de comportamiento humano se sabe que "tal como te traten, así te comportarás". En los medios nos explican las noticias tal como si fuesemos niños, en tal caso, nuestro nivel de comprensión de la noticia baja. Baja al nivel de un infante. Esta fórmula continuamente utilizada da como resultado la cosolidación de un público poco crítico, con escasa capacidad para discriminar y fácilmente manipulable.
Si en las series, películas, información y demás se presenta siempre al referente másculino como un ser torpe, cobarde, idiota, malvado, violento, primitivo.... así entenderemos que realmente somos; estás carácteristicas las iremos incorporando pues a nuestro modo de ser sin darnos cuenta.
Este referente extremo y pernicioso se produce de manera repetitiva y constante; es la forma más efectiva para aceptarlas inconscientemente. Por contraposición, la mujer siempre aparece como un ser inteligente, valiente, justo, fuerte, decidido, pacífico... y de esta forma tan asimétrica y extremista ¡ya queda totalmente marcado nuestro comportamiento en esta interrelación! "Una mentira mil veces repetidas termina aceptándose como una verdad", decía un pensador extremista.
Ya todo es cuestión de tiempo. Dos o tres generaciones siendo tratados con este mecanismo de "reajuste" y todo el comportamiento y creencias anteriores en los varones desaparecerá, adquiriendo las nuevas generaciones este otro tipo de "rol"; esta otra nueva idea sobre sí mismos, este nuevo comportamiento realmente básico y simple. Claro está, igualmente ocurrirá con las mujeres en el sentido contrario.
Tan solo concluir que el Sistema quiere solo a "ciudadanos" obedientes, pacíficos, crédulos, manejables, incapaces de sublevarse contra Él.
El Sistema está centrando todos sus esfuerzos en conseguir que el género que históricamente, -hasta ahora- se ha mostrado como subversivo hasta la violencia, capaz de llevar a cabo revoluciones antisistema y de derrotar al poder establecido eliminándolo de su posición privilegiada, no sea capaz de recurrir a estas armas en un futuro para destruirlo. Por ahora, el Sistema, está centrándose en la inhibición de la conducta masculina, fijándola como extrema y peligrosa para la sociedad, convenciéndonos de que esto es así, y está paralelamente interponiendo los mecanismos adecuados para castigarla si esta surge. Se informa de comportamientos masculinos violentos de manera constante y repetitiva, haciéndonos creer que, éste que ocurre de manera puntual, es en realidad toda una epidemia. La aceptación por parte de la ciudadanía de la puesta en marcha de medidas contundentes de represión de la violencia para TODOS los integrantes del género masculino se hace efectiva y entra en vigor. Pero además, éstas se aplican en base a las teorías y pensamientos más extremistas de los colectivos configurados como víctimas directas de esta violencia.
El Sitema se está encargando de la persecución y castigo de ellos, por ahora... luego llegará el momento de aplicarlos al resto de los mortales. Entonces crearán las fórmulas necesarias para convencernos, nuevamente, que es necesario llevar a cabo una nueva persecución, su represión y consiguiente castigo.
jueves, 2 de febrero de 2012
Más o menos emocional
Este comentario ha sido escrito a tenor del siguiente artículo:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Escenas/callejeras/furia/Navidad/elpepusoceps/20120122elpepspor_15/Tes
Lo que más me llama la atención de este artículo es la manera limitada y despreciativa en la que Rosa Montero nos describe a los hombres. Términos como "emocionalmente cortocircuitados" o "les suele espantar poner palabras a sus emociones, entre otras cosas porque la mayoría no tiene ni idea de cuáles son (no se les ha educado en el autoanálisis emocional). " es una manera empobrecedora de explicar el porque estos hombres callaban frente a los gritos de sus parejas, y también una manera de negarnos a los hombres el mismo nivel de inteligencia emocional de las mujeres, incluida la propia Rosa Montero, la cual a mí nunca me ha parecido nadie capaz de dar lecciones sobre estabilidad y madurez emocional a los demás. Bien puede ser que estos hombres estuviesen demostrando un autocontrol que les permitía callar y evitar empeorar una situación que podría haber dañado mucho su relación de pareja. Quizás a Rosa Montero le hubiese gustado verlos replicando a gritos también, llorando, agitándose, demostrando esa gran capacidad emocional de la que hacían gala sus compañeras al perder por completo el control de si mismas, mientras repetían frases elaboradísimas como: "¡Solo te pido un poco de paciencia! ¡Un poco de paciencia! ¿Es eso mucho pedir?"o "¡Porque tú me lo dijiste, tú me lo dijiste, fuiste tú el que lo dijo!". Puede que prefiriese que esos hombres tuviesen como mínimo una inteligencia emocional similar a la Aída Nízar, Mila Ximenez, Belén Esteban, Lidia Lozano o Laura Campos, ganadora de la edición número doce del concurso Gran Hermano. Ninguna de ellas se habría callado ni por un momento y hubiesen llevado la situación al límite, causando más desgarro del que ya había y tratando de quedar todo el tiempo por encima de la otra parte sin pararse a pensar en las consecuencias.
No quiero decir con esto que los hombres tengan más inteligencia emocional que las mujeres, para nada, de hecho no lo creo así. Pero tampoco creo lo contrario, tal como expone Rosa Montero, analizando la situación con toda su prepotencia hembrista, haciendo hincapié en las parcialidades y tópicos que mejor se ajustan a su deseo de limitarnos a los varones, a quienes ella misma debe creer poder darnos lecciones de inteligencia emocional, ya que es capaz de pasarse horas enteras hablando de sus vivencias y sentimientos. Pero esta no es la única forma de inteligencia emocional que existe, el autocontrol es también para los expertos en la materia otra prueba fundamental de la madurez en este terreno. Si unimos a esto el que frecuentemente la gente que ahonda en su mundo emocional por tanto tiempo y de un modo tan repetitivo lo hace por no poder serenarse interiormente, o porque se entretienen de un modo a veces insano con los sentimientos más intensos que han experimentado al aburrirles las vivencias cotidianas, es evidente que lo que ella plantea como virtud puede en realidad ser un gran defecto. Y desde luego el dejarse llevar por la cólera hasta el extremo de hacer una escena histérica en la calle es una prueba clara de escasa inteligencia emocional. Rosa Montero desmerece a los hombres que se callaron la boca pero no hace lo mismo con las dos mujeres que estaban incurriendo en una acción mucho peor. Pero claro está, ella lo ve con su prisma, favorable al sexo femenino. Y según su prisma los hombres somos esos simples a los que sencillamente "no nos da".
En mi vida he discutido varias veces con mujeres dañinas y en su uso del lenguaje casi siempre se han limitado a despreciar, insultar, amenazar e intentar dar miedo y sobre todo buscar el apoyo del grupo a su favor. Y yo en general siempre he procurado no ponerme a su altura, no porque verbalmente “no me diese” o emocionalmente sea muy complicado dejarse llevar y poner verde a otra persona cara a cara o ante los demás. Tanto lingüística como emocionalmente los insultos, las amenazas, los desprecios y los rumores distorsionados son de lo más fácil que existe. Si no seguía su ejemplo era por no empeorar las cosas. No deseaba una situación mala de veras y ponía la razón y el autocontrol que o bien les faltaba a ellas o sencillamente no deseaban emplear. Y creo que estos hombres estaban intentando eso mismo. También merece la pena plantearse si tal como señala el artículo “para llegar a esa furia, esa mujer seguramente había tenido que sufrir antes mucho.” No puede afirmarse tan a la ligera. En los casos que conozco la mayoría de las mujeres malintencionadas con las que he tratado tienen la tendencia a hacer sufrir y perjudicar al prójimo como parte de su estilo de vida y, curiosamente, respetan y se controlan más en presencia de quien puede hacerlas pasar un mal rato que con las personas suaves y dóciles que no les perjudicarán a pesar de sus abusos y agresiones. Rosa Montero quiere darnos a entender que si una mujer hace algo negativo seguramente tendrá un motivo justificado para ello. Puede ser que sí o puede ser que no, dependerá del caso. También podía decirse pensando en esta misma línea que cuando un hombre ejerce cualquier tipo de violencia sobre una mujer él puede haber sufrido mucho antes de llegar a ese extremo. Pero en nuestra sociedad el beneficio de la duda se plantea en exclusiva defensa del sexo femenino. Si un hombre pierde los nervios y ejerce cualquier tipo de violencia no debemos siquiera preguntarnos que le ha llevado a actuar de esa manera, y mucho menos aún si las condiciones que rodean a esa agresión podrían justificarla. Cuando un hombre se comporta agresivamente con una mujer debemos aplicar el rígido y universalista slogan: “No hay excusa para la violencia”.
En cambio, si una mujer se pasa de la raya hasta el extremo de llevar a rastras a su hija pequeña, como se señala en el artículo, debemos aplicar una vara de medir diferente y entender que seguramente lo ha pasado muy mal antes de dejarse llevar por el odio. Una postura hembrista al 100%: parcial, estúpida y sexista. Lo dicho hembrismo al 100%. Esta consideración ayuda a entender mejor porque los hombres no eligieron contraatacar. "Porque, si alguien está discutiendo contigo y te berrea así, por lo menos el gesto debería retorcérsete de furia" escribe Rosa Montero. Pero ¿cuáles habrían sido las consecuencias? para los hombres nefastas: si ellos ganan y la mujer pierde pasarán fácilmente por machistas y maltratadores y bastará que la mujer amenazante y agresiva se venga abajo y comience a llorar para que cualquiera que recién pase por allí la conceda la dignidad de víctima y se ponga de su parte. Pero si el hombre es quien se hunde será considerado como un ser despreciable, un llorón y un blando, al que le falta la entereza que debe tener un hombre de verdad. Rosa Montero, que piensa de un modo muy hembrista, demuestra ser muy ignorante de lo que los hombres viven y experimentan, pero claro, para ella somos hombres, no nos da, somos muy simples, hasta Rosa Montero puede sentar cátedra sobre nuestras motivaciones mejor que nosotros mismos. En realidad, lo único simple es la visión idiota y limitada de los hombres que ha creado el feminismo, precisamente para que ciertas personas mediocres y cargadas de defectos tengan la oportunidad de hinchar su autoimagen y despreciar al otro sexo.
Una visión errónea sí, pero muy útil a la hora de condenar a los hombres, por defender concepciones feminazis que vuelven negativo al sexo masculino, como la siguiente: "Pero esos incidentes también tienen una vertiente oscura y siniestra. Dado el pavoroso bloqueo que obviamente sufrían los dos hombres, es decir, dada su incapacidad para manejar los propios sentimientos, se me ocurrió que en algunos de los casos de la violencia de género, y junto a otros ingredientes como el machismo, la crueldad o la total falta de empatía, quizá influya un cortocircuito parecido llevado hasta su extremo, es decir, una patología que haga que solo sepan dar salida a sus emociones de una manera física y brutal." Es decir, estos dos hombres que seguramente aman a sus compañeras y que tienen probablemente una inteligencia emocional del mismo nivel que la de Rosa Montero o superior son, en realidad, al callarse para no agravar la pelea y volverla de veras peligrosa, dos probables agresores a punto de explotar, bestiales, peligrosos, dos lisiados emocionales capaces de cualquier cosa. Al final el escaso entendimiento de Rosa Montero nos retrata a los hombres como maltratadores potenciales precisamente por ser capaces de guardar silencio y no atacar. Las feministas radicales que han creado la Ley Integral contra la Violencia de Género tienen que estar encantadas ante esta reflexión, puede que se la adueñen para ellas si no la están empleando ya como respaldo de sus políticas injustas: nuevamente son los hombres los que con sus supuestos defectos e incapacidades tienen la mayor culpa de la violencia en la pareja. Ahora disponen de otro argumento para acorralarlos todavía más, incluso a los que se callan al ser presionados de este modo puede buscárseles una limitación a partir de la cual culpabilizarlos también.
Machismo, crueldad total, falta de empatía, son términos que asocia al sexo masculino, no indica que el hembrismo, la crueldad y la empatía cero también pueden formar parte de la forma de ser de muchas mujeres. Es evidente, con estos puntos de vista los hombres siempre podemos ser los malos.
Toda una sexista señora Montero, no merece Ud. ningún hombre a su lado. Ud. no es justa con el sexo opuesto y da lecciones sólo por ignorancia y orgullo de creerse más sin serlo. ¿No se habrá parado a pensar que muchos casos de violencia de género que derivan en severos castigos para los hombres pueden corresponderse en realidad con peleas dentro de la pareja en las que ambas partes tienen una importante parte de culpa, y que muchos hombres, antes de llegar a estas situaciones, tragan carros y carretas? Un amigo mío me confesaba que su mujer le llamaba tonto con frecuencia y le reprochaba prácticamente a diario por cobrar menos que ella. Lo curioso es que él había tenido casi el mismo sueldo desde antes de casarse. Si algún día él la contesta y le reprocha a ella por sus defectos seguramente terminarán en el divorcio. Pero si se lo hace ella a él no pasa nada, es que desea hablar, para denigrarlo, hacerlo de menos y tirar de la cuerda incluso en el momento más inoportuno, al margen del día que él tenga o su estado de ánimo del momento. Como dice Rosa Montero: "¡Tenemos que hablar!", mientras ellos intentan escurrirse de la sala al baño y del baño al dormitorio huyendo del intercambio verbal. Si por ellos fuera, creo que a veces preferirían que fuéramos mudas" Estoy convencido de que en el caso de mi amigo y otros muchos es así pero tienen un buen motivo para ello, porque viven situaciones de maltrato psicológico que no se aceptarían en un hombre. Y a pesar de todo que generosa e igualitaria debe sentirse Rosa Montero con nosotros al conceder que "No sé, pero a mí esos dos hombres arrinconados del día de Navidad me parecieron un poquito maltratados, la verdad." Con amigas como ésta no nos hace falta enemigas. Que forma de restar importancia y minimizar las experiencias de malos tratos que toca sufrir a los hombres. Es como decir que el maltrato serio, el auténtico, el verdaderamente denunciable y nocivo para la persona es cosa exclusiva de las mujeres víctimas, mientras que a los hombres les toca ser sólo "un poquito maltratados". Sigue siendo una concesión que sitúa a los hombres en desventaja con las mujeres. Ellos, como han sido sólo un “poquito” maltratados no pueden tener auténticas maltratadoras, y si dicen que es así, lo más probable es que exageren y no merezcan ser tenidos en cuenta. En fin, un artículo nefasto propio de la guerra contra los hombres que tanto complace a las feministazas de toda la vida, principalmente porque es una guerra en la que los hombres apenas hemos empezado a contestar. Creo que es lógico que Rosa Montero escriba en El País. Aunque a veces parezca que intenta ponerle una vela a Dios y otra al diablo en el fondo es tan sexista como la idiosincrasia de este periódico.
Gustavo Revilla.
http://www.elpais.com/articulo/portada/Escenas/callejeras/furia/Navidad/elpepusoceps/20120122elpepspor_15/Tes
Lo que más me llama la atención de este artículo es la manera limitada y despreciativa en la que Rosa Montero nos describe a los hombres. Términos como "emocionalmente cortocircuitados" o "les suele espantar poner palabras a sus emociones, entre otras cosas porque la mayoría no tiene ni idea de cuáles son (no se les ha educado en el autoanálisis emocional). " es una manera empobrecedora de explicar el porque estos hombres callaban frente a los gritos de sus parejas, y también una manera de negarnos a los hombres el mismo nivel de inteligencia emocional de las mujeres, incluida la propia Rosa Montero, la cual a mí nunca me ha parecido nadie capaz de dar lecciones sobre estabilidad y madurez emocional a los demás. Bien puede ser que estos hombres estuviesen demostrando un autocontrol que les permitía callar y evitar empeorar una situación que podría haber dañado mucho su relación de pareja. Quizás a Rosa Montero le hubiese gustado verlos replicando a gritos también, llorando, agitándose, demostrando esa gran capacidad emocional de la que hacían gala sus compañeras al perder por completo el control de si mismas, mientras repetían frases elaboradísimas como: "¡Solo te pido un poco de paciencia! ¡Un poco de paciencia! ¿Es eso mucho pedir?"o "¡Porque tú me lo dijiste, tú me lo dijiste, fuiste tú el que lo dijo!". Puede que prefiriese que esos hombres tuviesen como mínimo una inteligencia emocional similar a la Aída Nízar, Mila Ximenez, Belén Esteban, Lidia Lozano o Laura Campos, ganadora de la edición número doce del concurso Gran Hermano. Ninguna de ellas se habría callado ni por un momento y hubiesen llevado la situación al límite, causando más desgarro del que ya había y tratando de quedar todo el tiempo por encima de la otra parte sin pararse a pensar en las consecuencias.
No quiero decir con esto que los hombres tengan más inteligencia emocional que las mujeres, para nada, de hecho no lo creo así. Pero tampoco creo lo contrario, tal como expone Rosa Montero, analizando la situación con toda su prepotencia hembrista, haciendo hincapié en las parcialidades y tópicos que mejor se ajustan a su deseo de limitarnos a los varones, a quienes ella misma debe creer poder darnos lecciones de inteligencia emocional, ya que es capaz de pasarse horas enteras hablando de sus vivencias y sentimientos. Pero esta no es la única forma de inteligencia emocional que existe, el autocontrol es también para los expertos en la materia otra prueba fundamental de la madurez en este terreno. Si unimos a esto el que frecuentemente la gente que ahonda en su mundo emocional por tanto tiempo y de un modo tan repetitivo lo hace por no poder serenarse interiormente, o porque se entretienen de un modo a veces insano con los sentimientos más intensos que han experimentado al aburrirles las vivencias cotidianas, es evidente que lo que ella plantea como virtud puede en realidad ser un gran defecto. Y desde luego el dejarse llevar por la cólera hasta el extremo de hacer una escena histérica en la calle es una prueba clara de escasa inteligencia emocional. Rosa Montero desmerece a los hombres que se callaron la boca pero no hace lo mismo con las dos mujeres que estaban incurriendo en una acción mucho peor. Pero claro está, ella lo ve con su prisma, favorable al sexo femenino. Y según su prisma los hombres somos esos simples a los que sencillamente "no nos da".
En mi vida he discutido varias veces con mujeres dañinas y en su uso del lenguaje casi siempre se han limitado a despreciar, insultar, amenazar e intentar dar miedo y sobre todo buscar el apoyo del grupo a su favor. Y yo en general siempre he procurado no ponerme a su altura, no porque verbalmente “no me diese” o emocionalmente sea muy complicado dejarse llevar y poner verde a otra persona cara a cara o ante los demás. Tanto lingüística como emocionalmente los insultos, las amenazas, los desprecios y los rumores distorsionados son de lo más fácil que existe. Si no seguía su ejemplo era por no empeorar las cosas. No deseaba una situación mala de veras y ponía la razón y el autocontrol que o bien les faltaba a ellas o sencillamente no deseaban emplear. Y creo que estos hombres estaban intentando eso mismo. También merece la pena plantearse si tal como señala el artículo “para llegar a esa furia, esa mujer seguramente había tenido que sufrir antes mucho.” No puede afirmarse tan a la ligera. En los casos que conozco la mayoría de las mujeres malintencionadas con las que he tratado tienen la tendencia a hacer sufrir y perjudicar al prójimo como parte de su estilo de vida y, curiosamente, respetan y se controlan más en presencia de quien puede hacerlas pasar un mal rato que con las personas suaves y dóciles que no les perjudicarán a pesar de sus abusos y agresiones. Rosa Montero quiere darnos a entender que si una mujer hace algo negativo seguramente tendrá un motivo justificado para ello. Puede ser que sí o puede ser que no, dependerá del caso. También podía decirse pensando en esta misma línea que cuando un hombre ejerce cualquier tipo de violencia sobre una mujer él puede haber sufrido mucho antes de llegar a ese extremo. Pero en nuestra sociedad el beneficio de la duda se plantea en exclusiva defensa del sexo femenino. Si un hombre pierde los nervios y ejerce cualquier tipo de violencia no debemos siquiera preguntarnos que le ha llevado a actuar de esa manera, y mucho menos aún si las condiciones que rodean a esa agresión podrían justificarla. Cuando un hombre se comporta agresivamente con una mujer debemos aplicar el rígido y universalista slogan: “No hay excusa para la violencia”.
En cambio, si una mujer se pasa de la raya hasta el extremo de llevar a rastras a su hija pequeña, como se señala en el artículo, debemos aplicar una vara de medir diferente y entender que seguramente lo ha pasado muy mal antes de dejarse llevar por el odio. Una postura hembrista al 100%: parcial, estúpida y sexista. Lo dicho hembrismo al 100%. Esta consideración ayuda a entender mejor porque los hombres no eligieron contraatacar. "Porque, si alguien está discutiendo contigo y te berrea así, por lo menos el gesto debería retorcérsete de furia" escribe Rosa Montero. Pero ¿cuáles habrían sido las consecuencias? para los hombres nefastas: si ellos ganan y la mujer pierde pasarán fácilmente por machistas y maltratadores y bastará que la mujer amenazante y agresiva se venga abajo y comience a llorar para que cualquiera que recién pase por allí la conceda la dignidad de víctima y se ponga de su parte. Pero si el hombre es quien se hunde será considerado como un ser despreciable, un llorón y un blando, al que le falta la entereza que debe tener un hombre de verdad. Rosa Montero, que piensa de un modo muy hembrista, demuestra ser muy ignorante de lo que los hombres viven y experimentan, pero claro, para ella somos hombres, no nos da, somos muy simples, hasta Rosa Montero puede sentar cátedra sobre nuestras motivaciones mejor que nosotros mismos. En realidad, lo único simple es la visión idiota y limitada de los hombres que ha creado el feminismo, precisamente para que ciertas personas mediocres y cargadas de defectos tengan la oportunidad de hinchar su autoimagen y despreciar al otro sexo.
Una visión errónea sí, pero muy útil a la hora de condenar a los hombres, por defender concepciones feminazis que vuelven negativo al sexo masculino, como la siguiente: "Pero esos incidentes también tienen una vertiente oscura y siniestra. Dado el pavoroso bloqueo que obviamente sufrían los dos hombres, es decir, dada su incapacidad para manejar los propios sentimientos, se me ocurrió que en algunos de los casos de la violencia de género, y junto a otros ingredientes como el machismo, la crueldad o la total falta de empatía, quizá influya un cortocircuito parecido llevado hasta su extremo, es decir, una patología que haga que solo sepan dar salida a sus emociones de una manera física y brutal." Es decir, estos dos hombres que seguramente aman a sus compañeras y que tienen probablemente una inteligencia emocional del mismo nivel que la de Rosa Montero o superior son, en realidad, al callarse para no agravar la pelea y volverla de veras peligrosa, dos probables agresores a punto de explotar, bestiales, peligrosos, dos lisiados emocionales capaces de cualquier cosa. Al final el escaso entendimiento de Rosa Montero nos retrata a los hombres como maltratadores potenciales precisamente por ser capaces de guardar silencio y no atacar. Las feministas radicales que han creado la Ley Integral contra la Violencia de Género tienen que estar encantadas ante esta reflexión, puede que se la adueñen para ellas si no la están empleando ya como respaldo de sus políticas injustas: nuevamente son los hombres los que con sus supuestos defectos e incapacidades tienen la mayor culpa de la violencia en la pareja. Ahora disponen de otro argumento para acorralarlos todavía más, incluso a los que se callan al ser presionados de este modo puede buscárseles una limitación a partir de la cual culpabilizarlos también.
Machismo, crueldad total, falta de empatía, son términos que asocia al sexo masculino, no indica que el hembrismo, la crueldad y la empatía cero también pueden formar parte de la forma de ser de muchas mujeres. Es evidente, con estos puntos de vista los hombres siempre podemos ser los malos.
Toda una sexista señora Montero, no merece Ud. ningún hombre a su lado. Ud. no es justa con el sexo opuesto y da lecciones sólo por ignorancia y orgullo de creerse más sin serlo. ¿No se habrá parado a pensar que muchos casos de violencia de género que derivan en severos castigos para los hombres pueden corresponderse en realidad con peleas dentro de la pareja en las que ambas partes tienen una importante parte de culpa, y que muchos hombres, antes de llegar a estas situaciones, tragan carros y carretas? Un amigo mío me confesaba que su mujer le llamaba tonto con frecuencia y le reprochaba prácticamente a diario por cobrar menos que ella. Lo curioso es que él había tenido casi el mismo sueldo desde antes de casarse. Si algún día él la contesta y le reprocha a ella por sus defectos seguramente terminarán en el divorcio. Pero si se lo hace ella a él no pasa nada, es que desea hablar, para denigrarlo, hacerlo de menos y tirar de la cuerda incluso en el momento más inoportuno, al margen del día que él tenga o su estado de ánimo del momento. Como dice Rosa Montero: "¡Tenemos que hablar!", mientras ellos intentan escurrirse de la sala al baño y del baño al dormitorio huyendo del intercambio verbal. Si por ellos fuera, creo que a veces preferirían que fuéramos mudas" Estoy convencido de que en el caso de mi amigo y otros muchos es así pero tienen un buen motivo para ello, porque viven situaciones de maltrato psicológico que no se aceptarían en un hombre. Y a pesar de todo que generosa e igualitaria debe sentirse Rosa Montero con nosotros al conceder que "No sé, pero a mí esos dos hombres arrinconados del día de Navidad me parecieron un poquito maltratados, la verdad." Con amigas como ésta no nos hace falta enemigas. Que forma de restar importancia y minimizar las experiencias de malos tratos que toca sufrir a los hombres. Es como decir que el maltrato serio, el auténtico, el verdaderamente denunciable y nocivo para la persona es cosa exclusiva de las mujeres víctimas, mientras que a los hombres les toca ser sólo "un poquito maltratados". Sigue siendo una concesión que sitúa a los hombres en desventaja con las mujeres. Ellos, como han sido sólo un “poquito” maltratados no pueden tener auténticas maltratadoras, y si dicen que es así, lo más probable es que exageren y no merezcan ser tenidos en cuenta. En fin, un artículo nefasto propio de la guerra contra los hombres que tanto complace a las feministazas de toda la vida, principalmente porque es una guerra en la que los hombres apenas hemos empezado a contestar. Creo que es lógico que Rosa Montero escriba en El País. Aunque a veces parezca que intenta ponerle una vela a Dios y otra al diablo en el fondo es tan sexista como la idiosincrasia de este periódico.
Gustavo Revilla.
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